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Maquinaria letal del genocidio

Juan Hernández Machado* prensabolivariana.org 5 de junio de 2024


La Cúpula de Hierro: la joya de la corona

Llevamos más de ocho meses de genocidio del régimen racista de Israel contra el pueblo palestino y hay suficiente información sobre los daños causados. Sin embargo, el ciudadano común de nuestros países latinoamericanos y caribeños poco conoce sobre el inmenso poderío militar de Israel- la horrenda maquinaria letal- que es el que se está utilizando en el genocidio.


Echemos una mirada para conocerlos mejor.

Al consultar fuentes especializadas sobre el tema, como el Global Military Strength Ranking y el Balance Militar del 2023 del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) salta a la luz que Israel es uno de los principales poderes militares del Medio Oriente, contando con un presupuesto anual de más de 20 mil millones de dólares y es el más beneficiado en el área, y tal vez a nivel global, con la ayuda militar que recibe de Estados Unidos.


Tiene un sistema de servicio militar obligatorio, para hombres y mujeres a partir de los 18 años de edad, que le permite disponer de casi cuatro millones de efectivos sobre las armas. Su población con formación militar se encuentra entre las más grandes del mundo.


En servicio activo en el ejército, fuerza aérea, marina y las unidades paramilitares tiene unos 170 mil efectivos mientras que la reserva cuenta con otros 465 mil. Esta ha sido ampliamente movilizada desde el pasado 7 de octubre del 2023. Se estima que para participar y garantizar las operaciones contra Gaza y Cisjordania desde esa fecha, han movilizado a unos 300 mil efectivos.


Para equipar a esas fuerzas cuentan con más de 2,500 tanques; cerca de 2000 transportadores blindados de tropas; unas 550 piezas de artillería de diferentes tipos y calibres; unos 350 aviones, 55 medios navales diversos, incluyendo submarinos y el tan ponderado sistema de defensa aérea conocido como Cúpula de Hierro.


Vamos a conocer algunos de ellos para tener una idea más completa del poderío de esta maquinaria militar.


Los medios con los cuales se inició esta etapa actual del genocidio del pueblo palestino en Gaza fueron los aéreos. Por lo tanto, describiremos los más importantes.


La muerte y destrucción llega desde el cielo

Israel tiene en su inventario cinco tipos de aviones de combate, los del tipo F-15, F-16 (estadounidenses totalmente) y versiones de los dos (con colaboración israelí) así como el F-35 (también estadounidense e israelí) ; tres tipos de aviones para misiones especiales, fundamentalmente para la guerra electrónica, todos de colaboración estadounidense/ israelí.


El F-35l Adir (Poderoso, en idioma hebreo) es la versión del estadounidense Lockheed Martin F-35 Lightning para Israel y desde su introducción operativa en el 2018 ha sido vital para elevar la capacidad de la fuerza aérea de ese país, al integrar sistemas electrónicos de última generación, poder volar a velocidad de Mach 1,6 así como por sus avanzadas tecnologías de procesamiento de información. Se utiliza también como complemento del sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, del cual comentaremos más tarde.


Ha sido el medio principal en los ataques a Gaza y se ha utilizado también en ataques aéreos contra Siria. Por ello la solicitud de la entidad sionista a Estados Unidos de acelerar la entrega de nuevas unidades, las cuales serían acompañadas de 1,800 bombas de dos mil libras cada una, del tipo MK-84 y 500 bombas de 500 libras cada una, del tipo MK-82, lo que fuera ampliamente divulgado por la propia prensa de Israel después del inicio de las acciones aéreas contra Gaza.


Además, Israel posee cuatro tipos de aviones auxiliares, fundamentalmente para carga, todos estadounidenses; dos tipos de helicópteros de ataque (AH-64D), de Estados Unidos y cuatro tipos de helicópteros utilitarios, tres de Estados Unidos y el francés Eurocopter Panther.


Para todos estos medios de ataque existen más de 20 tipos diferentes de bombas y cohetes, la mayoría suministrados por los Estados Unidos y el resto fabricados en la entidad sionista, con los que han estado destruyendo la infraestructura de Gaza desde octubre del 2023.


Destaca el cohete aire-superficie AGM- 142 Have Nap, (también llamado Popeye), desarrollado en Israel con adaptaciones posteriores hechas en los Estados Unidos de América. Entró en servicio en 1985; es desarrollado por la firma Rafael Advanced Defense Systems en colaboración con la estadounidense Lockheed Martin; tiene un motor de combustible sólido de una sola etapa, un alcance efectivo de 78 km y carga 340 kg de explosivo. Es lanzado desde los F-16.


Si entramos en el terreno de los vehículos aéreos no tripulados (UAV) o drones como se les dice también, Israel cuenta con más de 20 modelos diferentes, los cuales utiliza ampliamente tanto para la exploración como para el ataque a determinados objetivos precisados.


Este es uno de ellos, el IAI Heron, que también se conoce como Majatz-1. Es producido por Malat, una división de la Israel Aerospace Industries; puede operar durante unas 52 horas a una altura de 10,600 metros. Tiene un radio de acción de 450 km y puede viajar a una velocidad máxima de 207 km/h.


Un nuevo aporte a esta guerra contra Gaza es el UAV denominado SPARK, de quinta generación, el que desde agosto del 2022 está integrado en el Escuadrón 144 de la Fuerza Aérea llamado Phoenix, con sede en la Base Aérea de Hatzor. Este escuadrón está solo dedicado a la dirección de UAVs.


Rodeado de gran secretividad en cuanto a todas sus capacidades, este nuevo medio ya está integrado al programa israelí denominado “Nubes de Tormenta” que consiste en integrar diferentes sistemas autónomos avanzados para lograr la detección de objetivos y su posterior eliminación con mayor precisión.


El Spark fue construido a partir del UAV Orbiter 4, fabricado por Aeronautics de Israel. La carga y otros elementos especiales del mismo son construidos por la firma Rafael.


Se conoce que dispone de un motor eléctrico, puede despegar de forma vertical, tiene un peso de 55 kg y una envergadura de cinco metros. Su principal misión es servir en actividades de reconocimiento, pero ya se está utilizando en la Franja de Gaza para la detección de los túneles de Hamas.


Por su parte, el Maoz o Spike Firefly de la empresa israelí Rafael, solo pesa 15 kg, puede ser transportado por un solo operador y operado de día y de noche con vientos de hasta 23 mph. Cuenta con tres municiones guiadas que pueden merodear sobre el objetivo a una altura de 500 metros en terreno urbano y 1500 metros en áreas abiertas, durante un máximo de 15 minutos antes de golpear el objetivo.


Este tipo de munición móvil se comenzó a utilizar en diciembre del 2023 en las operaciones del régimen sionista en la ciudad de Yenín, en Cisjordania, así como en el barrio de Shujaiya de la ciudad de Gaza.


Otros integrantes renombrados en el inventario de drones israelitas son el EVO Max 4T, el Skylark, el Hermes 450 y el Hermes 900.


El primero es del tipo cuadricóptero, utilizado para la exploración, que porta un sistema combinado de visión binocular tradicional y una cámara termo gráfica de alta resolución, con un buscador láser que determina con precisión las coordenadas del GPS.


Por su parte, el Skylark es un medio ligero y silencioso que se usa con fines de espionaje. Fabricado por la empresa Elbit Systems a un costo de 50 mil dólares cada uno. Es manejado por dos soldados a través de una computadora portátil, pudiendo identificar objetivos con alta precisión y volar de noche.


También fabricado por Elbit Systems es el Hermes 450, llamado igualmente Zik, destinado para cumplir misiones de espionaje y de combate respectivamente.


El Hermes 900, también llamado Kochav, entró en servicio en el 2014, alcanza una altura de 9 km y una velocidad de 220 km por hora. Es el segundo más grande en el inventario israelí y es utilizado fundamentalmente con fines de inteligencia debido a su alcance de 10 km, aunque puede ser usado con fines combativos ya que puede portar cuatro cohetes del tipo Spiker.


Lo interesante de estos cuatro medios sosfisticados es que los dos primeros han sido derribados por la resistencia palestina en Gaza, la que le ha podido sacar la información de inteligencia y utilizarla en contra de las mismas fuerzas agresoras de Israel.


Los otros dos han sido derribados por las fuerzas de Hezbolá en el Líbano, las que también se beneficiaron de la información que portaban para mejorar sus acciones contra los sionistas. El último Hermes- 900 fue derribado por Hezbolá el primero de junio y confirmado por la estación radial del ejército de Israel, según Al Manar del Líbano.


El último de estos UAV a los que hacemos referencia es el conocido como Mavic Pro. Es un cuadricóptero compacto utilizado para fotografía y video grafía con fines comerciales, producido por una empresa china que específicamente ha prohibido su exportación para fines militares.


Pero el régimen de Israel lo ha obtenido y además de sus funciones de reconocimiento lo ha estado utilizando en misiones de combate con explosivos ligeros.


Pues bien, el miércoles 29 de mayo, la resistencia palestina derribó uno de estos medios al norte de la Franja de Gaza. Ya en el año 2019 habían derribado otro.


Como se puede apreciar, es grande y diversa la maquinaria de guerra que está ocasionando el genocidio del hermano pueblo palestino. Sin embargo, las acciones de la resistencia aquí expuestas y sin hacer comparación alguna con las pérdidas aéreas que sufrieran los imperialistas yanquis durante su agresión a Vietnam, indican, por una parte, la determinación de los palestinos y sus aliados a luchar hasta el final por sus derechos y, por la otra, que a pesar del poder del enemigo siempre se le puede hacer bajas y derrotar esos medios sofisticados.


La Cúpula de Hierro: la joya de la corona

En funcionamiento desde marzo del año 2011, este sistema móvil de defensa aérea es uno de los más sofisticados del mundo. Esta diseñado a destruir cohetes de corto alcance que se lancen a distancias entre cuatro y setenta km, protegiendo fundamentalmente zonas urbanas civiles.

Se trabaja para incrementar su alcance efectivo, de 70 a 250 km, así como para que pueda interceptar cohetes desde varias direcciones. También puede interceptar aeronaves que estén volando hasta a 10 mil metros de altura.


Es desarrollado por la firma Rafael Advanced Defense Systems en colaboración con la estadounidense Raytheon e incluye cohetes del tipo Arrow 2 y 3, así como ha incluido el llamado Iron Beam (Rayo de Hierro), que tiene incorporado el láser. Su potente radar determina si los cohetes en vuelo son amenazas o no. El sistema funciona las 24 horas del día y sus lanzaderas se encuentran convenientemente situadas de acuerdo a las direcciones de los posibles ataques enemigos.


Ya han creado una versión móvil sobre un camión a fin de dar protección a agrupaciones de tropas y puntualmente a determinados objetivos importantes que cambien de ubicación. Existe una versión naval del sistema.


Cada batería se compone de tres componentes: el potente radar, el centro de mando y control, y la lanzadera coheteril con los cohetes del tipo Tamir.


Por su alto costo, el sistema es financiado por los Estados Unidos, que ya ha contribuido con tres mil millones de dólares para el mantenimiento del mismo, según datos del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense.


Pero, a pesar de su poderío y excelencia, estos componentes también son objeto de ataques por parte de la resistencia islámica, reportándose en la televisora Al Manar que el domingo dos de junio se atacó con un escuadrón de drones la plana mayor del Batallón de Reagrupamiento Militar, en el Golán ocupado, siendo el objetivo principal el radar de la Cúpula de Hierro allí situado.


Se plantea que el radar quedó desactivado y que hubo bajas entre oficiales y soldados israelíes.


Los terrestres no se quedan atrás

Pero como está demostrado en la guerra moderna – y principalmente en el caso palestino debido a la magnífica red de túneles que Hamas pudo construir para llevar a cabo sus acciones defensivas y ofensivas- sin importar el daño que haga el poderío aéreo, no se obtiene la victoria si no hay una operación terrestre que ocupe el territorio enemigo. Para ello, los tanques son una pieza clave.


Israel, fundamentalmente, está equipada con cinco tipos diferentes de tanques, tanto suministrados por los Estados Unidos como los ya desarrollados y construidos por ellos, donde destaca el llamado Merkava.

Este modelo se comenzó a construir en 1979 y ya han logrado tener cuatro generaciones, cada una de las cuales tiene mejoras sustanciales respecto a la anterior. El Merkava MkIV Barak es de la última generación, entró en servicio en septiembre del año 2023 y es el que se ha estado utilizando en las operaciones terrestres contra la Franja de Gaza. Sus tripulantes cuentan con un casco denominado Iron Vision (visión de hierro), similar al usado por pilotos de combate, que les permite tener una visión completa del terreno, sus obstáculos, de día o noche y bajo cualquier condición atmosférica. Su sistema de control de fuego es más letal que el de las versiones anteriores. De ellos ya hay unos 500 en el inventario israelí.


En cuanto a transportadores blindados y vehículos de combate, utilizan 13 variedades, algunas de las cuales están montadas en la estructura original del Merkava, como el Nemvera que se usa para la recuperación de vehículos.


Basado en el tanque T-54 y construido en Israel, cuentan con más de 300 unidades del transporte blindado de personal (TBP) Idf Achzarit; basado en el tanque Centurion, y también de fabricación nacional, tienen unas 400 unidades del TBP Nagmachon. Cuentan, además, con otros tipos de vehículos de combate de infantería, buldócer blindado, vehículos utilitarios, vehículo acorazado para construcción de puentes, vehículo acorazado para transporte de municiones y otros, tanto de construcción nacional como suministrados por los Estados Unidos de América.


Destaca el M-113, TBP israelí confeccionado a partir del homónimo estadounidense para mejorar la cabina de mando del medio y aproximarla a la utilizada en los aviones de combate, a fin de darle mayor capacidad de toma de decisiones y de acción al jefe de cada medio de combate.

A partir de este medio, el mando militar israelí pretendía crear un modelo de nueva generación, al que han denominado Carmel y comenzaron a desarrollar en el 2016. Luego de valorar versiones de diferentes contratistas nacionales, en el 2021 se decidieron por el modelo presentado por la Aerospace Industries Company.


Está equipado con una ametralladora automática controlada a distancia más ocho cohetes del tipo Lahat, anti blindaje, y una plataforma interior de control que permite a dos efectivos con el nuevo casco de visión avanzada controlar la observación, presencia de blancos enemigos, ejecución del fuego así como el resultado del mismo.


Además, como todas las guerras sirven para probar los nuevos modelos de armamentos y técnicas de combate que se hacen, ya Israel dispuso que operaran en sus acciones terrestres en Gaza el nuevo TBP denominado Namer-1500.


Este es resultado de la mejora tecnológica al Namer, del 2008, sustituyendo el blindaje por uno mejor, incrementando su potencia, aumentando la capacidad para portar cohetes, tiene una ametralladora pesada, el sistema contra cohetes anti tanques denominado Trophy y es conducido solo por una tripulación de tres personas. El ejército de Israel lo comenzó a recibir en junio del 2023. Es de los medios que se está usando ampliamente en las operaciones en Gaza.


La aspiración del mando militar israelí es desarrollar este sistema hasta el punto de poder prescindir de la tripulación humana.


Pero como según la sabiduría popular, “donde las dan, las toman”, estas maravillas de la ciencia y la técnica de Israel con el apoyo de sus principales aliados puestas en función del mal, no son todo lo excelente que dicen ser porque desde el inicio de las operaciones terrestres contra la Franja de Gaza ya se han publicado en diferentes medios árabes – por supuesto que la gran prensa no lo va a divulgar- imágenes de estos medios abatidos por las fuerzas de las Brigadas Al-Qassam, de Hamas.


Israel también introdujo en sus operaciones en Gaza el vehículo blindado de ocho ruedas denominado Eitan, resultado de la cooperación con los Estados Unidos desde el 2020, pero que no había tenido prueba combativa anterior.


Está equipado con una ametralladora de 30 mm, tiene una tripulación de tres efectivos y puede transportar nueve soldados. Se ha destinado a la Brigada Nahal, la que se espera equipar con 110 de estos nuevos medios en el 2025.


Inicialmente se han utilizado para el rescate rápido de heridos en el campo de batalla en Gaza y posteriormente se han usado en entradas operativas a la profundidad de la zona de combate.


Su principal ventaja es la velocidad, que le ha permitido alcanzar 100 km por hora, dos veces superior al antiguo M-113. Las gomas cuentan con una capa doble que les permite continuar el movimiento aunque haya alguna pinchada. Piensan incorporarle un cañón de 30 mm.


Vehículo especializado de ingeniería Puma: producido por la compañía Rafael, es un lanzador remolcado de 20 cohetes de 265 mm, explosivo aire-combustible, los cuales pueden ser disparados individualmente o en grupos mediante el control radicado en el vehículo blindado que transporta el lanzador. Puede ser utilizado por soldados de infantería no especializados. Con esos cohetes puede despejar un área minada de hasta cien metros de largo por ocho de ancho. Comenzó a ser producido en la versión actualizada en el año 2017, ya que la versión inicial, más atrasada, fue utilizada por Israel contra el Líbano en el 2006 y en la Franja de Gaza en el 2014, no con los resultados que esperaban de ella.


Este medio funciona de conjunto con el buldócer pesado del tipo D-9, destinado a limpiar el terreno delante de los tanques y vehículos blindados de tropas así como demoler las aberturas de los túneles de Hamas descubiertos.


En cuanto a la artillería se refiere, nos concentraremos en la clásica y no en la reactiva, porque es la que se está utilizando en las acciones contra los palestinos. Entre varios tipos de obuses, predomina el de 155 mm, del cual tienen unos 600 en servicio, mientras que el mortero más utilizado es el de 120 mm. Algunos de estos medios son de producción nacional y otros importados de los Estados Unidos.


Para los morteros de 120 mm están utilizando un nuevo proyectil llamado Iron Sting. Cada uno pesa 17 kg, utiliza una guía láser y tiene un sistema de posicionamiento global (GPS) para lograr una mayor precisión dentro de su alcance de 10 km.


Este medio es producido por la firma Elbit Systems y comenzó a ser producido y entregado a las fuerzas israelíes a partir del 2021. Lo interesante de su desarrollo, además del nuevo proyectil, es que se puede incorporar a diferentes medios de combate, como en el TBP M-113 y el SUV Hummer.


Se conoce que la unidad conocida como Manglán, de fuerzas especiales que realiza sus actividades en la profundidad de territorio enemigo, lo ha estado utilizando en las operaciones en la Franja de Gaza.


Procedente de la firma israelí Elbit, está el nuevo cañón denominado Roem (atronador). Puede batir objetivos en un rango entre 20-80 km, según la variante que sea y los proyectiles se cargan con robots para evitar pérdidas humanas en caso de ser abatido por fuego enemigo. Lo están construyendo en una variante israelí y otra europea; esta última se ha mostrado ya a representantes de ejércitos de Alemania, Gran Bretaña, Hungría y Países Bajos porque, como se conoce, el estado sionista de Israel es un gran exportador de armamentos.


Un arma coheteril portátil a disposición de las tropas terrestres de Israel es el nuevo sistema Spike LR II, con un peso de 28 libras, alcance de cerca de 3,4 millas y operado por dos soldados.


Al contar con buscadores electro-ópticos avanzados, puede cumplir bien su función de ataque a vehículos, helicópteros, embarcaciones y posiciones de lanzamiento de artillería, así como a fuertes construcciones protegidas enemigas. El explosivo de su ojiva le permite un 30% más de penetración, incluyendo 20 cm en construcciones enemigas antes de explotar. Está siendo utilizado contra túneles de Hamas en Gaza.


Otro medio importante en poder de las tropas terrestres de Israel, en especial en pelotones de exploración y montado sobre TBP del tipo M-113 es la munición de mortero guiado, de 120 mm, denominada Aguijón de Acero, que es desarrollada por la firma Elbit Systems.


La misma emplea láser y GPS para lograr mayor efectividad y es lanzada desde morteros de los tipos Keshet y Hanit. Su exactitud le da ventaja sobre piezas de artillería que necesitan hasta tres disparos para destruir sus blancos. Desde el 2022 ha estado en uso en las fuerzas terrestres de Israel, quienes la han empleado en acciones contra los palestinos en la Franja de Gaza.


El poderío naval también aporta al genocidio

La Armada de Israel, que cuenta con unas tres corbetas, 11 embarcaciones lanzacohetes, 36 lanchas patrulleras, tres submarinos al igual que buques de desembarco, es operada por cerca de unos 20 mil efectivos para actuar en el Mar Mediterráneo, Golfo de Eilat, Mar Rojo y Golfo de Suez para cubrir las fronteras marítimas del país.


Realmente en el caso que nos ocupa la principal atención se debe prestar a las corbetas coheteriles que son las están actuando desde el mar contra Gaza.


Estas son de la Clase Sa’ar, con los modelos 5 y 6, este último el más moderno y recién entrado en combate contra Gaza (dos de ellas, mientras la tercera patrulla las costas al sur de Palestina).


Este medio desplaza 1,900 toneladas y está equipado con 16 unidades de lanzamiento vertical de cohetes del tipo Barak-8 y 16 cohetes anti buque del tipo Gabriel-5.


Desde noviembre del 2022 se le instaló la versión naval del sistema Cúpula de Hierro con el fin de derribar cohetes y drones, fundamentalmente los disparados por Hamas.


Y uno de los medios más modernos que está incorporando a su inventario es el submarino no tripulado de la Israel Aerospace Industries conocido como Bluewhale (ballena azul).


Este obtiene información de inteligencia desde la superficie, puede detectar submarinos, obtener inteligencia acústica y buscar y detectar minas navales en el lecho marino. Cuenta con radar, sonar, diferentes elementos electros ópticos para poder detectar los objetivos navales y costeros, así como los sensores adecuados para las minas.


Fabricado con apoyo de una firma electrónica alemana, el Bluewhale mide 10,9 metros de eslora y 1,12 metros de diámetro. Pesa alrededor de 5,500 kg. Su carga de batería dura 30 días. Este medio puede cumplir una misión determinada y luego permanecer inerte en el fondo marino hasta recibir las indicaciones para el cumplimiento de una nueva misión. También dispone de comunicaciones a través de satélite.


Convenientes relaciones con los Estados Unidos

El primero de junio del 2024 se reportaban 36 284 palestinos asesinados y otros 82 057 heridos, como resultado del genocidio israelí.


Luego de conocer los elementos fundamentales causantes de dicho genocidio, pudiéramos pensar que el trabajo está terminado. Sin embargo, falta referirnos al sostén que ha permitido al estado sionista establecido en 1948 mantenerse, desarrollarse y robustecerse al extremo de convertirse en una potencia regional.


La historia, bien documentada, de estos 76 años indica hacia una sola dirección: el gobierno de los Estados Unidos de América. Y, para que quede bien claro, es este gobierno más allá del partido en el poder y del personaje que lo represente, ya que todos, sin excepción, han promovido, estimulado y fortalecido esa relación.


Lamentablemente hay algunos escritores, comentaristas o periodistas que a lo largo de los años se han referido a Israel como peón o títere de los Estados Unidos. Cuán erróneos han estado.


Las relaciones estadounidense- israelitas son relaciones de conveniencia y beneficio entre un poder mundial y un poder regional, con fuertes influencias mutuas, fundamentalmente económicas y, por tanto, cuando se defienden los intereses de uno se están defendiendo los del otro, y viceversa.


Claro, usted puede preguntar si los Estados Unidos no tienen interés en sus relaciones con el mundo árabe. Claro que lo tienen, pero no es un secreto que aunque mundo es una palabra, el mundo árabe no está tan unido como las cinco letras que conforman esa palabra y esas divisiones e intereses diferentes son los que han explotado y continúan explotando los diferentes gobiernos estadounidenses para que, a pesar de todo lo que han hecho que demuestra que no hay nada de amigos del mundo árabe, se les sigue aceptando como un interlocutor para resolver problemas, mediar, sugerir.


Nada mejor que los acuerdos de Camp David, de Oslo y otros entre Israel, Egipto, Jordania y la propia Organización para la Liberación de Palestina (OLP), todos propiciados por los Estados Unidos y en los cuales, a pesar de las apariencias, el principal perdedor fue el mundo árabe en su conjunto y el palestino en particular, ya que ha Israel ha cumplido lo que ha querido y ha dejado de cumplir lo que no le ha convenido.


En este terreno político- diplomático, gracias al errático poder de veto existente en el Consejo de Seguridad de la ONU- que esperamos que algún día desaparezca- el gobierno de los Estados Unidos ha podido vetar en más de 50 ocasiones resoluciones relacionadas con Palestina, su pueblo, el derecho que tienen a existir en su tierra y a recuperar lo que han robado en todos estos años, constituyendo una retaguardia muy segura para que el régimen sionista pueda continuar con sus atrocidades, como esta nueva etapa del genocidio contra los palestinos que iniciara en octubre del 2023.


Y, lo peor de todo, no ha sucedido nada y parte del mundo se sigue moviendo al ritmo de la música que disponen los Estados Unidos, como ahora cuando Israel aparece como el pobre país mancillado y atacado por Hamas, mientras que los más de 30 mil muertos, fundamentalmente mujeres y niños palestinos, no cuentan para nada.


Como se ha podido apreciar en lo expuesto anteriormente sobre la maquinaria de guerra israelí, el grueso de los armamentos es de producción estadounidense o cooperada con Israel, así como los abastecimientos para los mismos.


Veamos entonces, algunos elementos relacionados con estos últimos ocho meses para darnos cuenta de la profundidad de esas relaciones.

Como se conoce, y hemos explicado en otras ocasiones, es normal en situaciones de guerra como esta que las partes apliquen medidas de censura para que no se conozca el número de bajas que sufren, las ideas de sus acciones y otros elementos importantes.


Además de prohibir a algunas agencias árabes cubrir las acciones en territorio palestino, el gobierno israelita ha arremetido contra los periodistas palestinos.


El tres de junio la Sociedad de Prisioneros Palestinos dio a conocer que desde el 7 de octubre del 2023 ochenta periodistas han sido detenidos por las fuerzas israelíes de ocupación, lógicamente, como medida para impedir que participen en la divulgación de la verdad de lo que está ocurriendo en su país.


La inmediata ayuda estadounidense a Israel después del ataque de Hamas el 7 de octubre pasado no está exenta de dicha censura, pero es tan inmensa que no ha podido pasar inadvertida, reflejándose tanto por representantes de la gran prensa como por medios de información de países árabes e islámicos que siguen la confrontación.


En los primeros días se filtró a la prensa estadounidense que la administración del señor Biden había indicado que se hicieran más de 100 transferencias individuales de armas a Israel desde esa fecha. Esas incluyeron miles de municiones guiadas, bombas de pequeño diámetro, medios de destrucción de refugios y otra ayuda letal. Esto, según funcionarios estadounidenses que no quisieron ser identificados, se hacía diariamente.


Según diferentes reportes de prensa, tanto de Israel como de los Estados Unidos y de órganos árabes de prensa, en la primera semana de las acciones aéreas contra Gaza, el régimen de Israel utilizó unas seis mil bombas, casi mil diarias o un equivalente a cuatro mil bombas del tipo Mk84.


Luego se conoce que en los primeros días de este año, Israel ya había lanzado 45 mil cohetes y bombas de gran tamaño sobre Gaza, que totalizaban unas 65 mil toneladas de explosivos, un equivalente a tres bombas del tipo de la lanzada por Estados Unidos contra la ciudad japonesa de Hiroshima, según algunos analistas.


Por esa razón es que los envíos de material bélico estadounidense a Israel fueron acelerados y según fuentes yanquis que citaban a funcionarios sin identificar, en los primeros sesenta días de la guerra habían enviado 100 bombas de penetración del tipo BLU-109, aproximadamente mil bombas del tipo GBU-39, cerca de cinco mil del tipo Mk82 y cinco mil cuatrocientas del tipo Mk84, así como alrededor de tres mil kits de guiado.


Los aviones estadounidenses de carga del tipo C-17 habían transportado, en 200 vuelos como reconociera el gobierno israelita, más de 15 mil bombas y 57 mil municiones de 155 mm para la artillería.


A esos aviones se habían sumado unos 20 buques para fines de enero, que totalizaba más de diez mil toneladas de ayuda militar. Por eso es que muchos analistas plantean que desde el inicio de las acciones de Israel contra Gaza, las cuatro quintas partes de las bombas lanzadas sobre ese territorio fueron facilitadas por el gobierno estadounidense al régimen sionista.


Según el Servicio de Investigación Congresional (CRS), institución no partidista encargada de brindar información a los miembros del Congreso estadounidense y a sus diferentes comités, desde el año fiscal 2019 existen convenios de colaboración entre Estados Unidos e Israel para mejorar la tecnología de drones de la entidad sionista a través de un programa que se extiende hasta el año 2026 y que tiene como presupuesto entre $ 25- 40 millones de dólares.


Como se ha demostrado en todas estas acciones desde el pasado 7 de octubre, los drones israelíes se están utilizando no solo en misiones de exploración e inteligencia, sino también en misiones combativas en Gaza.

Así las cosas, hemos sido testigos de la muerte de personal de la ONU y de organizaciones no gubernamentales que tratan de ayudar a los palestinos desplazados en su propio territorio.


Pero las imágenes de fines de mayo de un campamento de desplazados palestinos en Rafah, en el que Israel dejó más de 50 muertos, fundamentalmente mujeres y niños, después de un ataque aéreo, han conmocionado a todo ser humano de buenos sentimientos.


Ese ataque fue llevado a cabo a pesar de la orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), días antes a Israel de que tenía que detener “inmediatamente” su ofensiva en Rafah.


Las imágenes muestran restos de bombas del tipo GBU- 39 de fabricación estadounidense, munición de alta precisión que pesa 110 kg.


¿Qué dijeron los responsables?

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu lo calificó de “trágico percance”, mientras que el señor presidente de Estados Unidos, el Sr. Biden manifestó que pese a ese desgarrador incidente su país no alteraría su posición de ayuda al régimen de Israel.


Qué podemos esperar, entonces, de un país donde uno de sus congresistas, el republicano Andy Ogles, de Tennessee, al responder a una pregunta de una activista palestina en febrero pasado manifestó “A todos los niños palestinos de la Franja de Gaza deberían matarlos…Creo que deberíamos matarlos a todos…Hamas y los palestinos han estado atacando a Israel durante 20 años. Es hora de pagarlo con consecuencias”.


Y qué decir de la señora ex embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, que luego de recorrer un kibutz en Israel acompañada de un miembro del parlamento de ese país, escribió sobre un proyectil de obús, “!Termínenlos! Estados Unidos ama a Israel!, y lo firmó.


Se pudiera hacer unos cuantos libros sobre estos temas. Las evidencias existen, la historia las recoge bien y queda a decisión de cada persona aceptar la verdad que considere más acertada: la edulcorada por la gran prensa y la maquinaria desinformativa de Israel y los Estados Unidos, o la que realmente corresponde a la realidad. Lo dejo al análisis personal de cada cual con su conciencia.


Mientras, queda claro también que cuando vayamos a condenar a Israel y a exigirle responsabilidad por el genocidio que está cometiendo con el pueblo palestino, también tenemos que hacerlo con el gobierno de los Estados Unidos de América pues sin su ayuda incondicional Israel no pudiera estar actuando como lo hace.


*Miembro de la Unión de Historiadores de Cuba

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