¿CRISIS DE ELECTRODOMÉSTICOS?

Esperanza Agüero

Debido a las inundaciones causadas por los huracanes y las tormentas, se anunció esta singular crisis. Se afirma que, por la lucha de la 4T, se está acabando con la corrupción de funcionarios públicos, sin embargo, hay otra corrupción mucho más oculta y perniciosa que no se toca, nos referimos a la tremenda corrupción de los privados. Esta se hace con total conocimiento de causa. Específicamente nos referimos al monumental fraude que significa la OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, la nueva forma tramposa, corrupta y fraudulenta de producción planeada y ejecutada por los privados, los grandes empresarios.



El gobierno, de hecho, se "asocia" con ellos al comprarles grandes volúmenes de estos electrodomésticos para repartirlos entre la gente damnificada. Lo malo es que, debido a la OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, toneladas de estos productos quedarán inservibles aproximadamente a un año de su reparto. Y claro está, con el justificado enojo y malestar de los damnificados, los cuales seguramente comunicarán a todo el mundo que estos productos de pésima calidad y descompuestos, fueron las mugres que les dio el gobierno de "izquierda".

¿Por qué, si a los funcionarios públicos corruptos se les está metiendo en cintura, a los privados no se les hace lo mismo? Es por el tremendo contubernio corrupto que existe entre el gobierno y los empresarios, sobre todo cuando se requieren los recursos de los privados para las campañas políticas. El daño que provoca esta tremenda corrupción de los privados, no solo afecta fuertemente la economía de las personas que menos tienen, va más allá, es un fraude cometido al erario público, por lo que nos afecta a todos en nuestros bolsillos y por último, pero no menos importante, contamina fuertemente nuestro entorno de vida, pues todos estos enceres acabarán apilados en grandes basureros contaminando nuestra tierra, nuestra agua y nuestro mar y tarde o temprano, acabará dentro de nuestros propios cuerpos, ocasionándonos tremendos males en nuestra génesis.

Para colmo, muchas de estas corporaciones son subsidiarias de grandes consorcios extranjeros en su mayoría estadounidenses. Imaginen que esta ayuda, tan necesaria de enseres que se reparten entre los damnificados, fuera con electrodomésticos que durarán lo mismo que lo hacían antes, entre 25 y 30 años por lo menos, pero, como están ahora las cosas, el mejor introductor y por lo tanto vendedor de la OBSOLESCENCIA PROGRAMADA es el mismo ciudadano. Claro sin voz ni voto, pues el gobierno lo hace con su dinero, con el que se están comprando estos artículos fraudulentos a los privados.

Una vez más se comprueba, con creces, que no existe mancuerna más perjudicial en el mundo que la mancuerna formada por los gobernantes y los empresarios. De ahí el trato siempre privilegiado que reciben los corruptos empresarios de cuello blanco de parte de algunos corruptos gobernantes en turno. Para el gobierno son "la papa".