2 DE MAYO: CUAUTLA, RESISTENCIA HEROICA

Valentina Galeana

Morelos decidió romper el sitio, fue así como el 2 de mayo de 1812, logró salir de Cuautla con un fuerte núcleo de sus fuerzas, con las que reinició sus operaciones en busca de la independencia nacional. El virrey estaba alarmado, habían logrado desalojar la junta de Zitácuaro, pero “el rayo del sur” como se le comenzó a llamar a Morelos, parecía un huracán imparable, la única opción de Venegas era apoyarse en su enemigo, Calleja quien era muy ambicioso buscaba su puesto, poco tiempo después lo lograría, había sido el gran vencedor de los insurgentes en Aculco, Guanajuato, Calderón, y Zitácuaro.


Mucho se hizo de rogar Calleja para aceptar la responsabilidad de enfrentar a Morelos, su arrogancia y prepotencia lo llevaban a enfrentar al mismo virrey, quien se humilló y suplico al español sanguinario, quien dirigiera la campaña contrarrevolucionaria, por fin cuando este aceptó se hizo llamar apoteósicamente en la Ciudad de México a donde llegó el 5 de febrero de 1812, por su parte José María Morelos y Pavón llegó a Cuautla sin imaginarse que su nombre estaría ligado a esta ciudad cálida, acogedora, y que se convertiría en un terrible teatro de guerra y sangre, de dramática y ejemplar resistencia que le daría fama mundial.

Era la hora de la batalla definitiva, el mal gobierno se había enfocado a derrotar primero a Miguel Hidalgo después a López Rayón, ahora aterrorizados ante el crecimiento y éxitos del ejército de Morelos que estaba dispuesto a aniquilarlos por completo, el soberbio Calleja estaba seguro de que aplastará a Morelos con rapidez y que lo haría pedazos al primer combate, no sabía con quién se estaba metiendo, salió de la Ciudad de México en un desfile “glorioso” más interesado en lucir sus espléndido uniformes que en planear el ataque a los insurgentes a quien consideraba presa fácil.

Morelos contaba con 4000 combatientes, luego se les uniría toda la población quienes se encerraron en Cuautla, el iluso de Calleja pensaba tomar en un día, no se imaginaba que tendría que sitiarlos durante 72 horas. Desde el primer día todo fue actividad entre los insurgentes para fortificar la Ciudad, abrir trincheras, cavar fosas, hacer acopio de víveres, forraje y municiones había que enfrentar a 7000 realistas, los mejores generales, batallones recién llegados de España.

El Asturias y Lovera, tropas veteranas y bragadas en la lucha, la orgullosa Europa se sentía invencible, pero nada pueden las potencias contra un pueblo organizado y decidido a asumir su soberanía y defender sus derechos, Morelos también hacía conciencia del porqué de su lucha comunicando de continuo sus ideas y planes el 8 de febrero había lanzado una revolucionaria proclama en la que justifica ante el pueblo mexicano la necesidad de alcanzar la independencia política, por la que luchaba la insurgencia en la que dice:

No recordéis por ahora las crecidas cantidades de plata y oro que, desde la conquista de Cortés hasta habrá año y medio, se han llevado los gachupines a su reino para habilitar a los extranjeros a costa de la ruina e infelicidad de los habitantes de este suelo: y solo echad una mirada sobre los tributos y pensiones de que estaba cargado cada uno de vosotros respectivamente, sirviéndose aquellos tiranos de vuestro trabajo, de vuestras personas y de vuestras escasez, para aumentar sus caudales con perjuicio vuestro, con desprecio de la humanidad. (Lemoine 199)

El primer combate comenzó el 18 de febrero, provocado por Morelos se acercaban los realistas a media legua, en un acto de audacia, salió Morelos en una misión de reconocimiento acompañado de su escolta cuando de pronto sonó el estruendo de un cañón y descargas de fusilerías que diezmaron a la brigada que escoltaba a Morelos, este se vio rodeado y estuvo a punto de caer en las manos del enemigo, en ese momento entró a combate Hermenegildo Galeana con sus dragones y rompió el cerco machete en mano logrando rescatar a Morelos quien regresó calmado sin apresurar el paso ni importarle la balacera Galeana lo instó a huir galopando con rapidez, y Morelos le contestó sereno, “Es que mi caballo no tiene otro paso”

Por otra parte, Calleja lanzó el asalto definitivo, creyendo que tenía la victoria en la bolsa, los patriotas contaban con un ejército inexperto y mal armados pero con una gran energía y fe en la victoria, una cualidad de Morelos siempre aun en las peores situaciones se mostraba optimista y alegre y esto contagia a sus tropas, en Cuautla se disponían de piedras, flechas, machetes, arcos y 16 cañones el primer golpe de Calleja lo dio sobre el convento de San Diego, el más expuesto estaba a cargo de Galeana su gente lo rechazó con energía, pero el enemigo logró avanzar derribando los muros casa por casa y casi llegaron a la plaza, pero sucedió lo inesperado, el niño Narciso Mendoza de apenas doce años de edad alcanzó un cañón que habían dejado abandonado y apuntando con sus manos inexpertas lo disparó causando grandes bajas y el repliegue del enemigo, ese niño era hijo de un sobrino de Morelos.

Al no poder tomar Cuautla y perder en el combate a dos de sus mejores oficiales el conde de casa Rule Oviedo y ante las grandes pérdidas Calleja decidió abandonar la ofensiva y ponerle sitio a Cuautla, gran victoria de Morelos había derrotado al mejor militar de los españoles y bajas de más de 400 hombres y obteniendo gran cantidad de armas, Calleja hizo el gran coraje de su vida, Calleja le escribió al Virrey Villegas con gran odio dice:

Cuautla debe ser demolida y si es posible sepultados los facciosos en sus recintos, así nadie se atreverá en adelante a encerrarse en los pueblos ni los rebeldes encontraran otro medio de liberarse de la muerte que el dejar las armas, anoche celebre una junta con todos los jefes del ejército y sin excepción opinaron que era necesario diferir el ataque hasta que se reuniesen medios de verificarlo con un suceso que aterre al enemigo. (Dromundo, 48)

Con esa palabrería escondía su derrota, le exigía al virrey más recursos se había estrellado contra el muro de la resistencia de los patriotas. El virrey había mandado al Brigadier Ciriaco del Llano a tomar Izúcar que defendía Vicente Guerrero, pero el realista fracaso y Venegas mandó reforzar a Calleja en el sitio de Cuautla con 2000 hombres, así se estrechó el cerco.

Siguió el despiadado bombardeo contra Cuautla, a todas horas caía la metralla causando grandes destrozos, sin embargo la moral de la población nunca decayó recogían el metal y lo entregaban a Morelos para fabricar municiones para los insurgentes, toda la artillería realista se estrelló impotente en la firmeza insurgente, sin embargo día a día la situación se hacía más desesperante por la escasez de víveres por lo que Morelos envió a Miguel Bravo a Moyotepec pero este fue desalojado perdiéndose la posibilidad.

Calleja buscaba matar de sed a los sitiados, mando al batallón Lovera a terraplenar lecho de agua en Juchitengo ante la situación desesperada, Morelos reaccionó con gran energía y mando a Galeana a construir un fortín en medio de las balas para defender el preciado líquido; gracias a esta acción audaz no pudieron quitarles el agua, el hambre era insoportable y las bombas no dejaban de caer, un día Leonardo Bravo le pregunto a un soldado que comía un trozo de cuero a que le sabia y contestó: “como si fuera un manjar”, el espíritu de los combatientes de Cuautla seguía firme.

Calleja le escribía al Virrey:

Si la constancia y actividad de los defensores de Cuautla fuese con moralidad y dirigida a una causa justa merecería algún día un lugar en la historia estrechados por nuestra tropa y afligidos por la necesidad manifiestan alegría en todos los sucesos, entierran sus cadáveres con algazara cualquiera que haya sido el éxito imponiendo pena de muerte al que hable de desgracias o de rendición, este clérigo (Morelos) es un segundo Mahoma que promete la resurrección temporal y después el paraíso con el goce de todas sus pasiones a sus infieles musulmanes. (Zarate.p.52)

Morelos respondía a Calleja con gran fe en la victoria y su notable humor:

Aunque acabe este ejército conmigo y las demás divisiones que señala, queda aún toda la América que ha conocido sus derechos y está resuelta a acabar con los pocos gachupines que han quedado, supongo que el señor Calleja le habrá venido otra gente de calzones, pues la que trae de enaguas no ha podido entrar a este arrabal. Y mientras yo trabajo en las oficinas, haga usted que me tiren unas bombitas, porque estoy triste sin ellas, y firmaba el fiel americano, Morelos.

Lo increíble que seguían con la organización de bailes en la plaza de Cuautla, con proclamas revolucionarias, el mayor problema era el abasto de alimentos, sin embargo, Miguel Bravo si tenía alimentos sin poder introducirlos. Morelos manda al rescate a Matamoros y logra romper las líneas del enemigo el 21 de abril y se encuentra con Bravo. Después los realistas le dieron fiero combate, Morelos interviene ante fuerzas superiores y no rompió el cerco y se acabaron las esperanzas de abastecerse. Por su lado López Rayón no efectuó ninguna acción para auxiliar a Morelos al menos no hay ningún registro.

Después de 72 días de sitio Morelos se reunió con sus principales jefes, Leonardo y Víctor Bravo, Hermenegildo Galeana, Francisco Ayala, entre otros, ahora no quedaba otra salida que romper el sitio “saltar la artillería realista” no había de otra, en el mayor sigilo salieron en la madrugada el 2 de mayo de 1812 y al ser sorprendidos comenzó una furiosa batalla, Morelos cayó del caballo y fue arrastrado por éste, en la huida los insurgentes se dispersaron para poder burlar la persecución, a Morelos le pisaban los talones, pasó lo inesperado, su segundo el gran patriota Leonardo Bravo cayó prisionero por los españoles, fue una gran tragedia para los insurgentes.

Cuando salió de la trampa, Morelos se reunió en Ocuituco, bajo el Popocatépetl con sus combatientes, luego alcanzó en Izúcar a Miguel Bravo quince días después de romper el cerco lo inaudito, ya estaba con sus tropas auxiliando a Valerio Trujano en Huajuapan, este héroe resistió 111 días el sitio de los españoles con éxito una de las más grandes hazañas de los independentistas, pues fue el sitio más largo de todos los de la lucha por la independencia.