27 de julio de 1529 Cortés se apodera de las casas de Moctezuma

Valentina Galeana

Después de la caída de la gran Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521, Hernán Cortés ordenó desde la villa de Coyoacán la reconstrucción de la Ciudad asolada por tantos meses de asedio y procedió a llevar a cabo entre sus amigos el reparto de los solares donde habrían de edificar sus casas, para ello conto con la ayuda de Alonso García Bravo quien se encargó de trazar los límites de las plazas y las calles de la nueva ciudad, años después como recompensa a sus servicios el emperador Carlos V mediante real cédula dada en Barcelona el 27 de Julio de 1529 concedió a Cortés los terrenos donde se ubicaron las llamadas casas nuevas de Moctezuma ubicadas en el centro de la ciudad de México.


Cortés vinculó al mayorazgo de Oaxaca estos terrenos y el edificio que mandó edificar para que le sirvieran de residencia. A su muerte en 1547, quedó como heredero su hijo Martín Cortés, el legítimo Marqués del Valle de Oaxaca, fue propietario hasta 1562. Los Virreyes de la Nueva España y los oidores de la audiencia de México, que en ese entonces ocupaban el predio de las casas viejas del gran Tlatoani Moctezuma también propiedad de Cortés, en donde ahora se encuentra Monte de Piedad, contaban con un edificio propio y digno, tanto para vivir como para despachar los negocios públicos a su cuidado.

Hernán Cortés, prefirió vender las casas nuevas y grandes, dado que no tenía necesidad de ellas, y si le resultaban convenientes y necesarias las ocupaba el virrey y los oidores, la intención de Felipe II de edificar un inmueble propiedad de la corona para sede definitiva de sus virreyes y oidores se relaciona con el deseo de consolidar el poder real en los nuevos territorios invadidos y en los que habrían de ganarse en el futuro mediante el establecimiento de una corte real, cabe mencionar que la casa del virrey con rasgos de palacio real en el centro ceremonial de la Ciudad sería el lugar de encuentro de la sociedad, la política, y el gobierno alrededor del virrey, las casas de gobierno se transformarían en auténticos palacios para responder a la idea y necesidad de no dejar a los vasallos sin señor.

Alrededor de la vida privada y de los intereses de las elites, mayorazgos, contratos, testamentos, actos de autoridad, términos y condiciones, vigencia de leyes romanas y castellanas y de paso escribanos y consejeros monarcas, viviendo en el centro en las tierras del Anáhuac, ahora espacio ocupado por extraños invasores crueles y asesinos con una dictadura para los nativos, después de la derrota de los mexicas y sus aliados, la resistencia se dio inmediatamente por ejemplo en 1523 se sublevaron los indígenas de la región del Pánuco indignados con los Españoles que eran unos ladrones violadores de mujeres, esta insurrección se extendió rápidamente.

Los rebeldes sitiaron a Santisteban del puesto y los españoles al verse perdidos solo lograron derrotar a los indígenas acudiendo a Hernán Cortes quien mandó una expedición al mando de Gonzalo de Sandoval para reforzar a los invasores, los españoles no pudieron dominar a los indígenas siempre se apoyaron en las fuerzas del centro, los indígenas se defendían con flechas, lanzas, macanas y hondas. Los españoles tenían ventaja por sus armas, cañones y fusiles, la insurrección se dio en Chiapas y Oaxaca con gran resistencia que preferían la muerte antes de ser sometidos por los crueles invasores que utilizaban todos los métodos de tortura utilizaban perros adiestrados para matar indígenas sin distinción alguna, mujeres, niños y viejos.

También los Mexicas organizaron y efectuaron una insurrección que estuvo respaldada en secreto por Tekuixpo hija de Moctezuma, la resistencia se dio siempre y como ya se había mencionado, en las peores condiciones de inferioridad y desventaja. Se rebelaron con gran heroísmo, los encadenaron y les marcaron la frente con hierro al rojo vivo, pero nunca pudieron encadenar sus aspiraciones de libertad, ni borrar de sus corazones la marca del amor a su tierra y su gente.

Los pueblos del Anáhuac resistieron pues buscaban sobrevivir, se replegaban pero no olvidaron sus costumbres de organización y de vivir en comunidad, en 1540, los cazcanes se negaron a pagar tributo a los españoles y al año siguiente, bajo el mando de Tenamaxtla atacaron al ejército español, en junio de 1541, Pedro de Alvarado el sanguinario capitán que por robar unas joyas, masacró a cientos de Aztecas jóvenes en una fiesta, este asesino fue muerto en una batalla pero surgió Antonio de Mendoza formando un poderoso ejército que pudo vencerlos, la insurrección se había extendido desde Nayarit hasta Zacatecas.

En 1541 se rebelaron en Acatic, Nochistlan y Mixtan, sin embargo, no solo los indígenas se revelaron también lo hacían los esclavos negros quienes se habían congregado en 1537, pero después se empezaron a decretar leyes contra la esclavitud de los indígenas. Los sanguinarios invasores empezaron a traer esclavos negros de África que resistían más el trabajo de las minas, demasiados negros fueron ahorcados y descuartizados cuando se descubrió su conjura contra el poder colonial, de norte a sur de oriente a poniente desde el inicio de la colonización estallaron chispazos de rebeldía, contra la injusticia de los españoles y de la barbarie en la que millones de nuestros abuelos encontraron la muerte y el fin de su mundo.

En México se vive un despertar. Las raíces milenarias de nuestro pueblo nos nutren y sostienen a pesar de los desastres naturales, sociales, económicos y políticos que azotan al país, porque en ellas se encuentra la razón, la fuerza y el futuro de nuestro México.