El combativo sindicato minero en México

Valentina Galeana

Desde el 11 de julio de 1934 se estableció el Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos de la República Mexicana constituyéndose como la sección 117 en Santa Rosalía (BCS), al que se encuentran afiliados los trabajadores de este sector estratégico.


En su mayoría los trabajadores mineros sufren de parte de grandes corporaciones una política de gran control sometimiento por lo que han desarrollado y siguen desarrollando grandes luchas. Lamentablemente los trabajadores mineros solo son motivo de grandes titulares en medios de comunicación cuando se trata de tragedias que incluyen pérdidas de vidas humanas de aquellos hombres valientes que laboran en las minas sin ninguna protección.



Cabe mencionar la embestida al sindicato minero, sobre todo durante los gobiernos de Fox y Calderón en el que el Estado resultó ser un aliado estratégico de los grupos empresariales. Los trabajadores mineros se desarrollaron con un amplio movimiento social en contra de las pretensiones de estas empresas, en particular de Grupo México que desconocen no solo una serie de condiciones laborales, sino también la legitimidad de la dirigencia sindical, se trata de un conflicto de graves dimensiones que desembocaron en múltiples movilizaciones, la ideología nacionalista generó un fuerte arraigo entre los mineros y como consecuencia un serio obstáculo para que los gobiernos PRIANISTAS llevaran a cabo la privatización de las empresas mineras.

Se realizaron varias movilizaciones de los años 2000 a 2006 rompiendo con una relativa estabilidad laboral, el sindicato minero estalló 18 huelgas, la mayoría de ellas en contra de Grupo México en el 2006 emplazó a huelga a diferentes empresas en 35 ocasiones llegando a paralizar a importantes consorcios mineros como Las truchas, Altos Hornos de México, Peñoles y Grupo México.

El conflicto llegó a grandes extensiones a partir del 2006 cuando de forma sorpresiva las autoridades federales de la Secretaría del Trabajo informaban de la decisión, que habían destituido al Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Minero, presidido por Napoleón Gómez Urrutia e imponer una nueva directiva, esta decisión entre otras motivaciones era la de complacer a Grupo México, la molestia con el dirigente sindical Gómez Urrutia fue por las revisiones contractuales en donde estalló varias huelgas y obtuvo incrementos salariales superiores al promedio nacional, así como su oposición abierta a una propuesta de la ley del trabajo en el gobierno de Fox.

La destitución del dirigente provocó paros y protestas en diferentes secciones del Sindicato Minero y la solidaridad de varios sindicatos nacionales e internacionales cuando el conflicto alcanzaba el nivel más álgido el 19 de febrero del 2006 en media noche explotó la mina de carbón de Pasta de Conchos, cercana a la Ciudad de Nueva Rosita (Coahuila) el saldo fue de 65 muertos y según testimonios coincidieron en señalar total falta de medidas de seguridad, así como la complicidad de la empresa y el gobierno, poco tiempo después los mineros volvieron a ser noticia porque las fuerzas del orden público irrumpieron de forma intempestiva contra los huelguistas de la siderurgia Lázaro Cárdenas, Las truchas provocando la muerte de dos trabajadores, así como un número de heridos, otras huelgas sucedieron en Sombrerete, y San Martín (Zacatecas), Taxco (Guerrero), La caridad (Sonora).

En este escenario de tensión en el que ha destacado la acometida de Grupo México contra el sindicato minero y la intervención viciada de las autoridades federales de los gobiernos del PAN y el PRI alargaron un grave conflicto que sigue pendiente desde el 30 de julio del 2007 la huelga que cerca de 2000 mineros de Cananea (Sonora) en contra de Grupo México, por cuestiones de suma importancia como son la seguridad y salarios dignos. En estas fechas se realizaron paros por 24 horas en varias secciones que integran el Sindicato Minero en reclamo de soluciones a las condiciones de inseguridad y contaminación que los trabajadores padecen declarando que dicha empresa es un peligro constante de muerte para los trabajadores mineros. También se presentó una queja ante la Secretaría de Gobernación para demandar el retiro de la nefasta publicidad televisiva emprendida contra la organización minera y sus dirigentes.

Por otro lado, se pidió la intervención de la secretaría de economía y la cámara nacional minera para que las empresas cumplan con las medidas de seguridad o se les retire las concesiones.

Hoy por hoy continúa con fuerza la lucha de los trabajadores mineros y el apoyo del pueblo a sus justas causas.