El Ángel de Angela

Julio García Camarero* Rebelión 10 de septiembre 2021

Se va Angela, ya hace tiempo que lo anunció. Al terminar su declaración de vuelta a casa fue aplaudida durante más de 6 minutos. A Hitler también le aplaudieron mucho, el poder mediático es casi infalible.

Hace muy pocos días leí en las redes un artículo titulado Angela Merkel, de Angel Svilengrad. En él comienza diciendo textualmente: “Los alemanes la eligieron para guiarlos y ella condujo a 80 millones de personas durante 18 años con habilidad, dedicación y sinceridad. Ella no estaba diciendo tonterías.


Fue nombrada Dama del Mundo, descrita como el equivalente a "seis millones de hombres”, ¡nada menos! Y prosigue: “Alemania y el pueblo alemán están en las mejores condiciones” […] “En 18 años nunca cambió su armario. En una conferencia de prensa un periodista le preguntó: Nos damos cuenta de que lleva el mismo traje, ¿no tiene otro? Ella respondió: Soy empleada pública, no modelo. En otra conferencia de prensa le preguntaron: ¿Tienes empleada limpiando tu casa, preparando comida, etc.? Su respuesta fue: “No, no tengo siervos ni necesidad. Mi marido y yo hacemos este trabajo todos los días en casa”. ¡Como huele todo esto a precampaña y campaña de la CDU y a mentira!

En el electoralismo las mentiras profundas son el principal combustible. Y es que ya están en campaña, las elecciones presidenciales alemanas son para el 26 de este mes de septiembre del 2021. Y además en la CDU su candidato Armin Laschet no lo tiene muy claro, tiene empate técnico con Olaf Scholz (SPD).

En estas condiciones presentar a la CDU como el partido de una señora ejemplar es un electoralismo indispensable. ¿Que “Alemania y el pueblo alemán están en las mejores condiciones desde que gobernó Merkel”? No creo que sea cierto, excepto para los oligarcas del crecimiento económico oligárquico global. La economía de estos sí que ha crecido, y mucho, pero a costa de la precariedad de otros. ¿Que en estos 18 años de mandato de Merkel los alemanes han mejorado?, creo que esto no es así, se trata más bien de un país donde la dictadura mundial del neoliberalismo global ha impuesto que una inmensa masa de trabajadores haya tenido que caer en el invento de la señora Merkel llamado “los minijobs”, que consisten en realizar trabajos de gran precariedad y muy bajo salario y muchas veces sólo temporales.

Concretamente se trata de contratos de trabajo con un límite máximo de remuneración de 450€. Leí en las redes al abrir un enlace que en plan caricaturesco exponía el gran logro de Merkel: bajar el paro. Caricaturesco, pero que no deja de tener su miga, decía así: ¿Que como hemos bajado el paro?, pues hemos dividido los contratos de 1.200€ en 4 contratos de 300€. Y solucionado. Será correcto repartir el trabajo, pero no reducir el salario, siempre que sean salarios dignos y sin reducir las horas de trabajo. Esto en cuanto al ámbito interior alemán, pero en el ámbito europeo las cosas aún fueron mucho peor.

Dicen que Alemania, en Europa, está jugando un papel de locomotora que corre precipitadamente hacia un cada vez mayor PIB con respecto al de las demás naciones europeas. Pero un PIB desorbitado significa, más que ser la locomotora alemana, más que ser la impulsora del resto de vagones, resulta ser un enorme ladrón del resto de los países, porque la plusvalía no cae del cielo como el maná. Gandhi decía: “El que acumula más de lo que necesita es un ladrón”.

En efecto, tener un desorbitado PIB no es ser una locomotora benefactora, sino una locomotora que corre mucho a base de esquilmar a todos los vagones que arrastra. Y los europeos, incluso los del sur de Europa, aplauden a Merkel y les parece un mérito personal que haya logrado permanecer 18 años en el poder, mientras les parece diabólico que Hugo Chávez haya “abusado” de permanecer en el gobierno 14 años, cuando resulta que consiguió logros humanos en beneficio de la mayoría de la población: reducir la pobreza en un 20%, según el índice de Gini, este índice pasó del 46% al 20,8% durante el tiempo que duró el mandato de Chávez (1999- 2014).

Antes de este período Venezuela era el país con más brecha social de Sudamérica. Por otra parte, la tasa de alfabetización en este periodo de 14 años subió un 9%. Realizó una reforma laboral en la que redujo la jornada laboral de 40 a 35 horas/semana. Sin embargo, pese a tratar de aumentar la distribución de la riqueza, mejorar la cultura y la sanidad de todos en su país, fue satanizado. O tal lo vez fuera precisamente por eso, puesto que tratar de potenciar una cierta soberanía nacional y no dejarse expoliar a saco por el Primer Mundo es el “mayor pecado” que (para el capitalismo expoliador) el presidente de un país puede cometer, por lo que debe ser penalizado con la pena de muerte extrajudicial y violenta.

Como les sucedió a presidentes como Patrice Lumumba, Salvador Allende, Muamar el Gadafi, Sadam Huseín y tantos otros que fueron asesinados repentina y violentamente por cometer este “grave pecado”. Incluso el mismo Hugo Chávez se sospecha que pudo morir envenenado con plutonio. Mientras tanto la democrática Europa planteaba la subida de la jornada laboral de 40 a 65 horas/semana (como la de China) y creaba los mencionados “minijobs” porque era la única forma de crecer económicamente de forma indefinida y poder competir con las primeras potencias globalizadas.

Y todo ello aderezado con una cada vez mayor presión usurera de los “rescates” por parte de los oligarcas del poder supranacional del neoliberalismo global. Y a continuación estos mandatarios oligárquicos y “técnicos económicos” de Europa nos dicen insistentemente: “Los países más endeudados necesitarán más esfuerzos: recortes sociales y rescates. Solo así podremos crecer. ¡Crecer!, una rueda de molino que todos se tragan felizmente. Por el contrario, la admirada Angela y su Alemania están orgullosas de ser la primera potencia y locomotora de Europa, con un PIB muy superior al resto de las naciones europeas.

Pero Gandhi decía: “El que acumula más de lo que necesita es un ladrón”. En efecto, tener un desorbitado PIB, mayor que otros, no es ser una locomotora benefactora, sino una locomotora que corre mucho a base de esquilmar a todos los vagones que arrastra. Tener un desorbitado PIB, mayor que el de otros, significa ser un ladrón y no significa ser solidario y amante del apoyo mutuo y de la felicidad de todos o “locomotora madre”. Así es la locomotora de la dictatorial economía de la Alemania “de la señora Merkel”, que impone minijobs a los suyos y primas de riesgo y recortes económicos y sociales al resto de Europa. No olvidemos que la referencia de la prima de riesgo es la economía de la “locomotora alemana”. Una locomotora que en lugar de tirar para adelante de los vagones los empuja hacia atrás.

Una locomotora similar a la de los hermanos Marx en el film Los hermanos Marx en el Oeste, estrenada en 1940. Como sucedía en la secuencia en la que Groucho Marx gritaba desde la locomotora: “¡Madera, más madera, esto es la guerra!, ¡madera, más madera!”. Y lo pedía para aumentar el combustible y así acelerar la velocidad del tren. Y los otros hermanos se dedican a proporcionarle madera a base de desmantelar el techo y las paredes de los vagones hasta dejarlos en el chasis.

De manera similar Angela Merkel grita desaforada: “¡Minijobs!, ¡más minijobs!, ¡primas de riesgo!, ¡más primas de riesgo!, ¡rescates!, ¡más rescates! ¡Es la guerra!”. Y todos los países de la Comunidad Europea, sumisos, sobre todo los países europeos mediterráneos, además de Portugal e Irlanda, aportan la madera (… y más madera) de más primas de riesgo y de más rescates hasta que se quedan en el chasis.

Tal vez el ejemplo más sangrante fue el de Grecia que tuvo que vender a Alemania alguna de sus islas para poder pagar la enorme deuda de su rescate. Y es que el neoliberalismo global está constantemente adoctrinándonos para domesticarnos y que admiremos y adoremos, precisamente, a los del crecimiento económico oligárquico, que no cesan de robarnos a base de hiper usura y de hiper explotación.

No dejan de insistir en influirnos, con los medios, con el pensamiento único, en una palabra, con el poder mediático. En adocenarnos para que adoremos a esa minoría de enfermos psicópatas que son los del crecimiento económico oligárquico. Ellos padecen dos enfermedades mentales muy perniciosas, tanto para el que la sufre como para el que se relaciona con ellos y para la continuidad de la vida en el planeta. Dos enfermedades mentales que concretamente son: la “obsesión por la acumulación” y “la manía de la hegemonía”, ambas insensibles a los ya seguros multicolapso y cambio climático (CC), y que derivan hacia una bulimia de materiales y de energías conducente a una obesidad mortal. Y si ya empiezan a sustituir las energías de combustibles fósiles por otras alternativas y “limpias”, más que porque sean sensibles al CC es porque no les queda otra, ya se están acabando las fósiles y la única forma de seguir con el negocio de la acumulación oligárquica es a través de las “energías limpias” que no son tan limpias ni tan renovables e imperecederas como se piensa.

Visto lo visto la señora Merkel se diferencia de su compatriota Adolfo Hitler sólo en que aquel era un dictador bélico y ella es una dictadora económica, esto es, una pieza más de la dictadura económica planetaria del neoliberalismo global.

Se acentúa la brecha entre ricos y empobrecidos. Inseguridad social creciente en un planeta polarizado.

*Español. Realizó su tesis doctoral sobre restauración de ecosistemas mediterráneos y ha publicado medio centenar de artículos en revistas científico-técnicas, nacionales y extranjeras, algunos capítulos en libros sobre medio ambiente y tres publicaciones de divulgación técnica sobre desertificación. Actualmente es miembro de Ecologistas en Acción.