EN DEFENSA DE LA PARTERÍA TRADICIONAL Y LA AUTONOMÍA DE NUESTROS PUEBLOS
- Mexteki

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Junio 4 de 2026
Al pueblo de México y a las comunidades aliadas,
A las mujeres de México,
A las instituciones de salud pública,
A los medios de comunicación:
Somos las parteras tradicionales, guardianas de un conocimiento que no nació en las aulas ni se valida con un título: nosotras somos las profesionales de la medicina ancestral, defensoras de la vida, de los derechos de las mujeres y de la autonomía de nuestros pueblos.
Hoy manifestamos nuestro firme y absoluto rechazo a las disposiciones de la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA-2025, por representar un atentado directo contra la existencia y continuidad de la partería indígena y tradicional en México.
Quienes diseñaron esta norma no entienden que la salud no es un protocolo, sino un tejido vivo. Lejos de fortalecer un sistema de salud intercultural, los lineamientos impuestos vulneran los derechos humanos fundamentales consagrados en nuestra Constitución y en tratados internacionales. Lo que hace esta norma es desmantelar lo que las comunidades han construido por siglos, imponiendo una sola forma de ver el mundo, la salud y la vida.
Derechos Vulnerados por la Norma de Salud
· Derecho al ejercicio de la Autodeterminación y Autonomía de los Pueblos Indígenas: (Artículo 2° Constitucional y Convenio 169 de la OIT). La norma pretende regular y subordinar una práctica milenaria bajo una visión biomédica y occidental, desconociendo los sistemas normativos propios que las comunidades han usado por siglos para avalar y transmitir sus saberes.
· Derecho a la Identidad Cultural y a una Vida Libre de Violencia: Se violenta el derecho de las mujeres y las comunidades a decidir cómo, con quién y bajo qué cosmovisión recibir la atención a la salud reproductiva. Se criminaliza e invisibiliza el oficio sagrado de la partería.
· Derecho al Trabajo y la Subsistencia: (Art. 5 de la CPEUM) Al imponer barreras burocráticas de imposible cumplimiento para los contextos comunitarios, se despoja a las parteras tradicionales de su legítimo derecho a ejercer su labor, condenando a la precariedad económica y epistémica a un pilar del cuidado colectivo y vulnerando derechos laborales de quienes realizan este oficio.
· Derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada: Esta regulación es un acto de imposición colonial. Fue diseñada en escritorios, omitiendo el proceso de consulta vinculante, obligatoria y culturalmente adecuada que mandata la ley para cualquier medida que afecte a los pueblos originarios y comunidades equiparables que se realice conforme a derecho.
Nuestra Inconformidad: No Somos un Apéndice, Somos un Sistema de Salud
- No aceptamos una política que institucionaliza el parto hospitalario como única opción para las mujeres-madre y cuerpos gestantes, desplazando el cuidado humanizado, cálido y comunitario que por generaciones hemos brindado. Imponer una sola forma de parir, es violencia obstétrica. La partería tradicional es un sistema de salud integral y autónomo, no un apéndice del sistema médico al que haya que “capacitar” e instrumentalizar bajo criterios de subordinación. Rechazamos que se nos condicione expedir certificados de nacimiento o se restrinja nuestra labor bajo amenaza de sanción, esto representa una vulneración al derecho a la identidad de las infancias.
Criminalizar el parto en casa y subordinar a las parteras a médicos que desconocen y desvalorizan nuestra cultura, tradición y lengua, no reduce la mortalidad materna; al contrario, desprotege a las regiones más vulnerables y rompe el tejido social que ha salvado más vidas que cualquier hospital.
Denuncia Colectiva: Contra la Turistificación y el Despojo de la Medicina Ancestral Denunciamos con profunda preocupación una alarmante contradicción: mientras a las parteras originarias se nos imponen restricciones asfixiantes en nuestros propios territorios, el mismo sector salud facilita la apertura de supuestas “casas de excelencia” o centros de parto respetado, dirigidos por personas extranjeras o ajenas a las comunidades. Esta no es una inclusión; es despojo, pues convierte a la medicina tradicional en un producto cultural, se trata de una flagrante apropiación cultural mercantilista.
ALERTAMOS A LA CIUDADANÍA Y COLECTIVOS DE PARTERAS: Lo que está sucediendo es un extractivismo epistémico, lo que significa que ilegítimamente se apropian, usan y vacían el sentido de nuestros saberes con el fin de desplazarnos. No permitiremos que un derecho comunitario y sagrado sea convertido en un servicio exclusivo y elitista para el lucro privado.
Contra el Racismo y la Exclusión: La Partería es Ciencia
- Denunciamos la sistemática discriminación y exclusión que sufrimos por parte del sistema médico y la academia. Desde su racismo institucional, la hegemonía médica descalifica nuestros saberes por considerarlos ignorancia. Lo hacen porque son incapaces de reconocer que existen otras cosmovisiones para comprender el parto y formas legítimas de transmitir el conocimiento que no pasan por sus aulas.
- Parir y nacer bajo nuestra guía no es un acto carente de ciencia. Es una práctica milenaria basada en una profunda comprensión de la vida. La verdadera ignorancia, la que esconde el poder, es no saber que no se sabe.
5.-.Nuestra Disposición al Diálogo:
- Exigimos una Representatividad Real y Vinculante Nuestra postura no es de aislamiento, sino de justicia, avalada por los derechos que nos asisten. Manifestamos nuestra total disposición al diálogo constructivo con las autoridades, siempre que se cumpla una condición irrenunciable:
- Exigimos una representatividad real, legítima y suficiente en todas las mesas de toma de decisiones. No aceptaremos simulaciones de consulta con parteras elegidas por el propio gobierno, foros informativos disfrazados de “diálogo”, o que se tomen decisiones en nuestro nombre por comités, como los recientemente formados, Comité Nacional y Estatal de Partería, que no conocen nuestro trabajo. Exigimos mesas de trabajo horizontales, con la suficiente representatividad de todos los territorios, donde nuestra voz tenga poder vinculante, respetando los tiempos, las lenguas y las formas de organización de nuestras comunidades.
- Denunciamos la violencia, hostigamiento y amenazas de muerte a compañeras defensoras y líderes de la partería tradicional, principalmente en el estado de Guerrero y Cuidad de México.
- Denunciamos enérgicamente la grave ola de violencia, hostigamiento y amenazas de muerte de las que están siendo víctimas nuestras compañeras defensoras de la partería tradicional. Es inadmisible que quienes resguardan los saberes ancestrales, defienden los derechos reproductivos y sostienen la vida en los territorios, hoy tengan que temer por su integridad y su libertad. Exigimos a las autoridades competentes garantías reales de seguridad, protección inmediata para nuestras compañeras y el cese a la criminalización de una labor que es comunitaria, digna y vital.
- La salud comunitaria se defiende desde el territorio, no desde la imposición legislativa y normativa. Seguiremos en pie de lucha, con el corazón en las manos y la razón histórica de nuestro lado, defendiendo la vida, el nacimiento digno y la sabiduría de nuestras ancestras.
¡Garantizar la vida de las parteras tradicionales es defender la memoria y el futuro de nuestros pueblos!"
¡La partería tradicional no se persigue, se respeta y se protege!
Ahí van, con nosotras las que fueron, las que están, y las que serán!


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