Colombia y el Paro Nacional

Por Izcuauhtli Paz

Más de cincuenta días de Paro Nacional en la República Colombiana, en medio de una crisis sanitaria que dejo al descubierto desigualdades sociales, decadencia en los sectores de salud, educación, cultura, política y económica, mujeres, hombres, estudiantes, maestros, centrales obreras, organizaciones, miles se unieron a las manifestaciones, expresando el descontento del clientelismo político, el nepotismo, el poder basado en el robo de capital, la corrupción, el favoritismo por las multinacionales, la forma en la que se ha venido gobernando a el país por décadas.


El pueblo se ha lanzado a la lucha enfrentando la represión del gobierno de Iván Duque títere de Uribe y por supuesto del imperialismo yanqui, quienes enviaron a las fuerzas armadas a reprimir, fueron cientos de asesinatos y desaparecidos, miles de heridos, miles de videos circulan en las redes sociales sobre la forma de ataque.

El martes 15 de junio el Comité Nacional de Paro anuncio la suspensión de las manifestaciones que se venían llevando a cabo los días miércoles e indicó que eso no significaba que la movilización social se frenará en el país, las causas que movieron a ciudadanos a salir a las calles no se han modificado, las mesas de diálogo que se establecieron para poder generar acuerdos a favor de los pliegos de peticiones, siguen hasta el momento estancadas, el gobierno no quiere atender las petitorias de su país, muestra incapacidad de dialogar, así como, para establecer soluciones.

Duque que encabeza un gobierno neoliberal, con el decreto 003 de 2021 que limita la protesta pacífica y permite la intervención de la fuerza pública, pretende callar a su país, más que un representante de la nación que defienda y salvaguarde la seguridad nacional, quiere dar legalidad al uso de la fuerza a todo aquel que quiera expresarse en las calles, que ocupe una vía, de tal manera que busca que las Fuerzas Armadas atenten contra la Nación.

La modificación del Decreto y con justa razón ha sido rechazada por sectores tanto sociales como políticos, nacionales e internacionales, en pleno 2021 por defender los intereses de las corporaciones y el Imperio en su bastión que es Colombia se da tremendo retroceso en el derecho expresión. La lucha continúa, el pueblo colombiano, después de décadas se ha puesto en pie y se organiza por la liberación nacional y social.

Por otro lado, han aumentado los contagios por coronavirus, rebasando la cifra de 100 mil muertos, la premisa en redes sociales y en las calles es que el gobierno es más peligroso que el propio virus.

Esta movilización dejó claro que los colombianos no cuentan con representantes políticos capaces de escuchar y atender a su nación, ya que representan a la oligarquía proyanqui y para el pueblo colombiano ya es prioritario impedir que el imperialismo los siga dominando a costa de lo que sea incluso vidas, y que se sigan violando derechos de todo tipo incluyendo el de la libre expresión, queda claro que más que establecer soluciones, buscan la represión e incluso la provocación violenta para seguir teniendo el control. Por otro lado, la protesta masiva demostró, el impacto que puede tener la organización social, de tal manera que se cayeron las propuestas de la reforma tributaria y de salud, renuncias del ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, de la canciller Claudia Blum, del comandante de la Policía de Cali el General Juan Carlos Rodríguez.

No se puede normalizar la opresión y la violencia, juntos y organizados, no habrá quien los pueda callar.