50 AÑOS: 10 DE JUNIO NO SE OLVIDA

Se cumplen 50 años de la Masacre del Jueves de Corpus, diseñado por Washington y la CIA, para reprimir a los jóvenes e inhibir al movimiento popular. Lo operó desde el gobierno de México, Luis Echeverría Álvarez, como continuación de la matanza del 2 de octubre de 1968, en la que participó junto con Díaz Ordaz. Echeverría tenía en la agenda preparar el terreno para atar a nuestro país a las disposiciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, culminó su tarea casi a la salida de su gobierno en octubre de 1976, pero lo preparó durante su sexenio.


Trabajó con los aparatos de inteligencia del Estado Mexicano en coordinación con los de Estados Unidos. Se sabe que la CIA y la Dirección Federal de Seguridad se encargaron de dar entrenamiento al grupo paramilitar conocido como los “Halcones, que fueron usados para cometer la masacre en la manifestación que se desarrolló en ese día para apoyar al movimiento universitario de Nuevo León.

Díaz Ordaz (clave Litempo 2), y Echeverría (Litempo 8) colaboraban con la CIA, desde la época de López Mateos, quien también participaba con la agencia extranjera con la clave (Litensor), así infiltraron al Estado Mexicano para imponerle el rumbo de dependencia. Como primer paso endeudaron al país, pasando la deuda de 1,600 millones de dólares con López Mateos a 19,000 al salir Echeverría. Así nos volvieron dependientes, una vez sujetos al FMI obligaron a México a petrolizar la economía, luego a liberalizar el comercio, privatizar el sector público, meter el IVA y otros impuestos, etc. Una vez sometidos económicamente, continuaron con la dependencia política, cultural, social y a partir de que Fox firma la ASPAN la integración militar.

Pero como inicio de este proceso para someter a México, en primer lugar, había que neutralizar al movimiento estudiantil, obrero, campesino y popular. Que se venía desarrollando a lo largo de 20 años.

El 10 de junio, fueron asesinados más de 120 jóvenes. Muchos otros jóvenes dejaron de creer en la vía pacífica tras las represiones de 1968 y 1971 y optaron por la guerra armada. Echeverría desató la guerra sucia y una feroz represión y una ola de desapariciones. Por otro lado, para neutralizar el movimiento obrero permitió que subieran los salarios en su sexenio, sabiendo que una vez en garras del FMI los salarios iban a caer en picada para neutralizar a nivel internacional. Echeverría tuvo una política progresista, de cara al exterior, en el fondo la CIA quería que sirviera de contrapeso frente a la Revolución cubana y su comandante Fidel Castro Ruz, apoyando a Salvador Allende en Chile y luego a los exiliados chilenos perseguidos por Pinochet, estableció relaciones con China y Albania, etc.

A partir de 1976 se preparó el camino para aplicar abiertamente el neoliberalismo que inició en 1983 en México y que hasta 2018 siguió dominando al país. Las políticas neoliberales luego de 50 años de la represión de 1971 y el viejo régimen son el blanco actual de nuestras luchas, así como la defensa de todos los derechos de mujeres y hombres. La lucha es larga, pero nos inspiramos en los ideales de aquellos jóvenes que dieron la vida en lucha por un México libre de injusticias y por la transformación de la vida política, económica, social, cultural del país. La lucha de los jóvenes, hace 50 años no fue en vano, hoy lucharemos hasta conseguir plena soberanía y la renovación democrática.