FEBRERO 18 DE 1913 LA CAÍDA DE MADERO.

Valentina Galeana

El 18 febrero de 1913, el general Victoriano Huerta lleva a Aureliano Blanquetl ante el presidente Francisco I Madero para ofrecerle sus respetos, sin embargo, el traidor ordena a sus soldados que suban las escaleras y aprendan al presidente y sus colaboradores. El teniente coronel Teodoro Jiménez llega al salón con sus soldados y Madero les pregunta: qué hacen en ese lugar y les pide que se retiren con sus tropas, en respuesta Teodoro Jiménez lo toma del brazo y Gustavo Armendia exclama -al presidente nadie lo toca-. Durante ese tiempo sacan sus pistolas y disparan, muere Marcos Hernández que se interpone entre las balas y Madero entre la confusión sale Madero de palacio nacional para buscar un lugar más seguro, pero es detenido por el coronel Carlos García, sin embargo, antes ya había sido detenido Pino Suarez por Blanquet, su hermano Gustavo fue detenido y mandado a la ciudadela en donde fue martirizado y asesinado por el propio Huerta, ya detenidos Madero y Pino Suarez son obligados a firmar sus renuncias.


Se les promete una escolta para que salgan del país, que no se cumplió, ese mismo día. Huerta envía una circular telegráfica a todos los gobernadores informando la detención de Madero y su acceso al poder, Madero concilio con las fuerzas de la reacción, dándoles plena libertad y respetando sus intereses.

Fue fatal buscar la concordia con las fuerzas reaccionarias y apoyarse en el viejo aparato estatal, muy lejos de desarrollar las fuerzas revolucionarias que lo llevaron al poder.

Cuando Madero llegó al poder, la clase trabajadora pensó que se atenderían sus más urgentes demandas, como son las jornadas laborables de ocho horas, un salario digno descanso dominical, servicio médico, pero no existía ninguna legislación laboral favorable para la clase obrera. Sin embargo, todo se dejaba al libre bajo la oferta y la demanda según la vieja consigna liberal.

"Dejar hacer, dejar pasar", fue la política de Madero. En este periodo estallaron numerosas huelgas, por mencionar algunas, los tranviarios del D.F; los obreros tabacaleros; los panaderos; los obreros textiles etc. Pero el régimen Maderista no alentó ni atendió sus demandas, en 1911 el congreso Maderista decretó el establecimiento del departamento del trabajo, como un medio de controlar las huelgas.

Se proponía una armonía entre fabricante y obrero, el departamento a cargo de Antonio Ramos mediaba las negociaciones a petición de partes y trataba de calmar los ánimos, y los problemas crecían al no dar ninguna solución. Así Madero tenía la esperanza de ganarse a los poderosos a su favor.

En 1912 Madero buscó desarticular la revista luz y encarceló a varios de sus participantes, propició la creación de otra organización paralela colaboracionista para competir con la casa del obrero mundial, en general la política maderista fue de llamar a la concordia y evitar las huelgas, no tomó en cuenta las graves injusticias en contra de la clase obrera.

Madero se fue aislando de la clase trabajadora y contra los campesinos negándose a realizar la Reforma Agraria, cuando sería su mejor fuerza política en contra de la oligarquía y el imperialismo que tanto daño le causaba al pueblo. le dio la espalda a dos grandes que siempre lucharon por su patria Villa y Zapata.

Cuando Zapata se enteró de la reunión de Huerta con el embajador norte americano Henry Lane Wilson para derrocar a Madero, estaba consciente de la gravedad que tendría el país, el triunfo de los golpistas, en un gesto de gran generosidad y claridad política le ofreció a Madero un millar de hombres para hacer frente a los soldados rebeldes, pero Madero no aceptó.

Zapata fue el único hombre que preparaba sus tropas para acudir en su rescate, un poco antes de que Madero fuese asesinado por órdenes de Huerta le dijo a su compañero de prisión el general Ángeles que Zapata tenía razón al desconfiar de los funcionarios federales y predecir su deserción cuando se reunieron en 1911.

“Como político cometí dos grandes errores que son los que causaron mi caída haber querido contentar a todos y no haber sabido confiar en mis verdaderos amigos si yo hubiera escuchado a mis verdaderos amigos, nuestro destino hubiera sido otro muy distinto, pero atendí más a quienes no tenían simpatía alguna por la revolución y hoy estamos palpando el resultado.”

Madero reconoce su error y las consecuencias serían en toda una nación que sigue en la lucha por su plena independencia. El 19 de febrero Madero y Pino Suárez renuncian con la promesa de que saldrían del país y exiliarse en La Habana Cuba, primero los llevarían a Veracruz y luego un buque a Cuba, sin embargo, todo fue una trampa después de firmar fue traicionado y asesinado por la espalda, queda claro que la oligarquía y las grandes trasnacionales imperialistas no perdonan y siempre estarán primero sus intereses. Fue un gran error conciliar con estas fuerzas nefastas.