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CAE LA ECONOMIA Y CAE LA DEMAGOGIA DEL PRI Y EL PAN
El desplome de la economía mexicana del 6.5% en el año 2009 muestran el completo fracaso del modelo económico impuesto por Washington a nuestro país e implementado por los gobiernos del PRI y el PAN, y que ha llevado a nuestro país a una crisis multilateral: económica, política, social, cultural, sin precedentes en la historia de nuestro país. La dependencia externa y el neocolonialismo han colocado a nuestro país en una situación de extrema vulnerabilidad y al pueblo trabajador lo ha sometido a la explotación y opresión propias de tiempos del porfirismo.
El siglo pasado, como producto de la Revolución Mexicana y las Reformas de Lázaro Cárdenas, la economía creció durante Mass de cuatro décadas a tasas promedio del 6 por ciento anual.
A partir de que se nos sujetó al mando del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, de la posterior integración comercial con el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) y al ASPAN (Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de America del Norte), la riqueza y el trabajo de los mexicanos ha servido a las grandes corporaciones norteamericanas y no al desarrollo económico del país y al bienestar del pueblo trabajador. Durante la crisis actual todo el esfuerzo del gobierno del PAN y el PRI se ha destinado a rescatar a las grandes compañías y apoyar a la oligarquía, mientras que el pueblo sufre desempleo, bajos salarios, jornadas de trabajo extenuantes, alzas en alimentos y combustibles, Mass impuestos y Mass miseria.
Con la caída económica cae la demagogia del PRI y el PAN que han prometido que la inversión extranjera, la deuda, el TLC, el ASPAN, las privatizaciones y todas sus políticas neoliberales nos llevarían "al primer mundo" y generarían "mas empleo, mas salarios" y que habría "changarro y cocho para todos", que la "amistad, la cooperación y la alianza con EEUU" nos traería beneficios. Ha resultado todo lo contrario a lo que prometieron y ahora lo vivimos palpablemente.
Sabemos que es posible construir una economía que crezca con fuerza y en la que las riquezas sean disfrutadas por el pueblo, para ello es necesario que el pueblo en el poder desarrolle un Proyecto de Construcción Nacional en el que movilice todas sus fuerzas y recursos en beneficio del pueblo y apoyándose en sus propias fuerzas.
Nuestra tarea actual es la de organizarnos para la lucha por la Soberanía, y por una solución a los problemas del México del siglo XXI.
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