¿Por qué tanta inundación?

Juan de la Torre

Uno de los síntomas del desastre atmosférico causado por este modelo catastrófico que nos rige, es el que está calentando al planeta. El drama que vive Hidalgo, Veracruz, Puebla y muchas otras ciudades del mundo es apenas la punta del iceberg que oculta la transformación de aquel esclavista directo, en el dueño corporativo transnacional que explota legalmente al obrero-trabajador-empleado principal producto de la revolución industrial.

Tomo a Xalapa por ejemplo porque aquí vivo, por ser la ciudad capital de todos los poderes del estado veracruzano, que al estar situada en una ladera de una montaña sería imposible inundar y ya vimos lo qué pasó; pero principalmente por ser el alma máter de la ingeniería, del diseño urbano, la biología, la agronomía, topografía, leyes, etc. Vocación que quedaría en entredicho si no fuera porque lo mismo les pasa a otras ciudades principales del planeta.


Una de ellas es la Ciudad de México que, con el enorme túnel emisor oriente, pretenden evitar se inunde, aunque no paren de hundirla dentro de la gran cazuela que es el Valle de México, tal y como se explica en el enlace 1 “ATL” al final de este artículo.

Una cuenca es como un cuenco, un tazón que conduce corrientes de agua hacia otra más abajo, ya sea un río, un lago o el mar.

En la sierra madre oriental, sobre la ladera Este del cofre de perote, está Xalapa, refrescada por los vientos alisios, al igual que Coatepec, Xico, etc., bellas ciudades y poblados nutridos por los ríos que descienden del cofre a sumar sus aguas a la cuenca del río “La Antigua”. Tales como el sordo, el blanco, el Pixquiac, Consolapa, etc., etc.

La retención de lluvia que antes de que cortaran los árboles, sus raíces infiltraban al subsuelo hacia multitud de manantiales, eliminó la tala e incendios río arriba que desarrollos inmobiliarios propiciaron. Los aserraderos y vendedores de madera y leña, y el desmonte para agricultura y ganadería también compactan, sellando el suelo.

La capa de tierra que el arado compacto sin raíces que infiltren, permiten que la lluvia se lleve la tierra con todo y agroquímicos a los ríos, lo que además de acelerar su recarga, con estos sedimentos en el fondo, elevan su nivel, inundando todo; ríos a los que por este hecho les bautizan como: “ríos de respuesta rápida”.

Eliminar el entramado de raíces que sostienen las lomas es peor que quitarle el armazón de varilla a los techos. Laderas en las que irresponsablemente, las autoridades permiten recortarlas para construir viviendas y caminos.

En un área donde ya no hay raíces, las lluvias disuelven todo, e intensificadas por huracanes ¿pues que esperaban, acaso se requiere deducir lo obvio?

Por mucha alaraca que se haga; tapar el pozo, no revive niños ahogados y menos por aludes de lodo.

Pese a lo devastadoramente obvias que puedan ser las consecuencias, mientras no se invente una herramienta “aprobada” que lo compruebe, al bulldozer inmobiliario nadie lo para: Y si la herramienta científica llegase a aparecer, patrocinan investigaciones en contra para entretenerlos discutiendo mientras continúan devastando y lucrando.

La acelerada vida diaria que exige concentrarnos en ganar impide ver al lado, levantar la vista, ver el horizonte. Desde el confort del sapo en la olla, somos insensibles al lento calentamiento, para cuando queremos saltar, estaremos cocidos.

La catástrofe atmosférica

La brutal quema de O2 con la que los motores de combustión, legado de la revolución industrial, adelgaza la capa de ozono que permite la entrada a más rayos ultravioleta y con ello más calor que libera el metano que el permafrost retenía. El metano causa 120 veces más efecto invernadero que el CO2, promueve incendios, lluvias, deshielos, inundaciones, sequías, heladas, cambio de vientos y corrientes marinas, reproducción de sargazo, desajustes geológicos, etc., y a la vez, libera más metano. Consultar “Disparo de metano”

Los lugares cálidos ahora infernales, revientan sus aires acondicionados y las tarifas eléctricas. La franja térmica en la que habitaban moscos, chaquistes y loros subió. Otras especies se vieron obligadas a adaptarse; diversidades ajenas resulta desastrosamente parasitarias, mientras otras se extinguen, como lo muestra el enlace 2 “Oxigeno cuenta regresiva”.

La hidrodinámica del flujo de ríos detenida por presas es, por reiniciar su velocidad de descenso desde cero; una inundación. Ya no se hable de abrir compuertas cuando la lluvia supera su nivel.

Si una persona defeca rio arriba es obvio que se encuentren en él bacterias fecales y que haya más de estas bacterias a medida que más habitantes defequen en el agua.

Al no regresarle su mejor fertilizante al suelo y arrojárselo a los ríos que desembocan al mar, se sobrealimenta la vegetación marina que ahora infesta el Caribe con sargazo masivo avivado por el efecto invernadero que los motores de combustión causan.

El 40 % de lo que tributan los Xalapeños es para pagar una deuda de unas plantas de tratamiento de aguas que nunca sirvieron, no sirven y nunca van a servir al igual qué pasa con todas las que existen en el planeta. Uno pensaría que eso nos pasa por pobres, y no contar con la tecnología de punta, pero lejos de eso, veamos como las aguas de las granjas, de las ciudades, de las industrias, del país más desarrollado del mundo llegan al Mississippi antes de descargarlas en el Golfo de México, a una zona que llaman; La zona muerta, como si así siempre hubiese estado, zona que día a día la amplían de descarada alarmante manera.

Otro dato, hablamos de Inglaterra; ¿Si el consumo de drogas en Londres lo miden en el rio Támesis, le sirven de algo sus plantas de tratamiento?

Sobran ejemplos que muestran que el primer mundo no lo hace para nada bien.

Aprovechan que el agua dulce es más ligera que la de mar, para acarrearla en enormes bolsas (pontones) jaladas por barcos remolcadores, ¿desde dónde y para quién?… quién sabe.

Desde sus bases militares paraguayas los EUA apañan las aguas amazónicas.

Regresando al tema; Las bacterias en el agua las eliminas con filtración, hervido, con rayos UV, electrólisis, cloro, etc., ¿pero por muy agua purificada que esté; a los agrovenenos como se los quitas?

Tan solo la siembra de papa río arriba de Xalapa aplica 7 venenos que terminan en los ríos o se infiltra en los mantos freáticos.

La agro-farmacéutica no solo mata la vida en los ríos y mares, sino también la salud de los habitantes.

Cuando los lácteos, la carne, los huevos, la fruta, las verduras con hormonas y agroquímicos los fuerzan a cumplir la máxima capitalista de; “crecer más grandes, en menos tiempo y en mayor cantidad” hacen crecer a nuestras células “más grandes, más rápido y en mayor cantidad”; lucrativa enfermedad llamada Cáncer.

Pese a las espantosas agonías que causa el cáncer, la diabetes, la hipertensión, etc. Por evidente que sea el aumento de enfermedad por agrotóxico consumido, ninguna institución ni gobierno se atreve a sugerir la conexión y menos iniciar una investigación por riesgo a perder patrocinadores.

Las declaraciones de las instituciones de salud de Quintana Roo evidencian la repercusión de la contaminación del acuífero con las enfermedades obvias que tiene como consecuencia.

Este es buen momento para solicitar a las instituciones de salud y de investigación que tanto cuestan en impuestos, como ejemplo; la de cancerología; Que dé a conocer a la población el porcentaje con el que ha ido aumentando la incidencia por zonas y su causa puntual. ¿Cómo se atreven a solicitar prospectivas presupuestales por aumento de enfermos sin dedicar el menor interés en mostrar cuál es la causa de fondo?

Los descomunales gastos de gobierno por tratamientos de cáncer, diabetes, etc.; le hacen cómplice de las corporaciones cuando permiten que vendan como benéficos, agroquímicos que enferman y les permiten todavía lucrar con medicamentos, a costa de espantosas agonías y de la ruina moral y económica de millones de familias año tras año.

Salud es ausencia de enfermedad o trauma; No la justificación de gigantescos presupuestos para hospitales, doctores y medicinas.

Sin dejar de ver las epidemias, la medicina predictiva debe asegurar en este orden la salud; 1 la del agua, 2 la del suelo y sus cosechas, 3 la de la comida, 4 del ejercicio, 5 y la psicosocioemocional; una vez afianzados, el tratamiento del dolor (medicina paliativa) se puede dedicar, cuando sea necesario, a personas al final del camino.

Pareciera que me fui al monte, y si, aquí en el monte, todo está interconectado.

Recuerdan del ciclo del agua que nos enseñaron en la primaria, pues resulta que no es cierto. La evopatranspiracion generadora de lluvia es casi local, o sea, que lo que se evapora en un sitio es casi lo mismo que lloverá en el mismo sitio. Porcentajes del 10 al 20 % los mueve el viento a otros lugares. De la lluvia, alrededor del 40% la produjeron los estomas de las hojas de los árboles. En pocas palabras; a menos árboles, menos lluvia.

Sin perder de vista que la irregularidad cíclica, de lluvias inusitadas e intempestivas de esta catástrofe atmosférica, más que productiva, arruina las cosechas.

Derecho al agua

Mientras muchos pueblos tienen prohibido tocar el agua qué pasa por su casa; La Coca, la Pepsi, Lala, Nestlé, mineras se asociaron a ladrones gobernantes para reformar leyes y obtener a precios ridículos abusivas concesiones con las que prácticamente se adueñaron de nuestra agua, de nuestra tierra, de nuestro suelo y nuestra salud.

Las soluciones

Lo simple parece imposible.

Atmosféricos:

La bici elimina el carro, por lo que nuestro radio de acción se debe reducir a lo que de ida y vuelta podamos pedalear, esto incluye el sitio de trabajo, de estudio y los lugares donde viven nuestros seres queridos.

Comprar lo que nuestros vecinos producen.

Producir y comprar local.

Agua

Lo primero es dejar de usar agua como banda de desechos.

Las jaladas por orina son de 2.3 tinacos de mil litros mensuales por persona. Los reduces a 16 litros mensuales con este dispositivo de Cesar Añorve; como no huele, y tenerlo junto a la cama, reduce los desvelos que antes te despabilaban por ir a orinar hasta el baño.

La urea de la orina es el fertilizante más caro, que en lugar de aprovecharlo lo desechamos por un lado y por otro lo producimos artificialmente con petróleo carísimo en fábricas que contaminan todo su entorno.

Disuelto una parte de orina y nueve de agua, nutre muy bien administrado a la planta en el suelo; los árboles en cantidades discretas y esporádicas lo aceptan sin diluir.

El cacajon y los ecosanitarios secos separadores, dentro de más simple, pequeño y directo sea, es más fácil y limpio de manejar, descritos en el enlace 3, “gasto de agua por orina” de este artículo.

4x4

Confieso que antes de promover cualquier técnica alternativa, compré un terreno de varias hectáreas para probarlas en carne propia. La primera pregunta que me surgió fue: ¿cuántas personas que conocía podrían vivir así?, porque es muy fácil ser ecologista en semejante terreno, y con el tiempo comprobé que lo único que había logrado era atraer más gente y jalar conmigo la mancha urbana. Por lo que la vida, a través de su lenguaje, me obligó a deducir que es desde la ciudad donde debemos aprender a contener a la ciudad y no ir a invadir campos, bosques, playas, sino desde aquí, desde la ciudad, en el 4x4 donde vivimos, es desde donde debemos solucionar y lograr “vivir más, mejor con menos”. Si la gran mayoría no lo puede aplicar, no sirve; y debe ser en las mismas condiciones, con su mismo presupuesto y espacio.

Porque el engendro de la industrialización, llamado ciudad, es para la mayoría de la gente de campo; aspiracional. De hecho, lo primero que se da cuenta un niño al ir a la escuela, es que lo que aprende no lo va a poder aplicar en su poblado. La gente de campo que da todo por una vida mejor para sus hijos al enviarlos a la escuela; sin saber, les mutilan a sus hijos el arraigo, el amor y respeto por su tierra, por su pasado.

Por eso es por lo que los de la ciudad aquí debemos quedarnos y desde aquí solucionarlo.

He probado todas las soluciones alternativas que he tenido la oportunidad de conocer y lo que he comprobado es que, con sus muy honrosas excepciones, la mayoría de sus promotores no las usan en su vida diaria, porque aunque son soluciones efectivas, por falta de recursos no pudieron refinar sus propuestas; que parecen estar en etapa de prueba; no porque no sirvan, sino porque compiten con la compra inmediata disponible de un producto comercial garantizado para funcionar en el sistema impuesto, que derrota la experiencia obtenida generación tras generación, resultado del uso del sentido común y de la observación de lo obvio, herencia de la experiencia acumulada de la observación práctica, de la prueba y error a través de generaciones; evidentes en los usos y costumbres, en la tradición que es consustancial a la adaptación a su microclima que acaba por determinar la identidad. Sabiduría despojada por el sistema educativo que transfiere la autoridad, la licencia y credenciales a quienes se han graduado, no con sentido crítico, sino por ser egresados como promotores de los productos que el sistema impone, y que se dan por sentados sin siquiera cuestionarlos, ya sean arquitectónicos, de ingeniería, de medicina, leguyeros, etc.

Lo digo porque vivo estas adaptaciones en mi cuarto de 4x4 en la ciudad; donde la construcción convencional no está dispuesta para ellos, donde hay que ponerle un tornillo aquí, recortarle una esquina allá, que la manguera, que la bisagra, el doblado, el polvo, la ceniza. Y sí, confieso que en cerámica serían más bellos y prácticos que en fibra de vidrio.

Sin embargo, es injusto que estos logros por visionarios, se les aislé y no se les de apoyo a quienes invierten su vida en crearlos, probarlos, desecharlos, y volverlos a probar; ya que las instituciones en lugar de darles apoyo a su lucha vital; como cuestionan al sistema, los ignoran, los banalizan, los ridiculizan, cuando los recursos, que son impuestos, dinero de la gente que por millones se van en becas, deberían llegar a acelerar estos procesos creativos y de adaptación.

Por ejemplo, en oriente donde casi se desconocen las hemorroides es común encontrar el tipo de baño de posición natural de cuclillas, en México el que “hace” en la peligrosa posición de aguilita, se expone a un resbalón y que la taza al romperse lo abra en canal.

La captación de agua de lluvia no es novedad. El ingenioso chuntul Maya que emplea un ingenioso tapón de madera para retener la basura flotante y un bordo en el fondo para parar la basura no flotante.

Mérida era la ciudad blanca porque poco antes de que empezara la temporada de lluvias, limpiaban y aplicaban cal a los techos para usar la 1ra lluvia para limpiar la cisterna, misma que desechaban, las siguientes lluvias se guardaban para agua de uso. Cisterna que normalmente ubicaban bajo las estancias principales para refrescarlas. Cuando impusieron el servicio de agua potable y alcantarillado empezaron bombeando agua limpia desde los 12 mts, cuando les alcanzaron las heces bajaron a los 20 metros, y así fueron bajando hasta los 100 donde solo encuentran lodo. Hay soluciones, debemos poner manos a la obra, el Estado y la población.