DIRIGIDO AL PUEBLO DE CANADÁ
Hemos sido oprimidos por el poder trasatlántico y castigados por el látigo injusto y criminal provocado por el desorden sin tregua durante numerosos años, periodo que fue tan largo como la tiranía que se llenó y está rebosando en la actualidad, hemos intentado sin éxito contrarrestar el gobierno opresor y enfrentar las leyes injustas, para que esas leyes sean capaces de sacar nuestras instituciones del abismo de los regímenes anteriores y llevarlas al mismo nivel de los gobiernos del siglo XXI.
En la actualidad estamos impedidos por la violencia de la tiranía que contradice nuestros sentimientos, usando la fuerza de las armas para frenar nuestros derechos que son inalienables a todo pueblo, nosotros no tenemos armas en nuestro poder pero aún así lucharemos sin tregua hasta proporcionar a nuestra patria un gobierno justo. Extendemos nuestra mano con fraternidad y patriotismo a todas las personas que brinden su apoyo para convertir en realidad nuestra visión patriótica y a aquellos que están en esta lucha ciegamente, pero de quienes persisten en esa batalla indigna y sanguinaria, que nos causan tristeza y sufrimiento, cayendo sobre nuestros seres mas queridos, ancianos, mujeres, niños, que son inevitablemente víctimas de la hostil carrera del comandante en jefe John Colborne debemos defendernos en lo personal y en común, defender la justicia de nuestro pueblo y nuestra causa, vamos a tomar venganza siguiendo su terrible ejemplo. Sin embargo existen en la actualidad muchas personas que se arrepienten de su conducta de vandalismo en la sociedad, acto que nos ha obligado a levantar la bandera de la guerra con un sentido de humanismo, de justicia y honor, nuestro sentido de justicia tiene un molde diferente al de nuestros opresores, nosotros podemos retomar nuestros principios y la moralidad de nuestras acciones, ya que el gobierno inglés de Canadá no puede distinguir la era en la que vivimos y ejerce su pasión salvaje. Nosotros prometemos en consecuencia brindar la seguridad y protección a todas las personas, a sus propiedades y perdonar a todos los que depositen las armas y dejen de oprimirnos. Esta promesa concuerda con nuestro carácter y nuestras actitudes morales, firmemente lograremos el bien común, el bienestar del pueblo.
Pero no entregaremos nunca las armas hasta que hayamos logrado nuestra primera proclama por orden del gobierno provisional del Estado de la baja Canadá.
Robert Nelson
Comandante en Jefe
Periódico “L’Ami du peuple”, 20 de febrero de 1839
Extractos de la declaración original de la independencia de la República de la baja Canadá, hoy Quebec. Proclama del 27 de febrero de 1837, esta declaración denuncia los crímenes de Gran Bretaña y la necesidad de derrocar al gobierno colonial. Los patriotas declaran entra otras cosas, la abolición de los lazos entre la iglesia y el Estado, la propiedad señorial, lo mismo que la nacionalización de los bienes del clero, además de garantizar los mismos derechos civiles a la población autóctona, la convocatoria a una asamblea legislativa para elaborar una Constitución que tendrá que ser ratificada por el pueblo.