Minería ancestral en Colombia

Por Izcuahtli Paz

El pasado 20 de julio las manifestaciones se reactivaron en Colombia, después de un mes de interrupción temporal se activó el paro nacional en el país que se vive desde el 28 de abril a causa del descontento social. Las jornadas de movilización continuarán hasta ver resultados, para el 2022 habrá jornada electoral para elección del senado y presidencia por lo que el pueblo organizado seguirá construyendo propuestas y exigencias. En 3 meses de protesta se han llevado a cabo 4973 manifestaciones, 1897 marchas, 2426 bloqueos, 522 movilizaciones, 1130 disturbios y 18 asambleas populares y más de 10 mil atropellos por la fuerza pública. A esta movilización se han sumado hombres, mujeres, jóvenes, adultos, estudiantes, maestros, organizaciones, comités, amas de casa, trabajadores formales e informales como los del sector minero quienes piden sean considerados legales los mineros pequeños y ancestrales.


La minería en Colombia es parte fundamental de la economía, los minerales más explotados son el oro, la plata, esmeraldas, platino, cobre, níquel y carbón. Uno de los minerales de mayor extracción por su belleza y maleabilidad es el oro, esta práctica es parte de un tradición que se lleva a cabo desde civilizaciones muy antiguas mucho antes de la invasión española, estas técnicas de extracción ancestral siguen presentes, aunque algunos han adoptado la prácticas mineras actuales son pequeños mineros, a estos grupos el gobierno los ha sumado como minería ilegal donde están implícitos también guerrilleros, paramilitares, e incluso funcionarios de migración y aeroportuarios, por ejemplo en 2019 funcionarios sacaban oro que era comprado por Gold América y Alpha Trading, el gobierno más que apoyar a la minería ancestral y pequeños mineros a apoyado a que la minería la lleven a cabo las trasnacionales, promueve concesiones a través de la cesión de áreas donde no se reconoce el suelo y subsuelo de los territorios que ocupan las comunidades indígenas.

Es el 69% correspondiente a 69,198 hectáreas donde se lleva a cabo la explotación ilícita del oro en Colombia y los departamentos con mayor representación son Valle del Cauca, Guainía, Caquetá, Putumayo, Córdoba, Cauca y Chocó. De los 114 millones de hectáreas del territorio nacional, el 5% cuentan con título para la actividad minera, de estas 2.3% están en exploración, 1.6% en construcción y montaje, y 1.1% en explotación.

Es el 50% la minería del oro de aluvión que se encuentra en áreas naturales protegidas, Colombia un país que alberga el 10% de la biodiversidad del planeta, 50.3 millones de habitantes, con 410 grupos indígenas, su protección y conservación es de suma importancia para todo el mundo, la deforestación y la contaminación de los ríos representa una gran amenaza a los ecosistemas de las amazonas, gran parte de estas afectaciones al ambiente son el resultado de la utilización de mercurio para la extracción, este se ha encontrado en cabello desde 10,6 μg/g hasta 23 μg/g cifras pro encima de los valores establecidos, la minería sin control ha generado deforestación, erosión de suelos, contaminación del agua y cambio en el curso de los ríos.

En 2020, Colombia alcanzó una producción de 47,6 toneladas de este recurso, un 29,9 % más que en 2019, cuando ese indicador fue de 36,67 toneladas. En el año de la pandemia, las exportaciones del metal fueron las más altas que se reportaron desde 2017. La minería tiene una participación del 20 % de las exportaciones nacionales y el oro está entre los ocho metales más importantes en ese ámbito. Colombia es el séptimo exportador de Latinoamérica y este es uno de los metales que más ha aumentado su incidencia, con la participación del 31% del PIB minero. Es necesaria la regulación siempre y cuando se considere a los mineros ancestrales y locales de diferente forma que, a las corporaciones, ya que estas actividades son nacionales. No toda la minería ilegal es mala en Colombia, aunque si es necesaria la regulación por ejemplo, entre el 2010 y el 2018 se exportó un total de 4,3 millones de dólares en oro y Panamá tiene en sus registros haber importado desde Colombia en esos años un total de 60,8 millones de dólares en oro, una diferencia de 56,5 millones de dólares.

Del 2019 y el 2021 fueron intervenidas 9.235 minas ilegales, capturadas 3.300 personas y destruidas o inhabilitadas 450 dragas, máquinas utilizadas para extraer material donde se encuentra el oro cuyo valor unitario se estima en 275.000 dólares, según la Policía, y los que llevan a cabo la minería a pequeña escala o ancestral pagan el 10% a los grupos armados.

El oro alcanzó precios históricos de 1.893,84 dólares por onza en el 2020 y mientras algunos países de Latinoamérica aumentaron sus reservas de este mineral otros las disminuyen, como fue el caso de Colombia, estas disminuyeron en más del 60%, debido a las ventas que se realizaron entre mayo y junio del 2020, sus ventas fueron de 2,68 billones de pesos, para junio descendió a 891.669 millones en moneda Colombia, vendió dos tercios de sus reservas en oro unas semanas antes de el oro se colocará en un precio récord. Los inversionistas han acumulado metales preciosos este año debido a que los rendimientos de otros activos refugio, como los títulos del Tesoro de Estados Unidos, descendieron a mínimos históricos.

La minería artesanal en Colombia es una actividad que históricamente ha sido el sustento de muchas familias del país y que ha contribuido con el desarrollo de la economía nacional y no debe ser tomada de la misma manera que la minería que opera el crimen organizado, ni las grandes corporaciones es fundamental que se dé garantía a los mineros artesanales y que estipulen políticas públicas que salvaguarden el ecosistema.