12 de octubre y respeto a la medicina tradicional.

Rocío Luna

El 12 de octubre de 2021 se anunció que en lugar de la estatua de Cristóbal Colón en reforma la sustituirá la imagen de la joven de Amajac La escultura fue descubierta el 1 de enero por habitantes de la comunidad de Hidalgo Amajac, Veracruz y fue una mujer indígena de poder en la región. Todo llama a revisar con profundidad el significado de la fecha del 12 de octubre y de las acciones de Cristóbal Colón.


¿Día de la hispanidad, de la raza, como dice la ultraderecha española encabezada por Vox o Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular? Porque desde que comenzó la invasión española hubo resistencia de los pueblos originarios de estas tierras. Llegando Hernán Cortes el 12 de marzo de 1519 a los dos días los mayas-chontales lo enfrentaron en Centla, hoy Tabasco.

Tradicionalmente, y según los libros de historia oficiales que arrastran siglos de mentalidad colonial, el 12 de octubre de 1492 es reconocido como el día en que Cristóbal Colón descubrió América. Pero quien descubrió estas tierras llamadas Cemanahuac por los habitantes de aquí, o tahuantizuyo por los incas en Perú o Abya Yala por los pueblos nativos de Colombia o Canadá, fueron quienes migraron aquí hace 35 mil años. Y antes de Colón ya habían llegado Chinos y Vikingos y para esas fechas en Puerto Rico ya había una colonia portuguesa. Colón no es el descubridor sino el que inicia la colonización, que significó invasión, violaciones masivas, genocidio, robo, saqueo, mentira, imposiciones. Cristóbal Colón fue un esclavista quien secuestró personas para irlas a exhibir y a vender en Europa, arrancándolas del seno de sus familias y comunidades. Esclavizaron a muchos de estos nativos y los trataron con extrema violencia y brutalidad. Mientras era gobernador de lo que ahora es la República Dominicana, Colón mató a muchos nativos en respuesta a su revuelta y para evitar una mayor rebelión, hizo que los cadáveres desfilaran siniestramente por las calles. Colón abrió una era de asesinatos masivos y de trabajos forzados en minas y plantaciones.

América Latina, algunos gobiernos como el de México y Bolivia han introducido cambios con los que han dejado claro que la fecha no es motivo de homenaje a los colonizadores, sino la oportunidad de reivindicar a los pueblos indígenas y su lucha por recuperar sus derechos, riquezas y territorios. A “descolonizar” las narrativas que silencian las voces indígenas, apuntan las autoridades de algunos países de la región.

La controversial fecha del 12 de octubre en México, antes conocida como 'Día de la raza' y enseñada en las escuelas primarias como el “descubrimiento de América”, es oficialmente desde el presente año el 'Día de la nación pluricultural'. Así lo aprobó el Congreso mexicano y lo publicó el Ejecutivo el 19 de noviembre de 2020 con la finalidad de “motivar el conocimiento, reconocimiento, valoración y promoción de la riqueza multicultural, pluriétnica y multilingüe que caracteriza a México”.

Pero detrás de la historia del “Día de la Raza” resaltan actos de violencia contra las comunidades aborígenes, trasgresión de derechos humanos, repoblación, adaptación de costumbres, lengua y religión, entre otros. Hechos que contrastan en la conmemoración de la fecha, según desde donde se mire. Además, el concepto Día de la Raza introduce el racismo que aquí no existía y fue impuesto en la colonia. En 1810 había en nuestras tierras, según Humboldt había 3.7 millones indígenas. Apenas 60 mil españoles, 200 mil negros y 650,000 afro mestizos, 700 mil mestizos y 900 mil criollos. Predominando la raíz indígena. Tenemos una sola raíz con injertos africanos, europeos, asiáticos. ¡Una sola! La idea de la raza producto de la “madre patria española” y la población indígena es falsa. En todo caso habría que hablar de “las razas”, pero dejemos el racismo a un lado.

Aprendamos de la gran civilización que existía antes de la invasión en nuestras tierras. Desde estructuras sociales igualitarias, pasando por el manejo forestal y el dominio de la ingeniería y la matemática, los pueblos originarios de la región ayudaron a tejer parte del mundo que vivimos hoy. Ese es nuestra gran raíz y legado. Como el maíz, un invento mesoamericano que revolucionó la alimentación y se convirtió en un elemento esencial de la dieta mundial.

En el marco de este día que conmemoramos a los pueblos originarios y nuestro patrimonio cultural está en riesgo el conocimiento de la medicina tradicional dado que se sigue discutiendo el dictamen de ley que pretende regular su uso. El dictamen advierte de manera contundente el profundo desconocimiento de las formas de producción y reproducción de saberes que están insertos en una dinámica histórica, cultural, hereditaria y comunitaria.

A través del foro “Legislación, control y desaparición de la medicina tradicional: Riesgos de la propuesta de reforma a la Ley General de Salud”, Eusebio Carmona, integrante de la Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas (OMIECH) dio a conocer que durante 37 años han luchado para defender su medicina, pero hoy ve un nuevo peligro que salió de la Cámara de Diputados, una de las instituciones que deberían defenderlos y respetarlos.

Las y los integrantes de la organización “Red Mexicana Autónoma de Médicos y Parteras Tradicionales” han platicado sobre el dictamen que dio la Comisión de Salud, así llegaron a la conclusión de que se están violando sus derechos como pueblos originarios del país.

Hoy en todo el continente los indígenas luchan por el reconocimiento de sus identidades y formas de vida, así como defienden sus territorios y recursos naturales. De Chile a Canadá, incluidos Centroamérica y México, los pueblos originarios levantan la voz para tomar en sus manos la historia, reinterpretarla y construir su presente y las decisiones que les afectan a partir de la

descolonización de los saberes, visiones alejadas del eurocentrismo, entre otros nuevos conceptos que constantemente surgen en la filosofía y en la praxis.

Por eso desaprobamos la no consulta a los pueblos originarios, como el no tomar en cuenta al Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Proponemos apropiarnos de nuestra diversidad cultural para que sea una gran herramienta para impulsar el desarrollo sostenible de los individuos, comunidades y países”.