EL MAÍZ. AUTOSUFICIENCIA NECESARIA.

Pablo Moctezuma Barragán

“Hacer país y respetar el maíz” fue el emblema del recientemente fallecido y gran especialista en gastronomía Yuri de Gortari quien junto a Edmundo Escamilla rescató la gastronomía basada en el maíz.

Dentro de nuestro territorio, hace 9 mil años se inventó el maíz – recordemos que las plantas silvestres esparcen sus semillas solas, mientras que al maíz hay que desgranarlo. Es producto de la ingeniería genética de la época, al elaborar un híbrido combinando el tepzacum con el trisecum. Fue una creación de nuestros ancestros, uno de los lugares con rastros y más antiguo se encontró en los alrededores de Tehuacán, Puebla.


Tuvo tal impacto que decían los mayas que “estamos hechos de maíz”. Ya los olmecas lo nixtamalizaban, siendo el nutriente básico de los pueblos del Anáhuac que eran de los mejor alimentados del mundo. Además, este cereal es también nuestro regalo a otros pueblos, puesto que se le encuentra desde el norte de Montreal, Canadá hasta Chile.

El maíz es oro puro. Durante milenios ha sido el alimento básico de casi toda América, tiene carbohidratos, vitaminas y fibra. Como le faltan 9 aminoácidos, para completar la alimentación el secreto mexicano es ingerir el huitlacoche, que es un hongo patogénico producido por el maíz.

Las grandes culturas del Anáhuac hicieron de nuestro territorio un espacio con gran variedad de flora y fauna. México es un país con cantidad de frutas y flores diversas. Nuestros antepasados desarrollaron una gran cultura culinaria que hoy sigue vigente.

A finales de los años sesenta y hasta 1965, México era autosuficiente y hasta exportaba maíz. Pero ¡oh desgracia! Por culpa de las recetas del Fondo Monetario Internacional, y de los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN, hoy somos el primer importador de maíz del mundo.

Sólo este año se importarán casi 15 millones de toneladas de maíz, incluso de maíz transgénico. Por ejemplo, Montsanto en 2013 recibió autorización para sembrar 250 mil hectáreas de maíz genéticamente modificado. Las corporaciones afirman que "no hace daño” y que es resistente a plagas y herbicidas. Pero lo que NO dicen es “que tiene sustancias químicas necesarias para su cultivo que son peligrosas para la salud. Y no cuenta como el maíz de sustancias anticancerígenas.

Resulta que hay más de 10 millones de hectáreas sin sembrar y, por otro lado, millones de desempleados y en lugar de lograr la autosuficiencia alimentaria los gobiernos del PAN mandaron el dinero al extranjero por ejemplo en enero de 2012 le regalaron un apoyo de 18,800 millones de dólares al FMI y BID. ¡Increíble! Y para acabarla de amolar somos el principal cliente de EU; o sea … nuestro agresivo vecino nos da de comer.

De hecho, México debería producir no solo todo el maíz, también la soya, el trigo, la leche que necesita, sin importarlo del extranjero. Tenemos tierra y manos para trabajarla, hemos de ser autosuficientes en alimentos y no un mercado cautivo de corporaciones extranjeras.

En los últimos meses se han dado pasos como el 14 de abril 2020 entró en vigor la Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo uno de los pilares de nuestra alimentación y cultura. Que trata de frenar a las corporaciones agroalimentarias. Ya no podrán tener propiedad intelectual sobre diversas variedades. Este año se prevé que se importe un millón de toneladas menos del grano. Y hace 15 días se publicó el decreto presidencial que prohíbe el maíz transgénico y progresivamente el glifosato hacía dos mil 24.

Hay que proteger al maíz, según la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México, se debería imponer un impuesto de 45% a las importaciones del cereal. Urge la soberanía alimentaria. Sin maíz no hay país.