Comida ultraprocesada contra una dieta saludable

Por izcuauhtli Paz

A nivel mundial ha aumentado la fabricación y el consumo de productos ultraprocesados, se estima que para el 2030 serán 10,000 millones de habitantes quienes consuman este tipo de alimentos, dando como resultado afectaciones severas a la salud, nuestro país ocupa el segundo lugar en obesidad en la población adulta y el cuarto en población infantil, el cuarto en diabetes con más de 12 millones de enfermos, el segundo país con riesgo cardiovascular, solo por mencionar algunas de las enfermedades que se atenúan al consumir alimentos ultraprocesados.


México encabeza el primer lugar en consumo de alimentos ultraprocesados dentro de América Latina, se calcula que cada mexicano consume 214 kg de este alimento al año sin embargo, la comida mexicana es uno de los mayores atractivos culinarios, en muchos de los restaurantes en todo el mundo, es de suma importancia recuperar y revalorizar la riqueza alimentaria de la cocina mexicana que además de ser rica es muy nutritiva.

Mientras corporaciones trasnacionales como Coca Cola, Nestlé, Bimbo, Sabritas, Barcel, Grupo Bimbo, Danone, SuKarne, Kellogg, Heinz, PepsiCo, entre otras, atentan contra la salud de sus consumidores, mantienen el valor de su producción en más de 169,000 millones de dólares.

La industria de los alimentos ultraprocesados va en aumento en un 7% promedio anual en nuestro país, por otro lado en América Latina, México es el tercer productor agropecuario con un rendimiento de 264.7 millones de toneladas de alimentos, el sector pecuario produce 24.1 millones de toneladas, el pesquero y acuícola 1.9 millones de toneladas un ligero avance respecto al 2020, es decir el país sigue siendo un gran productor de alimentos saludables, aunque también es importante aumentar la producción de frutas y verduras en especial el maíz, la importación de este se disparó en un 63%, en el primer trimestre de lo que va del año esto en comparación con el 2020, el costo de importación ascendió a mil 69 millones de dólares, esta hortaliza es base fundamental de la alimentación mexicana. El tener una buena salud en gran parte se debe a una buena alimentación, misma que debe estar basada en el consumo alimentos frescos y saludables, debe ser completa, suficiente, equilibrada, variada e inocua.

En México, existe una gran diversidad de alimentos sanos, parte de la dieta de nuestros antepasados consistía en consumir alimentos de la milpa como el maíz, frijol, haba, quelites, calabaza, alimentos de temporada, otros como la espirulina, insectos y hongos que por cierto en estos meses empieza el brote de hongos silvestres, el cual es muy diverso se estima que en el país existen cerca de 250 mil especies de hongos de los cuales 8 mil son comestibles, este alimento es rico en proteínas, minerales como hierro, calcio, fósforo, potasio y vitaminas del complejo B y C, bajos en calorías, carbohidratos y grasas, muy bueno además para reducir el colesterol, coadyuvan en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, ayudan al buen funcionamiento del hígado, páncreas y otras glándulas endocrinas, altamente antioxidantes, además muy ricos, nuestros antepasados los llamaban “nanacatl” que significa carne. En América Latina nuestro país es el mayor productor, siendo el champiñón el que representa el 90% de la producción total de hongos, las setas el 9.9% y el shitake el 1%, desde los noventa la producción presenta incremento del 96%.

Es momento que el gobierno impulse la riqueza alimentaria y ponga un freno a todas aquellas corporaciones que se encargan de comercializar comida chatarra y ultraprocesada robando la identidad culinaria de México, vendiendo productos que dañan de manera irreversible la salud, que envasan alimentos con altos contenidos en carbohidratos, sales, aditivos, potencializadores de sabor, calorías, edulcorantes, bajos en vitaminas, minerales, fibras. En este sentido también es de suma importancia poner un freno a las corporaciones que devastan el medio ambiente y sobreexplotan los recursos nacionales como el agua para la elaboración de sus productos, llenan de publicidad con sus productos para que éstos sean consumidos, abusan también de los agricultores pagando a muy bajos costos los productos del campo para venderlos hasta en más del 100% en las tiendas.

En México no se puede permitir que la comida procesada intente o reemplace a la tan diversa y rica comida mexicana, que envuelve una gran tradición culinaria y prácticas agrícolas, el gobierno debe garantizar una educación alimentaria, el derecho a una buena alimentación, la soberanía alimentaria, salvaguardar la diversidad y los recursos naturales.

Fuera las corporaciones multinacionales, fuera las políticas neoliberales que afectan a la salud y a la biodiversidad y que se apoyan en leyes y tratados nacionales e internacionales como el TLCAN.