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Pandemia y disparidades

Por Izcuauhtli Paz

Las cifras en México indican que tras la contingencia sanitaria por Covid 19 el empleo no ha logrado recuperarse, tampoco se han generado el millón de empleos que requiere el ingreso de jóvenes al mercado laboral, en el primer trimestre de 2020 último periodo previo a la contingencia, la masa salarial fue de 218 mil 146.98 millones de pesos, mientras al segundo trimestre de este año es de 216 mil 255.28 millones, menor al año pasado, datos del Coneval, la falta de empleo y precarización laboral continúa también, en el mes de agosto más de 31 millones de mexicanos se encontraron bajo el esquema del empleo informal, si bien la fuerza de trabajo obrero es la que genera la riqueza capital de los grandes empresarios, esta se encuentra bajo un esquema de explotación y subordinación en condiciones precarias.


En nuestro país aún el trabajo digno es tarea pendiente, de los 126 millones de habitantes, son 55.7 millones en situación de pobreza, 87 millones son las personas en edad de trabajar de las cuales menos de 60 millones se encuentran activos, de estos el 55.6% del empleo es informal, más del 25% de los empleados mantiene sueldos de 4 mil 300 pesos al mes, un ingreso que es innecesario para poder llevar una vida digna que se encuentran por debajo del bienestar, con sueldos tan bajos el 38.5 de la población, no puede adquirir la canasta básica de un hogar se estima un costo de 57.6 pesos por persona más falta sumar costo del agua, vivienda, luz, teléfono, internet, traslados, recreación.

El problema no son solo los sueldos, se suma la falta de certeza laboral, la estabilidad o limitantes para el desarrollo, informalidad, falta de protección social, contratos temporales, pagos fuera de cualquier esquema formal, ausencia de vacaciones, aguinaldo, utilidades, días de descanso, es importante el tiempo para la recreación, tiempo libre, que la vida no gire en torno del capital, a la adquisición de bienes, el trabajo no debería de absorber en su totalidad nuestro tiempo, no tenemos que soportar la explotación para vivir, no hay que trabajar para vivir, sino vivir para trabajar.

En este sistema es claro que la distribución del capital realmente es inequitativa, es grande la desigualdad económica y laboral, mientras millones son explotados y laboran bajo condiciones precarias son pocos los que gozan del capital. Seis personas en México poseen una gran fortuna suficiente como para cubrir el pago de la deuda externa y aun así quedarse con una gran fortuna, Carlos Slim con corporaciones de telefonía móvil, participaciones en New York Times, bancos comerciales, parte de Grupo Carso, con participación en la industria de la construcción mexicana tiene un patrimonio mayor a los de 54 mil millones, Sara Mota de Larrea accionista de Grupo México, con cotizaciones en la bolsa, parte de la división minera con operaciones nacionales e internacionales, operador de ferrocarriles mexicano y una empresa de perforación petrolera tiene un patrimonio que supera los 20.2 millones de dólares, Ricardo Salinas Pliego presidente de Grupo Electra, dueño de Banco Azteca, accionista en la emisora TV Azteca, operador de telefonía móvil Iusacell cuanta con una fortuna que asciende a los 13.5 millones de dólares, Alberto Bailléres controla la industria Peñoles, productor de metales, con participaciones en Grupo Palacio de Hierro y Coca Cola Femsa, tiene un patrimonio que supera los 9.17 millones de dólares, Germán Larrea presidente de Grupo México que controla además Grupo Cinemex tiene un patrimonio mayor a los 8.34 millones de dólares, Juan Beckman Vidal presidente de Becle, cotiza en la bolsa, controla José Cuervo junto con su familia son dueños de Próximo Spirits con una patrimonio superior a los 7.95 millones de dólares, la suma de estos mexicanos rebasa los 111 mil millones de dólares equivalente a 2 245 608 810 000.00 pesos más de dos billones, de la deuda son 791 mil millones de pesos. Se necesitaría del trabajo de más de 46 millones 783 mil 516.875 de mexicanos para acumular esa cifra en un año.