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El próximo gobierno y la energía limpia*

Antonio Gershenson


De acuerdo con el compromiso de las instancias relacionadas con la investigación, aprovechamiento y optimización de los recursos naturales energéticos, uno de los papeles de la Secretaría de Energía (Sener) es, entre otros, el apoyo a los proyectos y programas que protegen la soberanía nacional y estimulan el avance de la transición energética, como en su momento lo gestionó Rocío Nahle (ex titular) y que en la actualidad lo continuó Eduardo B. Arroyo Hinojosa, titular hasta la fecha, así como Luis G. Pineda, en otra dirección de la misma secretaría. 


Nos acercamos a los topes permisibles del calentamiento global y a la acumulación del dióxido de carbono (CO2), por lo que, como ya se ha mencionado en diversos encuentros mundiales, la transición energética debe mantenerse como una prioridad. Por lo tanto, es obligado el avance de la tecnología limpia a mayor velocidad. Acelerar el paso en el diseño de mejores técnicas de uso y optimización de los recursos es imprescindible. Por ahora no se cuenta todavía con la estructura mundial que gestione de manera organizada los acuerdos, pactos y compromisos firmados en innumerables eventos ambientalistas.


La disminución del CO2 debe ser diaria y con la participación de toda la comunidad internacional. De otra forma, continuaremos con la interrupción constante de los programas a favor de la limpieza del entorno.


 Las propuestas de llegar a metas satisfactorias en la disminución del CO2 –hasta el momento– son unilaterales en muchos casos, por lo que se convierten en ineficaces. Es por ello que, como una regla de oro, los asuntos geopolíticos deben mantenerse al margen, la prerrogativa corresponde a la disminución de contaminantes tóxicos.


 La tecnología avanza, pero no a la velocidad que se necesita. De ahí que el uso de hidrocarburos todavía se prolongará por décadas. La electricidad es un recurso que, por ahora, necesita varias técnicas para su producción.


No todos los asentamientos humanos cuentan con este beneficio vital, por lo tanto todas las fuentes de energía son necesarias. En este caso, nos referimos a la geotermia. Éste es uno de los recursos naturales que pueden satisfacer ampliamente la demanda. Durante años se han buscado las mejores opciones para abastecernos de energía eléctrica limpia. A partir de 2011 se desarrollaron sistemas geotérmicos, así como diversos modelos de naves para obtener energía de las corrientes marinas con altos grados de temperatura.


Por lo pronto, el Reino Unido ha creado una gran turbina que funciona con energía marítima. Aunque su vida útil es de aproximadamente 15 años, es un paso importante para dejar de utilizar hidrocarburos. Es un hecho, la turbina mareomotriz es una opción –entre otras– para generar energía renovable limpia.


Otro ejemplo es el que nos muestra la compañía privada escocesa Orbital Marine Power. Sus técnicos aseguran que la electricidad producida por la empresa cubrirá la demanda anual de 2 mil hogares con la energía limpia y predecible proveniente del mar. Otras técnicas interesantes y viables son la utilización de la fuerza de las olas, conocida como undimotriz y la energía de las mareas, conocida como mareomotriz.


Andrew Scott, director de la empresa mencionada, dice que ambas fuentes de energía eléctrica reducen anualmente más de 2 mil toneladas de producción de CO2. Considera que ambas técnicas van a crear un nuevo sector industrial.


La turbina, considerada la más grande del mundo, está integrada a una nave con forma de submarino con alas bajo el agua. Tiene una gran potencia de 2 MW. El peso de esta maquinaria es de 680 toneladas y mide 74 metros y, de acuerdo con su fabricante, se trata de la turbina más poderosa hasta ahora. El lugar en el que ha comenzado su función es en el archipiélago de Escocia continental, donde su producción se conecta a la red del Centro Europeo de Energía Marina (Emec).


Las empresas nacionales productoras de energía (CFE y privadas nacionales) también buscan obtener electricidad a bajo costo y con la menor contaminación posible. Las bajas emisiones de carbono son el reto para cualquier proyecto. En el presente, prácticamente ninguna cumple al máximo este requisito. En cuanto a la producción de hidrógeno verde, hablaremos de este método en otro momento.


Tenemos la seguridad de que a través de la continuidad con cambio avanzaremos en soberanía y transición energéticas con Luz Elena González Escobar, próxima titular de la Sener. Avanzar hacia la Cuarta Transformación es un incentivo importante para seguir aportando soluciones con energías limpias a través de todas las fuentes posibles, incluida la nuclear.


 * Con la colaboración de la M.S. Ruxi Mendieta

 @AntonioGershens

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