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DERROCHE Y ENTREGUISMO EN LAS FIESTAS DEL BICENTENARIO
Tras el derroche de casi 3,000 millones de pesos, el gobierno de Calderón llegó al 16 de septiembre de 2010 sin terminar ninguna de las “obras monumentales” terminado, como la “Estela de Luz” que iba a inaugurar en Reforma, o el Parque Bicentenario en la antigua refinería Azcapotzalco. La corrupción, el desdén y la ineficacia es todo lo que se pudo observar.
Con una estrategia de cerrar el Zócalo, que fue militarizado y ocupado por militares, policías e invitados del gobierno federal, se organizó un espectáculo desde Chapultepec al Zócalo, para que la gente se quedara lejos del centro y se puso un gran acento en que la gente se quedara en su casa, con la oferta. “Disfruta desde la comodidad de tu hogar a partir de las 5:30 de la tarde a través de www.gobiernofederal.gob.mx la trasmisión en vivo, por Internet del desfile, los conciertos, el espectáculo en el Zócalo, la ceremonia del Grito y los fuegos ratifícales como si estuvieras ahí y sin perder ningún detalle” Para el espectáculo se contrataron asesores extranjeros como el australiano Ric Birch (con quien trabajaron por varios años), presidente de la empresa de
producción y espectáculos Spectack Productions, con oficinas en Los Ángeles y en países como Australia e Italia, y Phil Green, fundador de la empresa Autonomy, junto a su socio y colega Adam Burke, de origen australiano.
Dentro del desfile del Bicentenario se dio gran realce a una figura de 20 metros de altura llamada “El Coloso”, del contrarrevolucionario y traidor Benjamin Argumedo, quien apoyó el levantamiento reaccionario de Pascual Orozco contra Madero, reconoció al gobierno usurpador de Victoriano Huerta, y combatió a los revolucionarios. Argumedo fue feròz enemigo de Pancho Villa en Durango y Coahuila, fue derrotado por Francisco Murgìa y murió fusilado por los carrancistas como traidor que era. Y hoy en 2010 se le busca “rescatar” del basurero de la historia. Dice la propaganda oficial: Elaborada en poliuretano por la Casa Canfield, la escultura que busca transmitir "el concepto de la reconstrucción del pasado”, igualmente indignante es que en el desfile del 16 de septiembre participan contingentes militares extranjeros de 16 países. Entre los más de quinientos militares extranjeros participan contingentes de las dos potencias que nos han invadido luego de nuestra Independencia: Francia y Estados Unidos. En un paso más para integrarnos militarmente a los intereses de las potencias extranjeras.
El ambiente en éste bicentenario de la Independencia es de rechazo, coraje, indignación y desánimo, producto de las acciones del mal gobierno, ambiente que las televisoras tratan de “maquillar” convirtiendo en un circo de ésta importante conmemoración histórica
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