Si a la producción, distribución y consumo nacional

Por Izcuauhtli Paz

La producción suficiente de alimentos nutritivos, saludables y seguros, la distribución adecuada, accesible a las demandas de la población y el consumo necesario de los alimentos, son grandes e importantes retos para México.

Por un lado, hortalizas tan importantes dentro de la canasta básica como el maíz no es suficiente por lo que se tiene que importar y algunos frutos como el aguacate es exportado en grandes cantidades, la mala utilización del campo mexicano trae consigo un déficit en el abastecimiento de los alimentos además de los problemas de nutrición por falta de nutrientes balanceados y desperdicio de comida. Actualmente más del 50% de las inversiones hacia el sector agropecuario son privadas, grandes corporaciones y capitales extranjeros se encuentran a cargo de este sector estratégico.


Es Indispensable recuperar la fertilidad de los suelos mexicanos, son más de 40 millones de hectáreas que se pueden utilizar para la agricultura, y solo se siembran 20 millones y se cosechan más de 200 productos diferentes al año, entre los que destaca el maíz, la caña de azúcar, el aguacate, chile verde, tomate, sorgo y frijoles, se cuenta con el territorio suficiente para poder abastecer al pueblo mexicano con productos nacionales y nutritivos.

No siempre se ha importado maíz, por casi 9 mil años el maíz nativo ha estado presente en las culturas precuauhtémicas y en la dieta de los mexicanos y la producción era suficiente. En la actualidad nuestro país es el principal importador en el mundo, el consumo nacional anual es de casi 45 millones de toneladas, de las cuales solo se producen entre 27 y 28 toneladas, tan solo el año pasado se importaron 17.5 millones de toneladas informe por el director del Consejo Nacional Agropecuario. Y en lo que va del 2022, el maíz es uno de los agropecuarios que más se ha encarecido, el INEGI ha registrado una inflación interanual del 18.1%. Es necesario reactivar el campo mexicano y aumentar la producción de agropecuarios de mayor consumo.

Se debe invertir en el sector agropecuario para salvaguardar la soberanía alimentaria. Por otro lado, es necesario mejorar las condiciones laborales de los agricultores, labradores, campesinos, jornaleros, mejorar los sueldos, eliminar los intermediarios y el abuso por parte de las corporaciones quienes pagan a muy bajo costo los productos agropecuarios que transforman y envasan adicionándoles una gran cantidad de colorantes, conservadores, potencializadores del sabor, aditivos que terminan dañando la salud de los mexicanos.

Las malas políticas que han impulsado gobiernos mexicanos desde los ochentas, han dado oportunidad a que en el campo mexicano esté presente una gran cantidad de semillas transgénicas y agrotóxicos como el glifosato herbicida de amplio espectro, entre otros, mismos que provocan graves repercusiones para los agricultores y los pueblos indígenas de México, poniendo en riesgo las semillas autóctonas, la diversidad de variedades agrícolas conservadas en los campos resultan fundamentales para la producción de alimentos nacionales, daños al suelo, el agua, el aire, la fauna y la propia salud de los seres vivos incluyéndose los humanos.

Si bien el gobierno actual, emitió un decreto que impulsa la sustitución del herbicida glifosato y de los granos de maíz genéticamente modificados para conseguir eliminar totalmente el uso de ambos en el año 2024, es indispensable que el gobierno analice e impulse políticas públicas nuevas a favor de recuperar la soberanía y seguridad alimentaria, que respondan a las necesidades alimenticias de millones de personas, que preserven los entornos naturales, que contemplen la regeneración del suelo, de sus nutrientes, que no sea contaminado, y estimulen el progreso al mejorar la calidad de vida en las zonas rurales del país, que generará fuentes de empleo digno en el campo agrícola además de regularizar en trabajo actual, y deje en manos de mexicanos el campo mexicano y no en corporaciones extranjeras.

La producción, distribución y consumo de los alimentos nacionales, nutritivos, saludables y seguros son una serie de acciones prioritarias para los mexicanos, la soberanía alimentaria es un derecho, no una mercancía.