Impuestos a los más ricos: ¿Qué países ya lo han hecho o lo planean impulsar?

Leona Guerrero

Una alternativa para enfrentar la crisis económica y la pandemia actual es que los más adinerados, aquellos dueños de las grandes fortunas de portada de Forbes, y también aquellos que pasan detrás de los reflectores paguen un impuesto por su riqueza generalmente acumulada por la explotación de los trabajadores y en muchos de los casos por el uso desmedido de los recursos naturales.


En países como Italia, España, Argentina, o Brasil, han surgido propuestas para recaudar fondos adicionales que permitan mitigar las profundas huellas económicas que dejará la crisis global.

Algunos hablan de crear una especie de impuesto solidario -que se aplicaría una sola vez-, otros pensamos en que se requieren cambios permanentes en el sistema impositivo para aumentar la recaudación disminuyendo la desigualdad con una carga fiscal progresiva donde paguen más los que más tienen.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), también entró al debate publicando un documento elaborado por el Departamento de Finanzas Públicas del organismo, llamado "Tax Issues: An Overview" -y que forma parte de una serie especial sobre políticas fiscales en respuesta al covid-19-, donde los autores plantean una serie de medidas para "asegurar la recaudación y fomentar la solidaridad".

El impuesto a las grandes fortunas, también conocido como el impuesto al patrimonio personal o a la riqueza, es una de las propuestas más controvertidas.

Planteado como un impuesto "por única vez", el oficialismo en Argentina propone aplicar un tributo de 2% a las personas que hayan declarado un patrimonio superior a los US$3 millones, con escalas crecientes que llegan hasta el 3,5%.

Ha crecido en la región la idea de cobrar un impuesto a la fortuna de los más ricos por una sola vez, principalmente desde el lado de los partidos políticos de oposición.

También, el presidente de Perú, Martín Vizcarra, anunció que está estudiando la posibilidad de un impuesto "solidario" o impuesto a la fortuna, pero no ha entregado más detalles.

En España, la fuerza política Unidas Podemos, propone un impuesto a las grandes fortunas individuales, bajo el nombre de "tasa de reconstrucción". Pablo Iglesias, vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales informó que subirán tres puntos porcentuales las rentas del capital a partir de 200.000 euros y dos puntos las rentas del trabajo a partir de 300.000 euros, mientras que el impuesto de patrimonio lo hará un punto para las fortunas de más de 10 millones.

En otros países como Suiza, miembros de partidos con escasa representación promueven un "Impuesto de Solidaridad de Coronavirus" para gravar la fortuna de los más ricos, mientras que el Reino Unido, algunos parlamentarios de oposición han hablado de la idea, pero aún no se conoce una propuesta específica.

En Alemania, propusieron un impuesto extraordinario a la propiedad -por una sola vez- para recaudar fondos adicionales frente a la pandemia.

El impuesto a la renta personal grava los ingresos de las personas, es decir, las utilidades generadas por su capital (habitualmente invertido en acciones), y otros ingresos que pueden provenir, por ejemplo, de salarios.

Y en Italia, por ejemplo, promueven la idea de crear un impuesto excepcional, llamado "Tasa Covid" de carácter progresivo durante 2021, para aumentar el gravamen sobre los réditos o ganancias anuales de las personas.

En Brasil, a su vez, se presentó una propuesta de impuestos a los patrimonios a partir de los US$10.000.000, con una alícuota inicial de 2,5% que se puede reducir al 1,5% si el contribuyente se presenta voluntariamente para el pago.

En Ecuador, se plantea un gravamen a los patrimonios a partir de US$1.000.000, con una alícuota única de 0,9%.

El último caso es Chile. En el país trasandino, la oposición introdujo en el debate público la necesidad de cobrar un impuesto especial denominado “a los súper ricos”, que constaría de un aporte excepcional del 2,5% para los patrimonios igual o superiores a los 22 millones de dólares.

Por otro lado, el secretario general de la ONU, António Guterres, en días pasados pidió a los gobiernos que establezcan un impuesto para los ricos que se han beneficiado económicamente durante la pandemia con el fin de reducir las desigualdades. Sumamente importante para farmacéuticas y productores de material médico.

Sin duda alguna, es necesaria la recaudación fiscal sin que esta se recargue en los que menos tienen, sino que esté basada en aquellos que han vivido rodeados de privilegios a costa del trabajador, el consumidor, de la mayoría de la población.