Suscríbete a nuestro boletín

  • White Facebook Icon

© 2023 by TheHours. Proudly created with Wix.com

  • Mexteki

La huelga en Matamoros, el nuevo detonante de la clase obrera en México.


Pedro J. Mendez


Para los que buscamos la verdadera emancipación del obrero, del campesino, del pueblo de a pie en México, este movimiento obrero en Matamoros fue un tanque de oxígeno recargado de esperanza y aliento.


Por todos es conocido que Matamoros Tamaulipas igual que la gran mayoría de la frontera es sostenido por la fuerza laboral de mexicanos y mexicanas que a diario dejan su vida en las líneas de producción de las maquiladoras, también es conocido que su sueldo es paupérrimo, sus condiciones laborales distan mucho de ser las mejores, ya no se diga optimas, su situación sindical es por demás desalentadora, dado que son líderes sindicales charros en su gran mayoría los que fungen la “defensa de sus derechos laborales” y en los hechos son más sindicatos blancos al servicio del capitalismo, del empresariado, y que prácticamente entregan como carne de cañón la vida y los sueños de superación de las obreras y los obreros fronterizos.

Aunado a esto la gran complicidad existente entre las juntas de conciliación y arbitraje muy a modo para el empresario y en contra totalmente del obrero, a quien nunca se le da el trato justo y legal al que tiene derecho.

En resumen, tenían todo en contra, sus vidas estaban destinadas solo a saciar los fines de la producción y consumo del capitalismo.

A inicios de año se gestó en esta urbe fronteriza un movimiento que al parecer estaba dormido, aletargado, el obrero se unió a sus hermanos de clase social, salieron a la calle a exigir el aumento de sueldo que se había decretado desde el gobierno federal, lo solicitaron como tiene que ser, de una forma legal, por los medios definidos para estos trámites, la respuesta fue tajante, un rotundo no, porque ello acarrearía un descalabro financiero para el sector argumentaron, el gigante despertó y fue cuando salió a la calle, una gran masa unificada exigiendo 20% de aumento y 32,000 pesos de bonos al que tenían derecho, la respuesta a este movimiento fue el ya conocido rechazo de la clase empresarial, sacaron sus viejos argumentos de que estas acciones desestabilizarían el precio del dólar, que la industria maquiladora se retiraría de la ciudad, que no tenían el recurso que exigían los obreros, les llegaron a decir que eran manipulados por terceros, trataron por todos los medios de desprestigiar y deslegitimizar el gran movimiento que aguanto de todo, amenazas, clima adverso, frio y lluvia, represión policial, porque hay que decirlo claro, el gobernador de Tamaulipas mando elementos de la fuerza policiaca estatal a reprimir, a golpear, a detener de manera arbitraria, todo esto lo soporto la base obrera.

La base obrera no desistió de su lucha y, por el contrario, la gran ciudadanía les dio el respaldo, como no apoyar a tu hermana, a tu hijo, a tu par, ellos encarnaban la lucha de todos, la lucha por la igualdad y la justicia.

Más de 25 mil obreros se solidarizaron mutuamente y pararon 48 plantas de producción, que en su mayoría alimentan el mercado automotor estadounidense, algunos medios mencionaron más de 70 mil obreros en paro.

El movimiento rindió frutos ya que la gran mayoría de las empresas tuvo que acceder a las demandas de los obreros, al cuarto día empezaron a caer como castillo de naipes las empresas que al inicio retaron a los empleados y los amenazaron con despidos masivos.

Las redes sociales fueron las que mantuvieron la comunicación constante entre las bases y la población en general, por este medio se denunció y se contrarresto la campaña sucia auspiciada por los empresarios y apoyados por el sindicato, los obreros lograron parar la ofensiva mediática con unidad y respaldo, los que lograron pronto satisfacer sus demandas no abandonaron a sus compañeros que duraron más tiempo en huelga, reitero que la sociedad les auxilio con alimentos, y bebidas calientes para soportar el clima agreste del invierno.

El caso de Coca-Cola es distinto, en este caso impera el charrismo, el oscurantismo legaloide, los obreros de Coca-cola en Matamoros trabajan hasta 18 horas continuas sin pago de horas extras, en pésimas condiciones y su lucha aun no llega a buen puerto, en este caso en particular se requiere de más apoyo social, pues han sufrido represíon de la policía estatal del gobierno panista de Tamaulipas y una ola de despidos, les decimos a los trabajadores de Coca-cola que no están solos, que les apoyaremos porque sus exigencias son justas.

Los obreros del Norte del país tienen gran tradición revolucionaria. En el siglo pasado en 1906 en Cananea Sonora y en 1907 en Rio Blanco Veracruz, se gestaron don grandes movimientos obreros de lucha por sus derechos, esto contribuyo a la caída de la dictadura de Porfirio Díaz, estos movimientos fueron sin duda parte medular para la naciente revolución mexicana, que si bien no derrumbo en su totalidad el sistema político que estaba fuertemente arraigado, fue sustancial para lograr la Constitución Política más avanzada de su época, en ella se reconocía al menos en el papel los derechos que se exigían por parte del pueblo mexicano. La huelga obrera en Matamoros es el gran despertar de los obreros en el país, es el amanecer de lo que esperamos sea el final de la opresión del capitalismo sobre los derechos y la dignidad humana en nuestro México, ya que derrumbaron todos los prejuicios, paradigmas y obstáculos tendidos por décadas.

Matamoros es sin duda el inicio de algo mayor, es la reactivación del espíritu de lucha del pueblo mexicano.