Carta abierta al Presidente Zelensky desde Palestina

por Asad Ghanem

Viento Sur. 23/03/2022

Estimado presidente ucraniano Volodímir Zelenski,

Su reciente discurso ante la Knéset (Parlamento israelí, 20 de marzo) fue una vergüenza para las luchas mundiales por la libertad y la liberación, especialmente la del pueblo palestino. Invirtió los papeles de ocupante y ocupado. Perdió la oportunidad de demostrar la validez de su causa y la de la libertad en general.


Usted dijo: "Estamos en países diferentes y en condiciones totalmente distintas. Pero la amenaza es la misma: para nosotros como para ustedes: la destrucción total del pueblo, del Estado, de la cultura. E incluso los nombres: Ucrania, Israel".

Me enfada y entristece que Rusia pretenda ocupar su país y aniquilar los derechos del pueblo ucraniano a la autodeterminación y a la libertad; y creo que los ucranianos y ucranianas que se resisten a esta bárbara agresión deben recibir todo el apoyo posible. Al mismo tiempo, rechazo las políticas de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en todo el mundo.

Si bien admiro el hecho de que se haya conseguido crear una gran coalición internacional para apoyar su lucha contra la agresión rusa, me gustaría que los palestinos convenciéramos al mundo para que se movilizara al mismo nivel y obligara a Israel a cumplir las resoluciones internacionales. También me preocupa el doble rasero que parece aplicar a la legítima lucha palestina contra la ocupación, la opresión, los asesinatos, la discriminación racial y los desplazamientos; crímenes que Israel lleva perpetrando más de 70 años contra mi pueblo. Entre los crímenes de Israel contra el pueblo palestino está el desplazamiento forzado de cientos de miles de palestinos durante la Nakba de 1948. Cientos de pueblos y aldeas fueron víctimas de una limpieza étnica y arrasados, con la mayoría de sus rasgos borrados de la faz de la tierra, impidiendo el regreso de su gente. Algunos palestinos fueron desplazados dentro del nuevo Estado de Israel, mientras que otros buscaron refugio en los países árabes vecinos.

Ocupación y asedio

La población palestina convertida en ciudadana israelí ha sufrido una discriminación endémica, mientras que en Cisjordania vive bajo una ocupación brutal y en Gaza bajo un asedio aplastante. Israel ha ilegalizado la lucha palestina por la libertad y la liberación, impide cualquier liderazgo palestino legítimo, ha confiscado propiedades y recursos palestinos y ha detenido a activistas palestinos. Las leyes racistas, como la Ley del Estado Nación de 2018 y la revisada Ley de Ciudadanía, han codificado la oposición de Israel a la autodeterminación palestina y a una patria palestina.

Sin embargo, usted se ha posicionado públicamente apoyando la ocupación israelí. En 2020, usted decidió abandonar el Comité de la ONU para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, el organismo encargado de apoyar los derechos de las y los palestinos. E incluso apoyó el derecho de Israel a la autodefensa cuando practicaba las formas más extremas de agresión contra nuestro pueblo.

Desde el comienzo de la ofensiva rusa contra su país, usted ha seguido practicando el doble rasero. Aunque Israel se ha mostrado reacio a aceptar a los refugiados ucranianos no judíos que huyen de los bombardeos rusos –una política motivada por la inhumanidad y el supremacismo étnico, cosas con las que el pueblo palestino está demasiado familiarizado–, sigue recurriendo al primer ministro israelí, el nacionalista de derechas Naftali Bennett, para que medie.

Sé que la mayoría de la población palestina está pendiente de la obstinada lucha del pueblo ucraniano y le desea la victoria sobre la brutal agresión rusa. También sé que una victoria rusa podría ser un enorme regalo para la postura agresiva de Israel: una victoria para su concepto de muro de hierro, que regule sus relaciones con nosotros hasta nuestra derrota total.

Por otra parte, la lucha y la victoria de su pueblo, a pesar de la destrucción de gran parte de su país y el desplazamiento de millones de ucranianos y ucranianas, daría esperanza a otros pueblos que luchan contra la opresión y su desaparición, reavivando nuestras esperanzas de retorno y liberación. Para ello, le pido que deje de apoyar a nuestros opresores.

Asad Ghanem es un autor y activista palestino, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Haifa.