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Mariátegui y la elección de Pedro Castillo en Perú

GILBERTO CALIL 8 DE JUNIO 2021 JACOBIN

La división regional, sociológica y étnica de Perú, expresada en los resultados de las elecciones del domingo, muestra la vigencia de José Carlos Mariátegui. El desprecio de la elite limeña por los indígenas no pudo evitar la victoria de un candidato pobre, campesino y postulado por un partido mariateguista.

La división regional, sociológica y étnica de Perú expresada en los resultados de las elecciones que terminaron ayer subraya la relevancia de la reflexión de José Carlos Mariátegui (1894-1930). Considerado el fundador del marxismo latinoamericano, en el sentido de que fue el primer marxista que realizó una interpretación original de la realidad latinoamericana desde el marxismo, el revolucionario peruano señaló hace casi un siglo que Perú era un país fracturado por las divisiones producidas por su clase dominante.


Así, además de la división entre campo y ciudad, la escasa integración nacional creó una brecha que separa la costa, la sierra (andina) y la región amazónica. En su análisis, la élite limeña despreció profundamente la identidad indígena, en lo que fue acompañada por sectores urbanos medios. Esto expresaba su perspectiva subordinada y la ausencia de un proyecto nacional: “las burguesías nacionales, que ven en la cooperación con el imperialismo la mejor fuente de provechos, se sienten lo bastante dueñas del poder político para no preocuparse seriamente de la soberanía nacional.”

En su interpretación, esto indicaba que no habría revolución burguesa en el Perú, dado que no había ningún sujeto social interesado en ella, y que por lo tanto la única alternativa concreta de transformación sería una revolución socialista. A esto Mariátegui añadió la centralidad de la cuestión de la tierra (la necesidad de la reforma agraria y la liquidación del latifundio) y de la cuestión indígena, profundamente imbricada con la cuestión de la tierra. Para él, sólo podía haber revolución socialista en el Perú si se incorporaba a los indígenas como parte fundamental del sujeto revolucionario.

La actualidad de Mariátegui

El recién elegido presidente del Perú, Pedro Castillo, fue elegido a través del Partido Nacional Perú Libre (PNPL), que se define como “marxista-leninista-mariateguista” y como una “izquierda del campo” que expresa el “Perú profundo”. Sabemos que incluso Sendero Luminoso se presentó como mariateguista, lo cual es enteramente injustificable.

Pero Perú Libre es efectivamente coherente con la propuesta mariateguista al poner la centralidad en las demandas concretas de los campesinos peruanos: reforma agraria, derechos sociales, educación y salud. También es profundamente mariateguista en la radicalidad con la que ha apoyado -hasta ahora- los elementos centrales de esta agenda reivindicativa, no renunciando a su defensa ni siquiera en el contexto de una segunda vuelta en la que tenía a prácticamente todos los medios de comunicación y a los principales partidos políticos en contra.

Las elecciones peruanas tienen una enorme importancia. Perú es el cuarto país más poblado del continente, el más devastado por la pandemia en el mundo (con la reciente corrección de los datos, pasa de la increíble cifra de cinco mil muertos por millón), y es probablemente el único país del mundo que ha llevado la locura de la inmunidad por contaminac