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LA FORMA ACTUAL DE VENCER

Ana Arenas


Las luchas del pasado se definían por medio de las armas. Se sometía a la gente con castigos y cárceles. La tortura, la sujeción física eran el medio de predominar. Los pueblos lograron resistir y vencer. Para liberarse del colonialismo y el dominio de los señores de la tierra y del capital se desarrollaron insurrecciones armadas y lo más importante fue la unidad popular para que esta lucha triunfara.



Hoy ha quedado demostrado que la clave de la cuestión es la unidad de todo un pueblo, que no puede ser derrotado ni con las mejores armas ni con los ejércitos más potentes. Lo demostró el México de Juárez contra Francia, el Vietcong de Vietnam contra EU, la resistencia popular contra el ejército Nazi fascista, etc.


Hoy enfrentamos la dictadura de los Imperios y sus corporaciones en contra de los pueblos. Una dictadura moderna, disfrazada de “democracia representativa” y “sistema de partidos”, encubierta por la existencia de “tres poderes” que supuestamente se equilibran. Los medios de control son más finos y disimulados, aunque cuando el pueblo se levanta la represión es la misma que antes. Pero hoy a diferencia del pasado la principal arma es la unión de millones, la educación, organización y movilización de millones para lograr la transformación. Esto no lo puede derrotar ni el mejor ejército, ni las armas más avanzadas.


Es claro que en todas partes la dictadura de las corporaciones ejerce la represión cuando es necesario. Pero antes que la represión nos somete a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, nos dominan y controlan mentalmente. Nos dividen y distraen constantemente con la agenda que ellos siguen de chismes, noticias falsas y nos desmoralizan drogando a la juventud, alcoholizándonos, engañándonos.


De modo que lo más importante es ganar las conciencias, hacer ver la salida y la ruta de salida, demostrar que hay una alternativa, diseñando y defendiendo un Proyecto de Nación. Lo más importante es demostrar que se puede vivir diferente y comenzar nosotros a vivir diferente.


Ganar las conciencias en la lucha por la Soberanía superando todo tipo de divisiones políticas, ideológicas, partidistas, de edad, sexo, origen nacional, color de piel, estilo de vida y preferencias personales, condición económica y social, nivel cultural. La unidad en la lucha debe ser amplia si queremos vencer.


La Oligarquía financiera a través de la banca privada lleva décadas destruyendo a la economía. Y cuando quiebran por sus fraudes, los gobiernos rescatan a la banca y no a la gente. Eso debe parar. Los bancos, el sector financiero debe ser público. Prestar para el desarrollo industrial para el consumo básico, agrícola para vivienda, educación y salud sin intereses y cobrar intereses para préstamos en sectores no estratégicos.


Incentivar la producción de consumo básico y cobrar impuestos por artículos de lujo o superfluos y por productos dañinos para la salud.


Planificar la economía no para darle más ganancias a las corporaciones y los especuladores, sino para fomentar la producción familiar, local, regional, nacional.


Impuestos progresivos a las grandes empresas capitalistas e impuestos regresivos a la producción nacional, regional, local, familiar.


Ser de “centro” es ser de derecha, es defender el sistema que apoya a las corporaciones y endeuda, somete, explota y esclaviza al pueblo.  Ser de “izquierda”, si apoya al sistema y a las corporaciones y solo busca paliativos es ser de derecha en realidad. Solo defendiendo al pueblo al país y sus derechos, solo siendo patriota, demócrata y defensor de lo popular lleva a avanzar.


Hablar de izquierda y derecha, es una clasificación surgida en el siglo XVIII en Inglaterra y Francia, hoy no describe la realidad. Cuando la contradicción principal es la que se da entre los intereses populares y nacionales y los intereses de las corporaciones y potencias extranjeras. Todo mexicano que defiende la soberanía popular y nacional debe unirse para organizar y lograr la unión del pueblo contra sus enemigos. En la lucha por la Soberanía, en el combate por la liberación nacional y social debe estar todo el pueblo. El pueblo unido jamás será vencido.