Bruno Rodríguez Parrilla: Cuba demuestra que sí es posible un modelo alternativo al capitalismo

Nuria Barbosa León | internet@granma.cu

1 de mayo de 2021

En el discurso de clausura del encuentro virtual internacional de solidaridad con Cuba, celebrado este 1ro. de mayo, el miembro del Buró Político del Partido y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, convocó a la unidad en contra de la brutalidad y agresividad del imperialismo

Canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, llama a la unidad al dejar clausurado el Encuentro virtual internacional de solidaridad con Cuba. Foto: Tomada de Prensa Latina


Una convocatoria a la unidad en contra de la brutalidad y agresividad del imperialismo hizo el miembro del Buró Político del Partido y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en el discurso de clausura del encuentro virtual internacional de solidaridad con Cuba, celebrado este 1ro. de mayo.

La celebración del Día Internacional de los Trabajadores tiene lugar en una coyuntura de emergencia para la humanidad y de una crisis sistémica impuesta por la pandemia de COVID-19, dijo, y añadió que abarca la esfera de la economía, la política y la sociedad, y demuestra las injusticias del orden económico internacional, en el que priman decisiones políticas egoístas, que favorecen la obtención de ganancias sobre la preservación de vidas humanas.

«Hay una nueva división de la humanidad: los que acceden a vacunas, médicos, respiradores artificiales, oxígeno, pruebas de diagnóstico, hospitalización; y de otra parte, los que mueren olvidados, sin asistencia médica y no saben siquiera si serán inmunizados contra el virus o cuándo», señaló el canciller cubano e indicó que en esa coyuntura nuestro continente registró niveles alarmantes del crecimiento de la pobreza y del desempleo, aún más entre las mujeres, acrecentando la inequidad de género.

La reducción de partidas presupuestarias asignadas a los sistemas de salud y educación debilitó la capacidad para enfrentar la pandemia -afirmó-, y no cesó el saqueo de los recursos naturales por parte de empresas transnacionales protegidas por sistemas políticos corruptos.

En la última década, el imperialismo estadounidense aceleró sus intentos de ejercer su dominación y hegemonía, «con la exacerbación de la aplicación de la Doctrina Monroe y las peores prácticas del Macartismo», enfatizó.

Ese fenómeno se manifestó en las naciones donde el imperialismo y las oligarquías aliadas pudieron revertir los avances sociales y políticos obtenidos por gobiernos progresistas. «Apoyaron a gobiernos sin legitimidad y a candidatos políticos fascistas y populistas de extrema derecha, muy a tono con la polarización, la política sucia, la promoción de la división y el odio, y la incitación a la insurrección, que tuvieron lugar en los EE. UU», agregó.

Para ello utilizaron métodos como el control de los medios de comunicación hegemónicos y de las nuevas tecnologías digitales y las plataformas tecnológicas monopólicas y privadas, y la dictadura del algoritmo y el férreo control de las redes digitales, para perseguir, encarcelar y debilitar a figuras progresistas y de izquierda.

Enfatizó en que se acudió incluso al asesinato, a las masacres y a la más brutal represión y proscripción de la protesta social. Fueron asesinados, mutilados, detenidos y torturados los jóvenes, y también ancianos, mujeres e indígenas, con la complicidad de los instrumentos del imperialismo como la Organización de Estados Americanos (OEA).

«La resistencia y la lucha de los pueblos, sin embargo, no se detuvo. La articulación en busca de la mayor unidad posible entre las fuerzas progresistas, los gobiernos de izquierda, los movimientos sociales y populares, las organizaciones sindicales, femeninas, de campesinos, de pueblos originarios, juveniles, estudiantiles y de sectores de la intelectualidad y el arte, revitalizaron la protesta y la lucha social en las calles, en las urnas y en las redes digitales, donde se desarrollaron nuevas formas de movilización de ciudadanas y ciudadanos conscientes por la reivindicación, por la emancipación, y también, por el poder político» acentuó Rodríguez Parrilla.

El canciller cubano destacó que se alcanzaron victorias populares como el regreso del Movimiento al Socialismo (MAS) al gobierno en el Estado Plurinacional de Bolivia y también lo conseguido en Chile. Los procesos políticos en México y Argentina contra el modelo neoliberal fueron avances destacados. La resistencia de los pueblos evitó que el imperialismo cumpliera sus objetivos de derrocar los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba.

«Bloqueada brutalmente por sucesivos gobiernos estadounidenses, incluido el actual, Cuba demuestra que sí es posible un modelo alternativo al capitalismo. Con un gran esfuerzo, pero con inquebrantable voluntad política, no se abandona a ningún cubano a su suerte, menos en las difíciles circunstancias impuestas por la pandemia», aseveró el jefe de la diplomacia cubana.

Cada enfermo, sin distinciones, es una prioridad para el sistema de salud y el Estado cubanos. Cada fallecido es motivo de dolor para nuestro pueblo y Gobierno. Cada vida salvada, es el resultado de la solidaridad, la justicia social y la ciencia en manos del poder del pueblo trabajador.

Enfatizó en que el imperialismo quiere destruir este modelo. Para ello, ha afectado severamente la economía cubana. No ha cesado la persecución, las sanciones y amenazas, y el daño a nuestras relaciones económicas internacionales, lo cual provoca carencias, privaciones y sufrimiento cotidiano a nuestras familias. Ha acudido incluso a la aplicación de medidas extremas y actos de guerra no convencional para asfixiar a nuestro país.

Se pusieron en vigor por parte de Estados Unidos, más de 240 medidas coercitivas unilaterales contra Cuba, que reforzaron cruelmente el bloqueo económico, comercial y financiero, incluso de manera oportunista durante la pandemia. Todas ellas están vigentes hoy y amenazan el sustento de nuestro pueblo, precisó Rodríguez Parrilla.

«Aún así y a pesar de la campaña de presiones y calumnias contra la colaboración médica cubana orquestada y dirigida desde Washington, nuestro país envió 57 brigadas médicas a 40 países y territorios. Antes, ya nuestros colaboradores trabajaban en 59 naciones», señaló. Igualmente, agradeció el apoyo y la solidaridad de millones de personas en el mundo que reclaman el cese de esta política genocida.

Concluyó sus palabras recordando que, en el recién finalizado Octavo Congreso del Partido Comunista de Cuba, ratificamos la voluntad de continuar la construcción de una sociedad socialista fundada en principios de justicia social y solidaridad humana, y de una Nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, como dicta la Constitución aprobada en referendo universal y soberano por nuestro pueblo.

Ratificamos el compromiso de la Revolución Cubana con la unidad de Nuestra América, bolivariana y martiana, de luchar por todas las causas justas en todo el mundo y por la cooperación y la integración regional.

Recordó las palabras del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el Congreso, cuando dijo que nuestra Revolución Socialista, en medio del cerco más feroz, está viva, actuante y firme.

Así nos sentimos los cubanos. Alentados por la solidaridad y el apoyo, ante la realidad desafiante que se impone, conscientes como decía el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, que la victoria está en la lucha, sentenció.

UN FORO DE APOYO Y CONDENA

En el evento, convocado por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), participaron oradores representantes de las diferentes organizaciones y movimientos de solidaridad con Cuba y también emitió su mensaje Michael Mzwandile Makwayiba, Presidente de la Federación Mundial de Sindicatos, quien exigió el cese inmediato del criminal bloqueo que impone Estados Unidos a Cuba.

También elogió la labor solidaria de las brigadas médicas cubanas en el enfrentamiento a desastres naturales en otros países, así como su participación en el combate a disímiles epidemias en el continente africano como el Ébola y más recientemente la COVID-19, remarcando «mientras EE. UU. envía ejércitos Cuba salva vidas».

Otra intervención destacada la hizo el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva que expresó que Cuba seguirá siendo ejemplo de resistencia y manifestó su apoyo y respeto al pueblo y los trabajadores cubanos, subrayando que con lucha y resistencia la Mayor de las Antillas libra su batalla contra el bloqueo y ha vencido.

Lula concluyó sus palabras destacando el esfuerzo titánico de los cubanos en el enfrentamiento a la pandemia y afirmó: «estoy orgulloso del pueblo cubano, estoy convencido de que Cuba seguirá siendo un ejemplo de resistencia».

También estuvo presente Thai Quynh Mai Dung, vicepresidente y secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación General del Trabajo de Vietnam, quien hizo votos por continuar profundizando y desarrollando las relaciones de hermandad entre las dos naciones.

Mientras, Ri IL Gyu, Consejero Político de la Misión Diplomática en Cuba de la República Popular Democrática de Corea, intervino en nombre del Comité Central del Sindicato General de su país, y ratificó el apoyo invariable a Cuba en su lucha frente al bloqueo de Estados Unidos.

Desde Europa, el sindicalista español Manuel Pineda, vicepresidente del Grupo de Amistad y Solidaridad con Cuba en el Parlamento Europeo, recordó la condena que en su momento hizo el Gobierno cubano al régimen franquista y también rememoró el liderazgo histórico y mundial de la CTC.

También intervinieron Rob Miller, director de la Campaña de Solidaridad con Cuba en Reino Unido; Nicos Papageorgiu, miembro de la Secretaría Ejecutiva del Frente Militante de Todos los Trabajadores de Grecia; Boris Plazzi, de la dirección general de la Confederación General de Trabajadores de Francia; Pambis Kyritsis, Secretario General de la Federación Panchipiriota del Trabajo de Chipre; Samuel Wanitsch, miembro de la coordinación nacional de la Asociación de Amistad Suiza-Cuba, entre otros.

LA SOLIDARIDAD UNIDA CONDENA AL BLOQUEO

En la Declaración Final del Encuentro, se reconocieron las complejidades del contexto mundial actual, marcado por el impacto de la crisis integral del sistema capitalista neoliberal, agravado por la terrible pandemia de la COVID-19, que cobra cada día más vidas, empeora las deterioradas condiciones sociales, provoca el desempleo de millones de trabajadores y el incremento del saqueo de los recursos naturales.

El documento describe que el imperialismo intensifica su ofensiva hegemónica con el apoyo de las corrientes de derecha y que durante la administración de Donald Trump el bloqueo se recrudeció con la aplicación de 243 medidas coercitivas unilaterales, a pesar de haber causado pérdidas por más 5 570 millones de dólares en solo un año.

Expresa su condena enérgica al bloqueo, a la Ley Helms Burton, a las campañas mediáticas, a las acciones subversivas y todas las medidas del imperio, como expresión clara de la creciente agresividad por destruir a la Revolución Cubana.

Recaba el acompañamiento de la Solidaridad Internacional en la denuncia de estas acciones y su carácter extraterritorial, violatorio del Derecho, las Leyes y Normas Internacionales y demanda la eliminación del cruel bloqueo, principal obstáculo para el desarrollo y que constituye las más masiva y flagrante violación de los derechos humanos de los cubanos.

Reiteró el apoyo a las causas de los pueblos que defienden su soberanía, libre determinación e independencia, a la vez que condena la injerencia en sus asuntos internos.

Además, la Declaración reconoce la hermandad internacional expresada en la cooperación solidaria mantenida por Cuba, con el ejemplo más reciente en el enfrentamiento a la pandemia de la COVID–19, con el envío de 57 brigadas médicas del Contingente Henry Reeve, a 40 países.

«En el Día de los Trabajadores, llamamos a la comunidad mundial, el próximo 23 de junio en la Asamblea General de la ONU, a votar a favor del proyecto de resolución titulado: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”. Apoyamos la decisión del pueblo y gobierno cubanos de continuar trabajando, unidos a los que luchan por un mundo mejor, “Que sí es Posible”» reafirma el documento.