Si a la nacionalización minera en México

Por Izcuauhtli Paz

México es un país con una gran diversidad de flora y fauna, rico en recursos naturales, destacan sus aguas dulces y costeras, uno de los países más importantes en el mundo por su gran riqueza minera, lo que ha atraído a una gran cantidad de corporaciones nacionales e internacionales a aprovechar esa riqueza en su beneficio.

La minería se encarga de explotar parte importante de los bienes naturales, son 242 empresas las que operan en el país, la mayoría de estas canadienses, estadounidenses y chinas, que controlan bienes minerales nacionales y se enriquecen con ellos dejando pobreza, contaminación y explotación.


Esta actividad desencadena una serie de impactos negativos sobre el ambiente, la sociedad y su cultura. A lo largo de decenas de años se han desarrollado una gran cantidad de desastres, causa de malas prácticas en la minería desde la destrucción de la corteza terrestre, principalmente por la minería a cielo abierto, contaminación de aguas, afectación de flora y fauna, efectos negativos en la salud humana, pérdida de minerales nacionales, enriquecimiento económico de pequeños grupos a cargo de grandes corporaciones y de la afectación de muchos. Los daños son desde la exploración, el desarrollo, la explotación y hasta el tratamiento de los minerales obtenidos.

Se han registrado una gran serie de casos alarmantes en todo el mundo, en México muertes como la de los 65 mineros en Pasta de Conchos en 2006, en China 214 personas muertas en una explosión de gas en una mina de carbón Sunjiawan en 2005, en Colombia 73 muertos de la explosión de una mina de carbón del departamento de Antioquia, en Brasil 2015 lodos de desechos de la empresa minera Samarco mataron personas, animales, hasta llegar al mar Atlántico, estos y muchos más, desastres han ocurrido por esta práctica.

En 2010 existían 667 proyectos mineros en México, aumentando a 1531 en 2018, en la actualidad, las mineras canadienses tienen mil 189 proyectos mineros, de los cuales el 60% son para la explotación de oro, 15% de cobre y 14% de polimetálicos.

Los minerales que más se explotan en México son oro, plata, cobre, litio, barita, hierro, magnesio, plomo y zinc.

Ante la pandemia por covid-19, los metales preciosos fueron el refugio de muchos inversionistas, en especial el oro, el cual el año pasado alcanzó valores históricos de hasta mil 788 dólares por onza y la plata subió hasta el 50% de su costo.

El presidente López Obrador ha puntualizado que no se darán más concesiones mineras en su administración, cabe destacar que hay concesiones con vigencia de hasta 50 años con la posibilidad de ampliar hasta por otros 50 años más, al cierre del sexenio pasado había 32 mil concesiones mineras, en esta administración en la última actualización había 24 mil 450, se han cancelado entre 8 mil y 9 mil concesiones.

De las corporaciones que operan en el país el 2020, Grupo México tuvo un incremento en ganancias de 8 mil 566 millones de dólares, First Majestic canadiense tuvo ganancias de 363.9 millones de dólares, otra canadiense Torex Gold que explota oro obtuvo ganancias récord de 789.2 millones de dólares, una más canadiense Agnico Mines que también explota oro obtuvo ganancias por 3 mil millones de dólares, Newmont estadounidense que extrae oro, aumentó sus ganancias a 11 mil 497 millones de dólares. Mientras tanto también en 2020 en nuestro país, hubo un aumento de entre 8.9 y 9.8 millones de mexicanos con un ingreso inferior a la línea de pobreza.

Es deplorable que las corporaciones se enriquezcan a costa de los minerales nacionales, y que además de ello quieran evadir impuestos, como la minera canadiense First Majestic, bajo el amparo del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que quiere evadir el pago de 9 mil 974.3 millones de pesos, de impuestos que exige el Servicio de Administración Tributaria (SAT), acciones como estas son cínicas e inaceptables, ante las grandes ganancias que declaran.

La situación es clara, se deben cancelar todas las concesiones mineras, expropiar la tierra que poseen las mineras extranjeras – 120,000,000 hectáreas, más de la mitad del territorio nacional y explotar esa riqueza de manera racional, en beneficio no solo del país sino de las comunidades que son dueñas de las tierras. En el neocolonialismo nos están saqueando aún más que en el colonialismo y el pueblo organizado y un gobierno responsable debe detener eso.