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Un saludo rojo a Mexteki, su congreso y 35 años de El Teixitiani

De la Organización Marxista-Leninista de Estados Unidos


Saludos camaradas,


La Organización Marxista-Leninista de los EE.UU. extendemos nuestros saludos revolucionarios y nuestras más calurosas felicitaciones por el éxito de su Congreso. Nos unimos a ustedes para celebrar los 35 años de El Teixitiani, que ha jugado un papel vital en la construcción de Mexteki y la organización de la clase trabajadora y el pueblo de México en su lucha por los derechos y la soberanía. Mexteki y El Teixitiani, de palabra y de hecho, han contribuido a las muchas luchas que tienen lugar, proporcionando liderazgo mediante el análisis de sus condiciones y la presentación de soluciones que benefician al pueblo y hacen avanzar la lucha por la soberanía y la liberación.



Apreciamos enormemente el énfasis que ha dado a la cuestión de la democracia y la organización para el empoderamiento de los pueblos, una lucha que todos compartimos. Si bien la situación varía de un lugar a otro, lo que es cierto en México, Estados Unidos y países de todo el mundo, es la necesidad de que el poder político esté en manos del pueblo , porque el pueblo mismo debe gobernar y decidir. Al confiar en sus propios esfuerzos, defender los derechos, desarrollar su propia agenda y políticas independientes, los trabajadores están tomando sus posiciones y luchando por sus intereses individuales y colectivos y por los intereses de la sociedad en su conjunto. Les deseamos mucho éxito en la implementación de la agenda popular que han presentado como una contribución importante a esta lucha.


También aplaudimos las demandas planteadas para defender y garantizar todos los derechos que nos pertenecen en virtud de ser seres humanos, incluido no solo el derecho a la salud y la educación, sino también el control seguro y público del agua. Apoyamos y nos unimos a ustedes para exigir el fin de todos los esfuerzos de los Estados Unidos, militar, económica, política y culturalmente para integrar a México en la máquina de guerra y la economía de guerra de los Estados Unidos. Estos esfuerzos criminales de Estados Unidos y su decidida resistencia a ellos es una contribución importante a las luchas en nuestros dos países por los derechos y el empoderamiento de nuestros pueblos.



La gente de México juega un papel importante en las luchas en los Estados Unidos. Esto incluye a aquellos que han estado en el país por generaciones y se han convertido en una parte integral de la clase trabajadora de los Estados Unidos mientras mantienen a México en sus corazones. Traen consigo sus tradiciones revolucionarias y su espíritu decidido, especialmente evidente en ciudades como Los Ángeles, Chicago y El Paso. Sus contribuciones incluyen garantizar que el Primero de Mayo se celebre en los Estados Unidos con manifestaciones en las que se defienden los derechos de los trabajadores agrícolas, trabajadores de la construcción y otros, y que se resista el trato brutal a los nuevos inmigrantes. También han sido parte de las huelgas de hambre de las mujeres contra los horrendos y criminales campos de detención, por que se cierren definitivamente y por el fin de las deportaciones, al igual que por los trabajadores de todo el país. Estas son demandas vitales de la clase obrera en su conjunto.


Las condiciones de trabajo para los trabajadores inmigrantes, especialmente aquellos que no están documentados, son muy difíciles. Para los trabajadores agrícolas a menudo hay condiciones similares a la esclavitud, donde los salarios son extremadamente bajos y a menudo ni siquiera se pagan, en donde hay poca o ninguna agua, viviendas en chozas estrechas, etc. Se ganó una huelga de trabajadores de flores en el estado de Washington, por condiciones de trabajo seguras y aumentos salariales. La mayoría de los trabajadores eran pueblos indígenas del sur de México. La organización incluyó el desarrollo de su propia organización independiente, Familias Unidas por la Justicia, donde trabajadores, hombres y mujeres juntos tomaron decisiones. Su lucha inspiró a otros.



También se han librado varias batallas políticas. Esto incluye en Arizona, donde principalmente jóvenes que llegaron de México a los Estados Unidos como niños, se organizaron para obtener las mismas colegiaturas de matrícula universitaria estatales para los estudiantes de Arizona. Anteriormente enfrentaban discriminación y se veían obligados a pagar el triple de las tarifas de otros estudiantes de Arizona. En California se ampliaron los derechos de voto para los trabajadores agrícolas. Estos son solo algunos ejemplos del importante papel que están desempeñando los trabajadores de origen mexicano, por los derechos de los inmigrantes y como parte vital de las luchas de la clase trabajadora.

Estados Unidos recientemente se llevaron a cabo elecciones federales, estatales y locales. Tanto el presidente Biden como Trump y sus respectivos partidarios presentaron las elecciones como cruciales "para salvar al país". Trump, quien se postula para presidente en 2024, está presentando su llamamiento Make America Great Again (MAGA), Hacer a América grande de nuevo y el lema de Biden es "salvar el alma" de los Estados Unidos y "preservar la democracia". "La democracia está en la boleta electoral", dijo Biden repetidamente.

Para el público es cada vez más evidente el fracaso del gobierno en todos los niveles para satisfacer las necesidades mas urgentes de la gente, en materia de atención médica, vivienda, educación, igualdad, paz y justicia. Las elecciones han hecho nada para detener la creciente ira y descontento hacia las instituciones gubernamentales existentes, incluidas las elecciones, el Congreso y los tribunales. Todos han demostrado ser disfuncionales e incapaces de resolver los problemas.


Tanto las fuerzas de Biden como las de Trump quieren desviar la ira y la intención del pueblo de tomar el camino de la resistencia y la demanda de una nueva dirección para el país, una dirección pro-social y en contra la guerra. Todo se centra en lograr que la gente se alinee en un lado u otro de la división Biden / Trump. El papel de las personas es elegir bandos y candidatos que formen parte de un campo u otro. La crecientes venganzas y confrontaciónes de ambos bandos muestra un alarmante riesgo de guerra civil.



El discurso de Biden sobre la democracia y la preservación del orden constitucional y el de Trump sobre cómo hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande, pisoteando el orden constitucional y asegurándose de que los derechos no tengan ningún tipo de garantía, ocultan dos hechos críticos; uno es que, independientemente de qué presidente haya estado en el poder, incluidos Trump y Biden, el gobierno de los Estados Unidos es un gobierno de poder policiaco, que pasa por alto el estado de derecho. El poder policiaco es todas las prerrogativas ejercidas por el Presidente, su gabinete y las agencias gubernamentales, así como los demás ejecutivos en general, por ejemplo, los gobernadores estatales.

Hay una dictadura presidencial que pisotea el estado de derecho y no se preocupa por la legitimidad, como se puede ver fácilmente en la anarquía ejercida dentro de los Estados Unidos, así como contra los pueblos en el extranjero, ya sea en Europa para librar una guerra contra Rusia hasta que muera el último ucraniano y expandir el control de la OTAN sobre los pueblos del continente o contra México, Cuba, Venezuela, Haití, Palestina y otros países de África, Asia, América Latina y el Caribe.


En este contexto, la lucha contra la militarización estadounidense de ambos lados de la frontera es importante. Biden todavía tiene 4.000 soldados estadounidenses en la frontera. El gobernador de Texas Abbott también tiene otros 5,000 miembros de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera con Texas. Las condiciones de la guerra civil en los Estados Unidos significan que existe un serio riesgo de que se usen estas fuerzas, junto con las fuerzas policiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Agencia Antidrogas (DEA), para invadir directamente México. Esisten casos históricos en los que Estados Unidos trata de evitar la guerra civil invadiendo México y este es un peligro al que nos oponemos vigorosamente junto con ustedes como parte de los esfuerzos contra la guerra en ambos lados de la frontera.


Durante las elecciones se hace todo lo posible para silenciar el tema de la guerra y las demandas de paz. Esto a pesar de más de 70 manifestaciones contra la guerra en los Estados Unidos en octubre y más planeadas para enero cuando se reúna el Congreso. También el hecho de que millones en estos últimos años, incluidos los trabajadores de todo el país, como los trabajadores de la salud, los maestros, los jóvenes trabajadores de almacenes y minoristas, han tomado sus posiciones contra el racismo gubernamental y la guerra imperialista y por la igualdad, la justicia, la paz y la democracia. Esta resistencia continúa organizada a través de huelgas, manifestaciones, reuniones y campañas de diversos tipos y más.


Está creciendo la conciencia de que las elecciones y la dependencia del estado de los Estados Unidos para lograr el cambio requerido no resolverán los problemas apremiantes con los que la humanidad está lidiando. A pesar de todas las afirmaciones sobre la democracia y el gobierno para el pueblo, las ilusiones en este sentido están siendo eliminadas. El reconocimiento de la necesidad de que el pueblo confíe en sí mismo y conciba una democracia de su propia creación es cada vez mayor.


Saludamos las relaciones duraderas y el trabajamos conjunto entre Organización Marxista-Leninista de Estados Unidos y Mexteki, incluyendo la construcción de nuestra resistencia juntos y el fortalecimiento de nuestra prensa para proporcionar información, análisis y soluciones a las luchas en ambos países. Nosotros y nos comprometemos a continuar avanzando en nuestra unidad y trabajo conjuntos como parte vital de nuestras luchas por los derechos de todos y el empoderamiento de nuestros pueblos.


¡Saludo rojo a Mexteki!


Kathleen Chandler, USMLO


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