Tras las elecciones en México

Ana Arenas

El INE anunció el saldo final: En 121 distritos ganó la coalición Juntos Hacemos Historia y en 63 la alianza Va por México. Asimismo, Morena obtuvo 64 más. Alcanza la mayoría simple solo con los votos de sus aliados el PT y el Verde, siempre que no lo traicionen, partidos como el Verde ya se ha aliado al PAN y al PRI. Morena no llega a la mayoría simple de 251 diputados y está lejos de la calificada de 334 diputados. La existencia de partidos “bisagra” que negocian su apoyo a cambio de prebendas es un obstáculo para poder tomar decisiones profundas. Ya el presidente anunció que para obtener mayoría calificada recurrirá a diputados del PRI u otros. Lo que limita más la agenda. Por otro lado, el Partido Verde ya ha declarado que “no es incondicional” de Morena, provocando incertidumbre. Por lo pronto el SAT ya inició una investigación por operaciones irregulares por más de 500 millones de pesos por parte del Gobierno de Chiapas durante el mandato de Manuel Velasco Coello, y el PVEM ya denuncia “presión política”.


El control gubernamental por parte del presidente se garantiza con mayoría simple, Morena necesita a sus aliados para seguir aprobando el presupuesto, y para modificar la constitución y los nombramientos tendrá que convencer a legisladores del PRI o MC. El problema será que las negociaciones con el Verde y que no decir con el PRI o Movimiento Ciudadano van a ser muy onerosas y a costa de los intereses del pueblo. El panorama se ve limitado.

Por eso las iniciativas que anunció el presidente son limitadas, propondrá tres reformas constitucionales: una en materia energética para fortalecer la Comisión Federal de Electricidad (CFE); otra electoral para renovar la composición del Instituto Nacional Electoral (INE), reducir el presupuesto de éste y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y desaparecer las 200 diputaciones plurinominales; y la última para que la Guardia Nacional se integre a la estructura de la Secretaría de Defensa Nacional, anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El nombramiento de Rogelio Ramírez de la O en la Secretaría de Hacienda y de Arturo Herrera en el Banco de México y su reunión con el Consejo Mexicano de Negocios con la cúpula empresarial para garantizarles que descarta una reforma para aumentar impuestos indican su intención de mostrar que no habrá cambios profundos.

Llama la atención que, en esta semana, el Gobierno de México realizó el mayor pago a los intereses de la deuda externa, por 4 mil 039 millones de dlls; cerca de 80 mil 877 millones de pesos, en el primer trimestre del año. Esta cifra es la más alta al pago del interés de la deuda externa desde 1980.

Las verdaderas reformas como la suspensión del pago de la deuda, una nueva ley minera que nacionalice el litio y cancele concesiones a la minería tóxica, impuesto a los más ricos y una reforma fiscal progresiva y otras de gran importancia encontrarán inmensos obstáculos y solo se pueden lograr con la profunda movilización popular.