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Ya no está la fábrica de cianuro Chemours en La Laguna


Julio César Ramírez | El Siglo de Torreón | Yo río libre | 16 de marzo, 2024


Desde la carretera que va a Dinamita, rumbo a la sierra del Sarnoso, en la Comarca Lagunera, centro norte de México, ya no se ve la torre principal de la fábrica de cianuro Chemours Company, corazón de la proveedora de la minería a cielo abierto. Ni desde la puerta principal frente a Pueblo Nuevo El Siete. Ni desde cualquier lugar de lo poco que queda de la malla ciclónica que rodeaba al predio. Ni desde las colinas cercanas. Puro llano se mira, repleto de mezquites.


Es el sábado 9 de marzo y la resistencia al megaproyecto -hombres y mujeres de todas las edades- hace un acto de memoria en el campamento norte al cumplirse seis años de la brutal represión policiaca ordenada en 2018 contra las comunidades por los gobiernos municipal de Gómez Palacio y estatal de Durango con decenas de heridos y encarcelados. El obispo emérito Raúl Vera oficia la misa a la intemperie ante decenas de pobladores e invitados y bajo techos de varas y lonas adornadas con globos blancos y amarillos. En una pausa, el vocero Nino Ochoa toma el micrófono y dice: “El 28 de octubre de 2017, en su primera visita, el obispo Vera hizo una clausura simbólica de la planta Chemours Laguna; yo creo que ha sido una gran bendición porque hoy, compañeras y compañeros, podemos casi ya cantar la victoria; la planta de veneno que querían instalar en nuestros pueblos, pueblos pobres y humildes, que es lo que buscan esos lobos rapaces, que vienen a saquear la riqueza de nuestros pueblos, de nuestras comunidades, hoy lo podemos decir, y que se escuche fuerte: Chemours Laguna ya no está”.


Se leyó también en el acto de conmemoración, para conocimiento general, el documento oficial completo, tres fojas, de la empresa The Chemours Company Mexicana S. de R.L. de C.V., de aviso de desistimiento de la autorización de Impacto Ambiental trámite SEMARNAT-04-005 dirigido al Maestro Alejandro Pérez Hernández, titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Subsecretaría de Gestión para la Protección Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), presentado por María Esther López Cedillo en su carácter de representante legal de la filial de la multinacional del cianuro Chemours en México.


El desmantelamiento de la fábrica Chemours Company que llegó a proyectar la producción de 65,000 toneladas de cianuro de sodio al año para los procesos de la minería a cielo abierto, comenzó el 4 de abril de 2022, tras la etapa más difícil de la pandemia de Covid-19.

El trámite de la fábrica de cianuro ante la DGIRA de Semarnat, dice el documento que se leyó este 9 de marzo, se presentó con la finalidad de que se deje sin efectos la Autorización de Impacto Ambiental que fue originalmente concedida con fecha 8 de mayo de 2017 a la empresa a través del oficio número SGPA/DGIRA/DG.03273, concedida para la preparación del sitio, construcción y operación del proyecto denominado Chemours Laguna a instalarse en el municipio de Gómez Palacio, Durango.


Ya no está -es el mensaje que deja la inspección ocular sobre territorio.


-Chemours tan grande, que nadie lo creía -dice Nino Ochoa a nombre de la resistencia a la fábrica de cianuro-, que casi el 99 % lo dudaba, que esta empresa de veneno multinacional Chemours Laguna, hoy se haya terminado.


“Aquí nosotros, así como ven -dijo Nino Ochoa más adelante-, en las condiciones en que nos han tenido, deplorables, los gobiernos, porque ellos tienen la culpa, de que nos tienen así, la bandera que hemos llevado, es el escudo de la dignidad. Esta gente que está aquí, es gente de oro, gente que defiende y lucha, que vamos a defender lo que mucha gente no ha querido defender: los derechos de la gente pobre, como nosotros”.


Hoy me da mucho gusto -dijo- que este Frente, que se formó en el '17 ha ayudado a gente pobre como nosotros. Aquí hay testigos, hay gente a la que han pisoteado sus derechos laborales, los hemos ayudado y se ha resuelto favorablemente, sin cobrarles ni un peso, porque esta lucha no es para lucrar con nadie, esta lucha es de los pueblos, de la gente pobre como nosotros, y seguiremos adelante.


-La empresa ya se va, ¿y el Frente aquí termina? Por supuesto que no -dijo el vocero comunitario. “El Frente va a continuar adelante, luchando y defendiendo lo que nos han robado”.


De la empresa de cianuro “ya no queda nada” -subrayó antes del convivio. “De la torre que tanto a la gente le preocupaba, se asomaba y decía 'no han hecho nada, los están engañando', ya no queda nada; personas que juraban, de nuestros mismos pueblos, juraban que se quitaban el nombre si la empresa se iba. Yo no se cómo se irán a llamar ahora, si Juan Gabriel o no sé”.


-Chemours se ha convertido en viajes y viajes de chatarra -dijo al final Nino Ochoa-; sacaron todo, metieron máquinas a cortar todo. Nosotros seguiremos adelante, en esta lucha digna. A los pueblos no los van a engañar tan fácil ya, aquí seguiremos. No se les olvide.


@kardenche

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