CUBA APOYA A HAITÍ

BOLETIN DIGITAL PANORAMA MUNDIAL 16 DE AGOSTO 2021


PUERTO PRÍNCIPE, 16 AGO (PL).- Más de 600 pacientes atendieron los médicos y enfermeras cubanos que desde el sábado se desplegaron en las zonas más afectadas por el terremoto que devastó la zona sur de Haití. Como en 2010 tras el potente sismo que causó la muerte a unas 300 mil personas, y en 2018 luego del temblor registrado en Port de Paix, los especialistas de la isla fueron de los primeros en brindar asistencia médica a las miles de víctimas.



'Los motivos de consulta más frecuentes fueron los politraumatizados, con traumas craneoencefálicos, fracturas, heridas, contusiones, aplastamiento, quemadura de fricción', confirmó a Prensa Latina, Luis Orlando Olivero, coordinador de la Brigada Médica Cubana en Haití. Casi mil 300 fallecidos y más de cinco mil 200 heridos es el balance preliminar del movimiento telúrico, originado a 13 kilómetros de Petit Trou, y en los departamentos Sur, Nippes y Grand Anse se contabilizan más de 13 mil viviendas destruidas y numerosos desgastes en infraestructuras sanitarias, docentes y religiosas.


En esas zonas, muchos de los especialistas cubanos aún duermen y prestan atención en los exteriores de las edificaciones, en medio de las más de 15 réplicas registradas por los servicios sismológicos, y el derrumbe parcial o total de los centros de salud. 'Hay posiciones en que las personas están durmiendo en los exteriores y se instalaron facilidades temporales, pero en sentido general todo está bien', dijo Olivero. La Brigada trabaja de conjunto con organismos internacionales como Médicos sin Fronteras y la Cruz Roja en la ciudad de Port Salut, mientras alistan otros equipos que podrían viajar hacia las zonas de desastre. 'Hay personal dispuesto, listo y preparado por si el Ministerio de Salud (MSPP) precisa movernos hacia esas posiciones, es de principio, de compromiso, no solo de filantropía', aseguró a esta agencia.


El sábado el Gobierno decretó el estado de emergencia, al tiempo que el MSPP comenzó el traslado de lesionados graves hacia algunos centros de la capital, y convocó a una donación masiva de sangre. La Dirección de Protección Civil reconoció que las víctimas pueden aumentar, pues continúan los trabajos de rescate y salvamento, y varios equipos especializados de diferentes regiones del país se trasladaron hacia las zonas de desastre. En medio del desolador panorama, con cientos de víctimas aún bajo los escombros, Haití espera la depresión tropical Grace, que debe azotar al país en la noche de este lunes con fuertes precipitaciones y riesgo de inundaciones. Incluso entonces, los médicos cubanos continuarán brindando ayuda, mientras alguien necesite asistencia. 'Nosotros no llegamos con el terremoto, tenemos 22 años aquí. Estuvimos en los anteriores sismos, en la epidemia de cólera, más recientemente en la pandemia de la Covid-19 y seguiremos hasta que el país nos necesite', concluyó.


Mientras que en Cuba, la variante Delta del SARS-CoV-2, considerada por la Organización Mundial de la Salud como de preocupación, está presente en toda Cuba y ha sustituido a la Beta, anteriormente predominante, afirmó hoy una autoridad científica. Según la doctora María Guadalupe Guzmán, jefa del Centro de Investigaciones, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri (IPK), dicha modificación del coronavirus causante de la Covid-19, comenzó a detectarse en mayo y se expandió rápidamente hasta tener mayor incidencia en el presente mes. “Delta ya llegó a cada provincia del país y en aquellos territorios donde los casos aumentan exponencialmente, con más de mil diarios, es porque dicha variante influye en estos momentos. Fue el caso de Matanzas y ahora de Pinar del Río”, explicó la especialista. Identificada por primera vez en octubre de 2020 en India, en mayo se encontraba en 1,4 por ciento de los casos cubanos, y en junio estaba en 26 por ciento.


Para la primera semana de julio, las muestras procesadas en Holguín, Villa Clara y Matanzas, mostraron 64 por ciento de correspondencia con Delta, lo cual indicaba que los porcentajes habían aumentado mucho, detalló. Resaltó que esa variante posee una carga viral mil veces superior a la reportada a inicios de la pandemia en Wuhan, China, y a diferencia de otros virus cuyo tiempo de transmisión oscila entre los seis y ocho días, Delta solo necesita cuatro jornadas para propagarse. Afirmó que ha sido detectada en 140 países y en naciones como Estados Unidos, Reino Unido, y otras de Europa, más del 80 por ciento de los casos reportados en las últimas semanas están asociados a esa modificación del virus.


Alertó que para hacer frente a Delta se necesita llegar a índices de vacunados por encima del 85 por ciento, pero no solo los inmunizantes resolverán la situación. “Hay que vacunar a toda la población posible en el menor tiempo para evitar más mutaciones del SARS-CoV-2, pero a la vez, acompañar esos procesos con las medidas sanitarias y así, cortar la trasmisión”, indicó Guzmán. Desde que comenzó la pandemia, Cuba estableció la vigilancia genómica del SARS-CoV-2, para lo cual incluye el estudio de muestras aleatorias y una atención dirigida al estudio de situaciones relevantes (zona de mayor transmisibilidad, brotes, fallos vacunales, viajeros, casos graves, críticos y fallecidos). Como resultado de esas indagaciones, precisó Guzmán, detectaron 16 variantes, algunas que prácticamente desaparecieron, pues ya no se detectan. Otras tomaron lugares importantes, como es el caso de Beta, notificada por primera vez en Sudáfrica y Delta. La nación caribeña mantiene un ritmo de inmunización antiCovid-19 que supera actualmente el 26 por ciento (tres millones 37 mil 64) de todos los habitantes (11 millones 300 mil aproximadamente) con esquema completo de tres dosis de algún candidato propio: Soberana 0 y Soberana Plus, o la vacuna Abdala. Datos del Ministerio de Salud Pública refieren que han sido administradas 11 millones 632 mil 638 dosis.