27 DE JULIO DE 1939, LÁZARO CÁRDENAS RECIBE A ESPAÑOLES QUE ESCAPABAN DEL FRANQUISMO.

Valentina Galeana

Lázaro Cárdenas del Rio uno de los presidentes más populares de la historia de nuestro país, que será recordado por la expropiación petrolera y la reforma agraria, que extendió su progresismo a la política exterior, Cárdenas nunca pisó España, sin embargo, en ese país hay al menos una estatua, dos plazas y una escuela secundaria con su nombre, por dar asilo político a los exiliados españoles durante la guerra civil del país ibérico.


El 27 de julio de 1939. inicio en México el exilio masivo de los españoles que huían de la feroz persecución del fascista Francisco Franco, régimen que nunca fue reconocido por el gobierno de México, llegaron a bordo de seis embarcaciones, por nombre (Sinai, Mexique, Panema, Orinoco, Flandre, Nyassa) llegaron más de 25 mil españoles a nuestro país.

A lo largo de su estancia en México contribuyeron al desarrollo nacional ayudaron a crear la casa de España en México que actualmente es el Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica. Entre los exiliados se encontraban Carlos Bosch, Oscar del Buen, Francisco Giral González, Eduardo Nicol, Juan Antonio Ortega, Wenceslao Roces y Adolfo Sánchez Vázquez, la aportación de los exiliados fue ofrecer lo mejor que tenían al país que les dio todo y nunca les pidió nada a cambio y se extendió por la ciencia, la educación universitaria la producción editorial y los medios de comunicación.

El exilio masivo de españoles a México da inicio el 27 de julio de 1939, sin embargo dos años antes 456 niños fueron enviados a Morelia Michoacán por iniciativa de Amalia Solorzano, esposa del presidente Cárdenas, el objetivo era darle protección a los niños y niñas españoles que huían de la guerra civil, los pequeños perdieron a sus padres en los bombardeos y su país dejo de ser un lugar seguro, abordaron un barco para cruzar el Atlántico y llegar al puerto de Veracruz, mientras la guerra terminaba. Sin embargo, se convirtieron en los pioneros del exilio, diplomáticos de Portugal, Francia, España y la sociedad se unieron a la causa y apoyaron al gobierno de Lázaro Cárdenas incluso se redactaron algunos requisitos para evitar conflictos con quienes no estaban a favor.

Lázaro Cárdenas fue solidario con un gobierno que estaba siendo agredido por fuerzas extranjeras, la Italia fascista y la Alemania nazi, aunque los exiliados también llegaron a otros países entre ellos, Cuba, Inglaterra y Francia en ninguno de estos países fueron tantos ni también cobijados como en México. El embajador de México en ese país Luis I Rodríguez fue el encargado de proteger al que fuera presidente de la república española Manuel Azaña.

Gilberto Bosques quien ante la crisis había sido nombrado cónsul en Francia, fue el encargado de auxiliar a miles de republicanos, así como otros perseguidos por el régimen nazi, corriendo todos los riesgos con gran valentía, se instaló en Marsella cuando en ese lugar no tenían tanta fuerza los nazis y alquilo dos castillos llamados Reynard y Mont Grand, a los que se instaló la bandera de México así se salvaron a muchos españoles que estaban en campos de concentración, a los que lograban poner un pie afuera los trasladaban a estos castillos, donde se sentían salvados. Habían sufrido mucho ya que explicaban que, en los campos de concentración en Francia, aunque no eran de exterminio las condiciones eran terribles, la gente se iba muriendo de disentería por la comida que les daban, la mortalidad infantil era de un 97% era una tortura y un gran peligro vivir en esos campos.

Hoy los exiliados hacen un llamado, para apoyar a migrantes, hermanos centroamericanos que actualmente huyen por la violencia y el hambre que impactan en sus países.