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Perú. ¿Qué estudian los biolaboratorios de EEUU en Perú, ¿Ucrania y el mundo?

Melissa Rubio Castillo*

RESUMEN LATINOAMERICANO 24 de abril de 2022


El proyecto NAMRU- 6 está, totalmente, fuera del control del gobierno peruano porque sus miembros, inclusive, gozan del privilegio de inmunidad y por tanto cualesquiera que fuesen sus acciones quedan en el campo de la más absoluta impunidad.

En medio de la coyuntura global de guerra y crisis, pasó desapercibida una noticia de interés mundial. Según una presentación de EE.UU. en la Reunión de Estados Parte de la Convención de Armas Biológicas (BWC) en 2021, poseen 26 laboratorios y otras instalaciones “cooperativas” en Ucrania.

La información publicada en Anadolu Agency de Turquía dice: “El Departamento de Defensa de EEUU controla 336 laboratorios biológicos en 30 países de todo el mundo bajo los nombres de “cooperar para reducir los riesgos de bioseguridad y fortalecer la salud pública mundial’” según declaraciones del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, en una conferencia de prensa en Beijing a mediados del mes de marzo.

Por su parte, funcionarios rusos dijeron que país encontró más de 30 laboratorios biológicos afiliados a los EEUU. en el territorio de Ucrania y que los artículos relevantes fueron destruidos con urgencia, pero se encontraron rastros de peste, ántrax y otros patógenos.

Si bien EEUU calificó inicialmente la información sobre sus laboratorios de guerra biológica en Ucrania como «falsa», el 8 de marzo, la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, admitió la existencia de «instalaciones de investigación biológica» financiadas por EEUU.

Según un acuerdo de 2005 entre EEUU y Ucrania, los representantes del Departamento de Defensa de EEUU están autorizados a participar en todas las actividades relacionadas con las instalaciones ucranianas, y Ucrania tiene prohibido divulgar información que EEUU determine como «sensible».

La información pública muestra que decenas de laboratorios biológicos en Ucrania fueron operados por orden del Departamento de Defensa de los EEUU, que los americanos invirtieron más de $ 200 millones en dichas actividades de laboratorio, y que la investigación de los EEUU tenía como objetivo establecer mecanismos para la propagación encubierta de patógenos virales mortales. ¿Estaremos hablando entonces de armas biológicas?

En 2020, Interfax-Ukraine informó que el Servicio de Seguridad de Ucrania describió como «noticias falsas» las publicaciones en las redes sociales que afirmaban que EEUU tenía laboratorios de armas en la nación. El servicio de contrainteligencia conocido como SBU dijo que Washington y Kiev estaban trabajando para contrarrestar un posible terrorismo biológico.

Un biolaboratorio en nuestra selva peruana

Teniendo en cuenta esta revelación que no se ha difundido en medios masivos de comunicación, es importante informar que en Perú existe un bio-laboratorio en Iquitos y Puerto Maldonado.


“NAMRU 6” es el nombre de una unidad militar conectada entre el Departamento de Defensa y el Pentágono de los Estados Unidos, con la Marina peruana y el Ministerio de Defensa del Perú.

El NAMRU 6 es el único comando militar de USA ubicado en América del Sur y tiene como misión oficial, identificar enfermedades infecciosas que amenazan la salud pública y militar, así como desarrollar y evaluar intervenciones y productos para mitigar esas amenazas.

El NAMRU-6 consta de 143,182 pies cuadrados de laboratorio y espacio de oficinas en Lima, 5,000 pies cuadrados en Iquitos y 2000 pies cuadrados de espacio de laboratorio en Puerto Maldonado.

El NAMRU 6 en Lima incluye instalaciones de Bioseguridad Nivel 3 (BSL-3), mientras que los otros dos laboratorios son de Bioseguridad 2 nominal. La instalación de Lima también contiene un vivero para la investigación animal que es de la Asociación para la Evaluación y Acreditación certificada de Laboratorio Animal Care International (AAALAC).

Dos de sus objetivos en Perú, son realizar investigación de agentes profilácticos como vacunas y fármacos contra enfermedades infecciosas tropicales que causan mortalidad o morbilidad grave a militares estadounidenses y, en general, el foco de estudio es enfermedades “huérfanas”, con poca o ninguna inversión por las principales compañías farmacéuticas, incluyendo infecciones parasitarias como la malaria, enfermedades virales, como el dengue y enfermedades bacterianas.

El segundo objetivo público es “aumentar la salud pública y la infraestructura médica militar de las naciones anfitrionas, asociadas a ayudar en la vigilancia de los brotes y proporcionando la capacidad de reacción de laboratorio durante las pandemias”.

¿Por qué tanto secretismo?

Ante lo anterior, surgen varias preguntas, por ejemplo: Durante la época de cuarentena por pandemia del COVID-19 ¿Benefició la presencia del biolaboratorio del NAMRU en Puerto Maldonado e Iquitos? ¿Cuáles son los resultados de las investigaciones obtenidas a lo largo de años de estudio en nuestro país? ¿Qué tipo de investigaciones realizan con animales de nuestra selva?

Debido a que no es posible obtener información de manera pública, surge otra pregunta ¿Qué es lo que realmente investigan en nuestro país y para qué lo hacen? ¿Qué información confidencial en el campo de la salud pública no se permite divulgar? ¿Será acaso que los descubrimientos logrados les sirven para algún proyecto secreto de estado?

Lamentablemente las acciones realizadas han funcionado bajo el secretismo propio de las operaciones que desarrollan las Fuerzas Armadas peruanas en los tres niveles, bajo el pretexto de la seguridad nacional ostentando el récord de ser la única instancia castrense, con mando norteamericano en América Latina.

El proyecto NAMRU- 6 está, totalmente, fuera del control del gobierno peruano porque sus miembros, inclusive, gozan del privilegio de inmunidad y por tanto cualesquiera que fuesen sus acciones quedan en el campo de la más absoluta impunidad.

El Estado peruano debería asumir su soberanía ejerciendo debido control sobre NAMRU 6, informando bajo responsabilidad si sus actividades están de acuerdo a ley.

Referencias:

*Periodista con más de diez años de experiencia en Comunicación Corporativa. Asimismo, no pierde de vista sus intereses respecto a la salud de la población, la ecología y trata de mantenerme activa en ese aspecto, ya sea creando artículos o participando como voluntaria en eventos pro conservación de la biodiversidad.

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