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PRESUPUESTO Y EMERGENCIA NACIONAL

Pablo Moctezuma Barragán

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O, entregó a la Cámara de Diputados, el martes 8 de septiembre el Paquete Económico 2022 que incluye la iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación, la Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y los Criterios Generales de Política Económica (CGPE).


Al respecto hay que mencionar que, en el Presupuesto de 2022, sería necesario implementar un Plan Nacional de Emergencia y que se destinen los recursos para atenderla con urgencia. Se puede continuar con los proyectos actuales de gran valía, pero hace falta mucho más y el recurso para enfrentar los desafíos actuales sí existe. En esta crisis es momento de suspender el pago de la deuda, obtendríamos 791 mil millones de pesos que el presupuesto 2022 destina al servicio de la deuda, para acciones urgentes e impostergables. En situaciones similares esto han hecho Juárez y todos los gobiernos progresistas en la historia.

Necesitamos fortalecer las finanzas del país. Los migrantes sí han respondido a la emergencia, las divisas obtenidas de agosto de 2020 al mismo mes de 2021 ascienden a 44 mil 930 millones de dólares. ¿Son ellos los únicos que harán una aportación extraordinaria? ¿Y los grandes capitales que han acumulado fortunas aprovechando nuestros recursos y nuestro trabajo? Suspendiendo el pago de la deuda se dispondrían en 2022 de alrededor de 39,500 millones de dólares. Además, el impuesto a las grandes riquezas daría muchos más recursos que pueden alcanzar los 270 mil millones adicionales. Más los que se obtendrían por una reforma fiscal progresiva.

En el peor año económico en 80 años, la fortuna de 11 de los 13 multimillonarios mexicanos que forman parte de la lista de los más acaudalados del mundo se incrementó. Las 13 familias más acaudaladas de México sumaron 35 mil millones de dólares a sus fortunas en el último año, mientras que según Forbes, entre 9 y 13 millones de mexicanos se sumaron a las filas de la pobreza como consecuencia de la crisis económica que provocó la pandemia de Covid-19.

Según Forbes 2,540 individuos representando el .002% de la población total del país acumulaban en 2015, 736 mil millones de dólares. Si pagaran para la emergencia, un impuesto progresivo a raíz del monto de su fortuna aportaría con una proporción mínima de su riqueza 13.5 millones de dólares, menos de la tercera parte de lo que aportan ya los migrantes.

Con una reforma fiscal progresiva y aplicando impuestos a las grandes corporaciones, proporcionales a sus ingresos, se podrían obtener 13,500 millones de dólares o 270 mil millones de pesos adicionales, otra cifra menor a la tercera parte de las remesas. Se puede contar con 66,500 millones de dólares. Alrededor de 1 billón 330 mil millones de pesos. Que se sumaría al presupuesto de 7 billones 48 mil 206 millones de pesos en 2022, ya que el presupuesto programado no puede hacer frente en serio y a fondo al tamaño de la emergencia. Adicionando una sexta parte del presupuesto.

Cuando existe una emergencia se requiere reconocerlo y afrontar la situación, no ignorarla, lo que sería catastrófico para el país. México y el mundo viven una crisis humanitaria: De salud y empleo, por la pandemia, económica, social, climática, de seguridad, alimentaria, migratoria, y de modo de vida y producción. Vivimos un severo retroceso en la garantía de derechos laborales y en general de derechos humanos se reconocen sólo de palabra. Hay que tomar acciones a corto, mediano y largo plazo.

En esta crisis es fundamental lograr un desarrollo soberano para garantizar seguridad y derechos a toda la población. La dependencia externa y la falta de sustentabilidad y autosuficiencia pueden ser fatales cuando los golpes de la crisis global son inevitables e impredecibles.