Agua para las naciones y no para las corporaciones

Por Izcuauhtli Paz

El agua es un líquido vital para todos los seres vivos del planeta, desde hace decenas de años hemos escuchado que hay que cuidarla, al bañarnos, lavar trastes, autos, y en todas nuestras actividades cotidianas. El planeta presenta escasez de agua, de los 7 700 millones de personas que habitan en el mundo 2 200 millones son las que no disponen de agua potable, 4 200 millones carecen de sistemas de saneamiento seguro y cada vez se agudiza la falta de este recurso en el mundo.


África es uno de los continentes más afectados por la escasez de agua potable, dos de cada tres habitantes no tienen acceso a ella, le sigue América Latina y el Caribe donde 106 millones de personas no cuentan con un saneamiento adecuado.


En México el agua es un derecho de todas y todos los mexicanos, “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”, establecido en el Artículo 4° de la Carta Magna, Constitución Política de los estados Unidos Mexicanos, sin embargo, de los 32 millones 925 mil hogares en el país, donde en promedio habitan cuatro personas, 10 millones 496 mil hogares no tienen suministro diario de agua, que representa un total de 44 millones de mexicanos.

La sequía influye en la disposición del agua, el Sistema Cutzamala que abastece a la Zona Metropolitana del Valle de México actualmente sólo tiene el 46% de su capacidad total, 22% menos del promedio histórico. Los ciudadanos han tomado como práctica común la compra de agua en pipa con un costo promedio de 520 pesos los mil litros y en todo el país tres de cuatro hogares compran agua ya sea en garrafón o botella, la Ciudad de México es uno de los mayores consumidores de agua embotellada no sólo en el país sino en el mundo. México es el tercer país con mayor consumo de agua embotellada, lo que genera un desecho diario de 21 millones de envases PET.

De los datos recabados por el INEGI, en seis meses, el gasto de los hogares en agua suma 22 mil 612 millones de pesos, más de lo que en el mismo periodo destinan a la compra de enseres domésticos, que suma 19 mil 824 millones de pesos, y alrededor de una tercera parte de los 58 mil 214 millones de pesos gastados en cuidados de la salud en los mismos periodos.

El gran problema de la escasez de agua recae en la mala administración de esta, en la falta de autorización por parte del gobierno de una nueva Ley General de Aguas, que regule el uso descontrolado por parte de las corporaciones mineras, fracking, refresqueras, cerveceras, hidroeléctricas, agrícolas, inmobiliarias, así como instalaciones de corporaciones turísticas, una iniciativa que integre la atención de las fugas en sistema que suministra, que contemple adecuadamente el tratamiento y saneamiento, que integre la participación ciudadana en la gestión de los bienes hídricos, que priorice el agua para el pueblo y no para los grandes intereses capitales.

Quien iba a pensar que la tierra y el agua se podrían concesionar a grandes intereses, sin importar los daños, la contaminación y cuanto la necesiten los habitantes, existen casi 30 mil concesiones de aguas superficiales (35 mil millones de metros cúbicos al año) y 47 mil 781 subterráneas (3 mil millones de metros cúbicos al año), el agua está concesionada a el sector agrícola, público, urbano, diferentes usos, pecuario, servicios, doméstico, industrial, acuacultura, otros, y generación de energía eléctrica. La mayoría se trata de concesiones por 30 años con renovación automática incluso por el mismo plazo de tiempo.

En promedio un mexicano gasta al año mil 900 metros cúbicos de agua, pero empresas de productos chatarra como Coca cola, Femsa, Pepsi, Danone, Nestle, Bimbo, Aga, extraen al año alrededor de 133 mil millones de litros de agua, en el sector minero dependiendo de la corporación pueden llegar a ocupar hasta 12 mil millones de litros de agua al año, Kimberly-Clark tienen concesiones con un volumen de 27.3 millones de metros cúbicos al año, los bancos también ocupan a chorros el agua, BBVA extrae 1.6 millones de metros cúbicos al año, Banco Azteca 2.2 millones, mientras hay escasez de agua en las comunidades las grandes corporaciones extraen excesivamente, estas no deberían controlar tan grandes cantidades de agua, sino la nación.

Otros grandes concesionarios son Bachoco, Cementos de México, las cerveceras Cuauhtémoc Moctezuma y Modelo, Compañía Maya de Agua Purificada, Envasadoras de Aguas de México, E-pura, Santorini, Gatorade, mineras como Goldcorp, Grupo México.

En el 2019 de los 554 mil 819 permisos solo 18 de las concesiones fueron de agua para conservación, la extracción excesiva de agua deteriora el ambiente, y aunque el agua es un recurso renovable es limitado. La solución no solo está en que los ciudadanos cuiden el agua, el gobierno tiene que intervenir y quitar los privilegios a los grandes acaparadores, renovar ya la Ley de Aguas Nacionales, hacer un hecho real que el agua es un bien nacional y no de los intereses privados. Se necesita una transformación en el manejo del agua, para ello es indispensable que la XLIV legislatura apruebe ya la Nueva Ley General de Agua.