UNA MIRADA
Ponencia del artista plástico
Enrique Martínez Maurice al Congreso de la Soberanía
El trabajo de los artistas, llámese de teatro callejero o pintura mural, que es nuestra labor actual en los barrios, es de un gran compromiso y ofrece grandes satisfacciones con la población de bajos recursos, en particular se da un entendimiento natural, espontaneo, cordial y con ello un verdadero intercambio de ideas, un surtidor incesante en cada esquina o callejón donde concurren diversos puntos de vista del publico del lugar y transeúntes que pasan por ahí, donde aflora la erudición.
Por otra parte, del teatro callejero, las risas, las complicidades y los sentimientos en ambos casos entre actores y publico, reales protagonistas del quehacer cultural, es la verdadera historia propia que emana del pueblo, no la imposición de arquetipos ajenos o inventados, es esta historia la que nos recuerda quienes hemos sido, quienes los verdaderos dueños de la tierra y sus riquezas arrebatadas, esa misma historia que nos revive los pasajes, las palabras o las notas antes dichas u oídas, y que una y otra vez deberán ser dichas de mil formas, transfiguradas, vueltas a decir en parodias, canciones coplas pintadas, para que el sentido del artista sea una aportación que deje huella, un testimonio que llame a reflexionar con gozo, con alegría, con la libertad de la palabra y la razón, que es nuestra fuerza, las grandes actuaciones en las contiendas no se ganan con esclavos serviles comprados y sin convicciones, los nuestros, estos artistas representantes de una siempre nueva fuerza que invita y motiva al espectador a interactuar para vivir con dignidad, para continuar en la transformación y no morir en la frustración y el desanimo y mas aun defraudándonos asimismo.