El maíz es parte de la identidad de México

Por itzcuauhtli Paz

El próximo 29 de septiembre se conmemora en México el “Día Nacional del Maíz”, desde el 2009, diez años después se aprobó la “Ley de protección” que protege las especies nativas de modificaciones genéticas. Este importante grano contiene una importante fuente de antioxidantes, ácido fólico, vitaminas como la A, E, B3, proteínas, lípidos, carbohidratos, calcio, fósforo, magnesio, hierro y potasio; en este mes de septiembre es muy utilizado el maíz cacahuazintle característico en la preparación de pozole, elotes y esquites.


El cultivo del maíz en México es milenario, se encuentra asociado con el desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas, desde su domesticación hace aproximadamente 9 mil años, ha sido base importante dentro de la alimentación, fue nombrado “tlaolli” o “centli” por los nahuas haciendo referencia a la mazorca como tal. Forma parte indispensable de la milpa “milli”, en náhuatl que hace referencia a el lugar de siembra, se trata de un agroecosistema tradicional, estratégico en la agricultura sostenible, conformado por el policultivo de hortalizas como el maíz, frijol y calabaza, al que se asocian una gran variedad de quelites que en conjunto proporcionan una complementariedad alimentaria y nutricional, que además ha subsistido a la invasión española y a la agroindustria.

Tanto en nuestro país como en el mundo, el cultivo de maíz es uno de los cultivos agrícolas más importantes; para México tiene gran importancia cultural, social y económica, aquí existen al menos 54 variedades criollas, la producción anual pasó de 24 a 40 millones de toneladas lo que coloca al país en el séptimo lugar dentro de los 10 mayores productores a nivel mundial. Los principales Estados productores son Sinaloa (22%), Jalisco (14%), México (8%), Michoacán (7%), Guanajuato (6%), Guerrero (5%), Veracruz (5%), Chiapas (5%), Chihuahua (4%), Puebla (4%) y el resto de los Estados representan el (20%).

En el mundo se cultivaron en 2020 casi 1,144 millones de toneladas de maíz, la lista de los mayores productores la encabeza EU, con una producción de 368,500,000 toneladas equivalentes al 32% de la producción mundial, le sigue China con un 23%, Brasil con el 10%, la Unión Europea con un 6%, Argentina con un 4% y Ucrania con un 3% anual.

Los países que más exportan maíz son EU, Argentina, Brasil y Ucrania, juntos superan los dos tercios del mercado mundial. En el 2018 tuvieron exportaciones de alrededor de 25,000 millones de dólares. Mientras que los países que mayor cantidad de maíz importaron en 2018 son Japón (aunque su producción es grande también su población lo es), México ocupó el segundo lugar y en menos de 3 años México pasó a ser el primer importador con 16 millones de toneladas, no solo es el maíz, también se han registrado altas importaciones en granos básicos como trigo, sorgo y frijol, en los primeros cinco meses de este año se han importado 16.7 millones de toneladas de granos básicos.

El gobierno mexicano impulsó este año el pago directo en efectivo para más de 2 millones de pequeños agricultores, la mayoría granos, con un presupuesto de 13,500 millones de pesos, el cual brinda pagos anuales de hasta 8 mil pesos. Por otro lado, se eliminará paulatinamente el uso del herbicida glifosato hasta fines de enero del 2024.

No se puede permitir que México pase de ser la cuna del maíz, lugar donde se inventó hace 9 años combinando las plantas silvestres tripsacum y teozintle, el país de le dio el maíz al mundo para ser el primer importador de este en el mundo.

Nuestro país cuenta con los recursos naturales, territorio y agricultores, para poder abastecer la producción nacional, es necesario la revalorización del campo agrícola así como invertir en la recuperación del suelo de cultivo, modelos como la captación de agua pluvial que contribuyan a no depender de los cultivos de temporal, modelos agroecológicos que favorezcan al campo, también es prioritario el poner freno a esas corporaciones alimenticias que se han encargado de llenar los campos de cultivo mexicano de maíz transgénico, agrotóxicos y malos pagos al trabajo mexicano desempeñado por el campo agrícola.

Es momento de defender y asumir la soberanía alimentaria, desarrollar la vocación agrícola en microrregiones, no importar alimentos que se pueden producir en México.