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CONMEMORACIONES Y TRAICIONES

Pablo Moctezuma Barragán

Hace unos días Marko Cortés del PAN, Alejandro Moreno del PRI y Jesús Zambrano del PRD se reunieron con Almagro para pedir la intervención de la OEA en México. La OEA, el organismo que orquestó el golpe de estado en Bolivia. Estos son actos traicioneros mientras aquí conmemoramos 500 años de resistencia y 200 de la consumación de la Independencia. Son sectores que siempre recurren a intervenciones extranjeras y se someten a imperios mundiales.


Y sí a 500 años sigue la defensa del Imperio Español y de su narrativa para exculparlo de la Invasión del Anáhuac. Hoy hay quien dice que ni siquiera hubo “Conquista Española”, que fue una guerra interna de los aliados de Cortés contra los mexicas. Como si no hubiese existido una triple alianza y decenas de pueblos y Confederaciones que defendieron el Anáhuac y como si no se hubiese impuesto la Corona Española, nombrando al territorio Nueva España, siendo gobernada por virreyes españoles e imponiendo el español.

Aquí había un sistema de alianzas y Confederaciones y conflictos entre diferentes naciones originarias que Cortés aprovechó introduciendo la división, amenaza, engaño y traición para hacer prevalecer el dominio español. Sus aliados lo hicieron en la lógica del Anáhuac, que establecía alianzas equitativas, jamás pensaron que serían traicionados y se impondría el colonialismo español, esclavitud, violaciones, acaparamiento de tierras, saqueo de las riquezas para España. A los aliados los usaron luego destruyeron sus ciudades y los sometieron. Fueron engañados, más no traidores porque no existía una sola Nación sino muchas decenas. En cambio, quien hoy pide la intervención extranjera, como la pidieron los conservadores cuando la invasión francesa y la usurpación del europeo Maximiliano sí que son traidores.

Conmemoramos hoy 500 aniversario de la resistencia Indígena, Negra y Popular. Tras la caída de México Tenochtitlan se impuso el dominio colonial español, a sangre y fuego, el Imperio Español sometió a los pueblos originarios y realizó terribles matanzas, violaciones y saqueos. Hay quien habla que en la colonia se produjo el mestizaje entre dos razas la española y la indígena. Otra es la realidad que contempló en 1804, Alejandro Von Humbolt, científico alemán en viaje de trabajo. El estimó que había 6 millones de habitantes en esta tierra. 3, 700 mil indígenas, 700 mil indomestizos (preponderantemente indígenas), 900 mil mestizos, 650 mil negros y afro mestizos, 200 mil criollos y apenas 60 mil españoles. Además, ha llegado inmigración de oriente. De modo que tenemos una sola raíz, la indígena, que recibió injertos de sangre africana y en menor medida española y árabe pues fueron invadida durante 800 años por éstos- vasca, y sangre oriental. En esta tierra somos herederos de una gran civilización originaria que recibió muchos migrantes. Aquí la lucha durante 500 años ha sido incesante, primero contra el colonialismo, hoy contra el neocolonialismo.

En la lucha contra la Corona española se forjó una nueva nación: la mexicana, producto de la unión y lucha de la población de diferentes orígenes nacionales, e independientemente del color de piel lucharon por la Independencia de México, con el apoyo decidido de los pobladores de las naciones originarias, que por cierto aún hoy, no tienen garantizados sus derechos y sigue el despojo de tierras, agua, recursos debido al neocolonialismo.

La lucha por la independencia que inició Miguel Hidalgo culminó el 6 de noviembre de 1813 cuando José María Morelos que declaró a México independiente del imperio español. Hace 200 años el 19 de agosto de 1821 se libró en Azcapotzalco la última batalla para expulsar al invasor español y el 24 de agosto el virrey O’Donojú firmó los Tratados de Córdoba. Durante años sostuvieron la lucha patriótica Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria y mujeres como Antonia Nava la generala, Manuela Medina la capitana, Altagracia Mercado y muchas otras. Al final los conservadores encabezados por Iturbide se montaron en el movimiento. Declararon la Monarquía, pero no duró ni ocho meses.

Conmemoremos hoy luchando por la plena soberanía, por derechos de los pueblos originarios y contra la intervención extranjera en México.