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El Sindicato Minero en la Vanguardia de Hoy

Óscar Alzaga


SOMOSMASS99 13 de octubre 2022


José Manuel Dip y David Huerta, mis amigos, in memoriam

Estudiando la historia,

fechas, batallas, cartas escritas en piedra,

frases célebres, próceres oliendo a santidad,

solo percibo oscuras manos

esclavas, metalúrgicas, mineras, tejedoras,

creando el resplandor, la aventura del mundo…

– Juan Gelman. 1968.


En el siglo XXI arreció la tormenta neoliberal, que inicia en 1982 y radicaliza su acción, programa y violencia de derecha en 1988, con Salinas, prosigue en 1994 con la crisis económica y social que provocó sus propios excesos, al grado de suspender la CTM (aquella CTM, con Fidel a la cabeza, todavía con fuerza) la conmemoración del 1 de mayo en 1995, por temor al descontento de las y los trabajadores; entonces, la oposición tomó el zócalo y expresó su voz de inconformidad, que iría bajando poco a poco lo mismo que su radio de acción, en las dos primeras décadas del nuevo siglo.


La CTM y Congreso del Trabajo (CT, que no era todavía un membrete como hoy) cercan a los trabajadores para ahondar la división de la clase trabajadora. Una de las funciones de la CTM y CT fue dividir; otra, enajenar la ideología y política obrera sometiéndola al oficialismo de los gobiernos y el PRI, a favor del capital y la patronal, las que radicalizan su acción neoliberal hasta llegar actuar contra la Constitución, la Revolución y el Cardenismo (los ex pilares del PRI), sellando su matrimonio con el PAN (al respaldar éste el fraude electoral presidencial de 1988). De fondo, la patronal, PRI y PAN siguen servilmente la política neoliberal internacional de Reagan y Thatcher de los años 80 y el Consenso de Washington de 1990.


La CTM y otros sindicatos, centrales y el PRI se deslizan a la derecha, dejan de ser sindicatos oficialistas o charros para pasar a ser patronales o blancos (igual que el PRI de popular burgués pasa a sumiso patronal). Entronan a la clase patronal y de ella a su sector económico más poderoso, la oligarquía, la que lleva las riendas en los 6 sexenios neoliberales o de extrema derecha (como fue en los años 30 Monterrey, el PAN, los sindicatos blancos, enemigos de Cárdenas, la Revolución y la Constitución). Ellos ahondan el neoliberalismo, su cinismo, corrupción y daños a la sociedad y en especial a las y los trabajadores:


Reducen la sindicalización nacional, de 12 millones en 1995 a 8 millones en 2018; crece la subcontratación (outsourcing) de 2 a 8 millones de trabajadores eventuales de 2008 (y más desde el 2012 con la reforma laboral del PAN que la legaliza) al 2018; los contratos colectivos de trabajo (CCT) de ser conquistas obreras de 1934 a 1982, pasa la mayoría a ser contratos colectivos de protección patronal (CCPP) con la firma del TLCAN en 1994; para 2021 la mayoría de los CCT se vuelven CCPP, con la venta masiva que realizan los líderes de sindicatos y centrales; por lo tanto se reducen prestaciones y derechos de los CCT; La voraz banca nacional en 1995 y la banca extranjera de 2000 devoran los fondos de pensión del IMSS e ISSSTE y crean las “umas”; la privatización de las empresas públicas privatiza los CCT. Hoy mismo Telmex y el STRM insisten en volver las jubilaciones en acciones. La materia de trabajo subsistente como sustento de la estabilidad en el empleo, o de la base, se destruye con la reforma laboral del PAN-PRI de 2012; al parejo destruyen la materia de trabajo colectiva de los sindicatos, obra principal de la oligarquía, que ahora se puede demandar con la reforma laboral de la subcontratación de 2021.



Fuente: Preparada por el autor con datos de: Visser, J., 2006; Rose, J.B. et al., 2001; Statistics Canada, 2008; U.S. Departament of Labor, 2008; Leal, J.F. (1985); Zazueta & De la Peña, 1984; Aguilar, 2001.



Tomado del ensayo de Roberto Zepeda: “Fluctuaciones de la densidad sindical en Canadá en la globalización: un análisis comparativo.” Revista Mexicana de Estudios Canadienses, 2008.


Año Revisiones CCT Emplazamientos Huelgas


2010 (36 mil aprox.) 12,682 11


2011 Igual 10,950 13


2012 Igual 9,877 19


2013 Igual 9,192 18


2014 Igual 8,777 0


2015 Igual 7,155 0


2016 36 mil 6.379 2


2017 (de enero a junio) 2,972 1


Fuente: La Jornada, con datos de Alfonso Navarrete Prida, del 16-VII-2017.


Al atacarse a uno de los 3 derechos colectivos: sindicato, CCT o huelga, que son derechos indivisibles, se ataca a los dos restantes en automático (Tesis de Mario de la Cueva). Lo que llegó al extremo en los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña: disminuyeron la tasa de sindicalización, los derechos, salarios y prestaciones de los CCT y las huelgas del país. El fenómeno no es solo nacional, es internacional, como lo es la derechización, con la amenaza extrema del fascismo.


En ese marco de 36 años aplastaron a la mayoría de los sindicatos y más a las centrales obreras. Es importante advertir que históricamente las centrales fueron mucho más subordinadas a los gobiernos que los sindicatos nacionales de industria, los que sí reanudaron varias luchas independientes en el siglo XX, mientras que las centrales una vez que cayeron bajo el control del PRI y gobiernos, no se reponen; en cambio sí lo logran, y varias veces, los sindicatos nacionales de industria y del magisterio. Pero en el siglo XXI se reduce al extremo la lucha sindical, con pocas excepciones: mineros y maestros, y pocas luchas más, pero aisladas. A todas las intentan aplastar, porque la violencia es un arma poderosa de la oligarquía, aunque nunca dé la cara, como la guerra lo es para el imperialismo.


Este devastador panorama que dejaron 6 gobiernos para el pueblo y trabajadores, solo comparables con los conservadores de 1821 a 1860 y el porfiriato. Destacan pocas luchas sindicales permanentes que abarquen el siglo XXI, salvo mineros y maestros, a ellos nos vamos a referir.



Las luchas y la resistencia sindical del siglo XXI


En 2002 es electo Napoleón Gómez Urrutia a la dirección del Sindicato Minero exigiendo que se cumplieran los CCT vigentes; en particular que en Cananea la empresa pagara el 5% de las acciones por la privatización de 1989; pero al negarse Larrea, el Sindicato tuvo que emplazar y realizar la huelga hasta lograr el pago en 2005, lo que el oligarca Larrea, el dueño de la empresa, tomó como vendetta.


La explosión del 19 de febrero de 2006 en Pasta de Conchos, que previamente la empresa fue advertida del peligro y a pesar de ello se negó a realizar las observaciones de las inspecciones, que podían haber evitado la explosión. Pero al reclamar el líder sindical la irresponsabilidad de la empresa y del gobierno de Fox, fue rechazado; pero el colmo fue al 5.o día de la explosión: la empresa decide que suspendan el rescate de los mineros aún sin saber cuántos estaban vivos y cuántos muertos. Por lo que Gómez Urrutia denunció en desplegados de prensa y declaraciones a medios que la irresponsabilidad y decisión eran un “homicidio industrial”.


De inmediato el gobierno de Fox emitió 19 órdenes de prisión contra el líder minero, quien por su libertad salió del país al exilio forzado, a Canadá, sin poder regresar a su patria en más de 12 años pese a haber ganado en 2016 el juicio penal y probar su plena inocencia. No obstante, Gómez Urrutia siguió dirigiendo el Sindicato, ganando el reconocimiento de los mineros, todas las luchas, que no fueron pocas, las dirige desde Canadá: plenos, debates, negociaciones, huelgas, convenciones. El gobierno de Fox y siguientes apostaron a controlar al Sindicato, pero no pudieron.



En ausencia del líder (2006 y 2007), Larrea, Televisa y medios montaron una campaña de desprestigio acusándolo de haber robado el 5% (55 millones de dólares a los mineros) y de haber huido a Canadá. En 2007, con Calderón, un sindicato patronal de Monterrey usado por Larrea, demanda la titularidad de 8 CCT del Sindicato Minero. Apoyados por el gobierno, la STPS, la Junta Federal, los empleados de confianza, abiertamente, y el ejército en cada una de las 8 minas, señalando los 8 recuentos de votos a la misma hora, avisando al Sindicato Minero un día antes del recuento. Así, de un manazo Larrea arrebató los 8 CCT y cerca de 8 mil mineros al Sindicato, para afiliarlos a la FNSI de Monterrey. En el caso de Peñoles-Bailleres, en 2010 demandaron 10 titularidades de CCT, en condiciones ventajosas para un sindicato patronal integrado por Bailleres. De otro manotazo, se llevan 11 CCT y casi 12 mil obreros.


Fue un intento de destruir el Sindicato Minero, pero las demás secciones resistieron. En 2007 tres secciones del Sindicato Minero piden inspecciones a la STPS sobre la seguridad en las minas de Cananea, Sombrerete y Taxco, las inspecciones afirman que no hay seguridad en las 3 minas, por lo que el Sindicato emplaza a huelga a las teres empresas -propiedad de Grupo México, de Larrea- por violaciones a los 3 CCT: en respuesta y ante las autoridades, Larrea desconoce al comité ejecutivo nacional y a las directivas de las 3 secciones. Al estallar las 3 huelgas la empresa solicita sean declaradas inexistentes, lo que concede la Junta Federal, hasta dos veces en Sombrerete y Taxco y 4 veces en Cananea, pero todas las pierden, la Junta y Larrea, con los amparos del Sindicato.


Para acabar con Cananea, Larrea mete a su abogado particular, Fernando Gómez Mont, como secretario de Gobernación, de 2008 a 2010, en el envilecido gobierno de Calderón, para eso no se necesitan abogados, solo corruptos para corromper desde la Junta Federal hasta la Suprema Corte, lo que hace bien Gómez Mont, logrando que en 2011 la huelga de Cananea se acabe “Por causas de fuerza mayor”, despidiendo a 1200 mineros, liquidando el CCT y la representación sindical. Un acto de injusticia único en la historia, de ilegalidad, corrupción e inconstitucionalidad.


A las otras dos huelgas los gobiernos de Calderón y Peña Nieto dan tratos similares. No obstante tantas agresiones ilegales, la resistencia de los tres conflictos y su dirección es ejemplar: ¿qué sindicato y líder sobreviven al exilio forzado más de 12 años?, ¿qué huelgas sobreviven 15 años en lucha, dignidad, marchas, guardias, sin salario y a punto de ganar hoy las tres huelgas?


Según Navarrete Prida de la STPS del Gobierno de Peña, México vivió 2 años sin huelgas en 2014 y 2015 y con 2 en 2017 y una huelga en 2017, lo cual es falso, ya que si bien bajó mucho el movimiento de huelgas, tan solo los mineros en lo que va del siglo XXI han realizado 24, muchas de enorme trascendencia: las tres huelgas de 2007 a 2022; las huelgas de Lázaro Cárdenas de Arcelor Mittal de más de 3 mil obreros, una de 2016: la JFCA y la STPS públicamente señalaron que era ilegal, pero la huelga duró 10 días con la solidaridad de la población y de trabajadores de Lázaro Cárdenas, se negoció con la empresa al margen del gobierno y se logró un buen arreglo para los mineros; otra en 2022, la huelga por las utilidades logrando el 10% por primera vez, después de 36 años neoliberales. Más la huelga de Fertinal (de fertilizantes y químicos) de Pemex, en la misma ciudad, en 2022, de 24 días y que la actual STPS y la Junta Federal declararon inexistente, pero el amparo del Sindicato logró la suspensión definitiva, con el berrinche de la JFCA y la STPS. Se resolvió en la secretaría de Gobernación, a favor de los obreros.


Las huelgas de Coahuila, de Tayoltita, secciones 21 y 22 en dos ocasiones, en 2014 y 2019, las de Cosalá en Sinaloa, en 2021 y 2022. La defensa de todos los CCT del Sindicato Minero ha costado sangre. Está denunciada ante la OIT y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el caso de Cananea, el CCT que tenía el Sindicato Minero y el CCT que firmó en 2011 la CTM Sonora, la última redujo el costo de los salarios y prestaciones a la cuarta parte del valor que tenía con el Sindicato Minero. Algo similar ha hecho Bailleres con el Sindicato Frente. Abaratar los CCT para complacer al patrón. Lo mismo Alonso Ancira con su grupo de golpeadores “aliancistas”, que en 2015 el jefe de la banda Ancira convierte en “Sindicato Democrático” con registro y sin un CCT registrados, pero que en los hechos y con violencia más el apoyo de los gobiernos a Ancira y su banda manejan como si fueran reales. Además de las tranzas con Pemex que lo hizo prófugo de la justicia. Tres finas personas.


Es fama pública hacer que las negociaciones de los CCT del Sindicato Minero, cuyo promedio salarial en 2022 es de 8%, más prestaciones, muy por encima del tope salarial del 3 y 4% que pactan la mayoría de sindicatos, casi todos impuestos por la patronal con el apoyo de autoridades en la vía conciliatoria, que han convertido en la vía cómplice. La política salarial del minero lleva 20 años, lo mismo que los bonos de productividad que durante un tiempo sustituyeron las utilidades. Las negociaciones contractuales del Sindicato son solo entre las partes patrón y sindicato, la gran mayoría en las instalaciones del Sindicato.


Pero debemos saber que ninguna negociación colectiva compromete la revisión salarial o contractual, es solo la asamblea mayoritaria la que aprueba o no y autoriza la firma de la revisión. Esto desde mucho tiempo antes de 2019. A diferencia de la mayoría de los sindicatos del país, que negocian las cúpulas de empresa y sindicato, a espaldas de los trabajadores; del mismo modo que eligen a sus líderes sindicales, a espaldas de la mayoría de los trabajadores, antidemocráticamente.


A estas cualidades del Sindicato Minero, debemos sumar la férrea unidad interna de los mineros, entre ellos y con su líder. No solo la unidad interna es la base de toda lucha, también es la base de la fuerza en la lucha externa de la clase obrera: su número, de miles de obreros unidos, exhibe organización, disciplina y dignidad. Las huelgas han mostrado asambleas numerosas, unitarias y acordando con alegría los mismos principios y finales de cada lucha.


Una muestra de la unidad minera han sido las legitimaciones de los CCT, que son producto de sus luchas y de impedir que la patronal los despoje de derechos, prestaciones y acuerdos bilaterales pactados, como son las comisiones mixtas que funcionen en la práctica cotidiana. Del 25 de junio de 2021 al 27 de septiembre de 2022, el Sindicato Minero ha legitimado 37 CCT, con un alto nivel de votación, arriba del 90% promedio, sin conflicto interno y en defensa de su dirección y de su CCT, derechos indivisibles. Ello sucede cuando se tiene un sindicato libre e independiente. Las legitimaciones se han dado por voto secreto, libre y personal


Las legitimaciones han significado en muchos casos conflictos con las direcciones sindicales que impiden libres negociaciones o la disminución de prestaciones de los CCT (General Motors, Teksid, Telmex y otros), o desconfían y rehúyen aplicar el procedimiento (CTM, CROC, etc.) para no evidenciar el divorcio entre la base y la dirección, etc. Lo cierto es que solo entre el 1 y 2% de legitimaciones se han realizado, unos 5 mil de 550 mil en total, sin advertir lo positivo de ella, ni las ventajas pues son organizaciones antidemocráticas a las que no conviene legitimar, lo que no tiene bases para hacer. ¿Cómo legitimar la antidemocracia de las cúpulas que a nombre de los trabajadores negocian sus derechos e intereses, a espaldas de ellos?


La independencia del Sindicato es un principio y una práctica cotidiana, las luchas mineras más destacadas del siglo XXI han sido contra poderosos patrones de Estados Unidos, Canadá y México; aquí, contra los intereses de oligarcas como Slim, Larrea, Bailleres y Ancira, dueños de las minas, metalúrgicas, siderúrgicas de autopartes como Teksid, filial de la Fiat, entre otros.


En la negociación de un emplazamiento a huelga contra Fertinal, filial de Pemex, por violaciones del CCT de la empresa, por el pago de una prestación anual que la empresa aceptaba deber en 2018, el subdirector de Pemex dijo que el presidente AMLO había pedido que se evitara la huelga para no afectar a los agricultores pobres con la falta de fertilizantes. A nombre del Sindicato Napoleón Gómez Urrutia contestó: a mi también el presidente me pidió lo mismo, y yo le debo a él mi regreso al país y ser senador, por eso les propongo que el pago del adeudo de la empresa a los trabajadores sea en dos partes, para facilitarlo. El subdirector dijo que no podían cubrir esa cantidad. Gómez Urrutia le aclaró: “lo que ustedes deben no está a discusión: es una deuda de un año. Esa cantidad no es negociable, es una deuda y compromiso de ustedes con los trabajadores. Nosotros damos facilidades para el pago y para evitar la huelga”. -No podemos, insistió la empresa.


“Miren, mañana se realizará la asamblea general que decidirá si habrá o no huelga, dijo el líder sindical, -y lo que determine la mayoría, esa será mi posición. Pasado mañana es la fecha límite para la huelga, en manos de Pemex está el conflicto”. (La asamblea votó por la huelga, pero dos horas antes, Pemex pagó la primera parte del adeudo).


Teniendo el compromiso con AMLO, debiéndole su retorno a México y siendo senador de Morena, Gómez Urrutia antepuso el compromiso de la independencia y libertad del Sindicato y los trabajadores.


En el pasado los líderes sindicales del PRI (más del 80% del total) nunca hacían eso, la independencia era una decisión del líder, a espaldas de los trabajadores, y muchas veces la decisión era de quien estaba encima del líder. Hoy los sindicatos blancos o patronales hacen lo mismo, juntos representan el mayor obstáculo a la reforma laboral del 1 de mayo de 2019. Solo una minoría representa las aspiraciones de independencia sindical, justo a los que les cierran las puertas de acceso a la justicia la Junta Federal y la STPS, y por eso tienen que recurrir al T-MEC y al mecanismo de respuesta rápida.


A raíz de la reforma laboral de 2019 se apartaron de los sindicatos grandes tradicionales del apartado B y algunos del A, nuevos sindicatos “menores” a los existentes y tradicionales “mayores” que, paradójicamente, apoyan los directivos del gobierno federal (Secretarías de Salud, ISSSTE, Transportes, etc.) y de los estados de la 4T, como el gobierno de la Ciudad de México que dejó en manos de Joel Ayala la elección del Sindicato Único del Gobierno de la Ciudad de México, confiando en la honestidad y transparencia de él, como fue en Pemex con la STPS. Resulta que los líderes de los sindicatos “mayores” ven como amenaza a los “menores” y junto con los directivos del gobierno niegan ilegalmente el derecho de no discriminación y de igualdad que debe haber entre los trabajadores de base, independientemente del sindicato que sean, la única diferencia que admite la Ley es el de la mayoría que debe ser la titular del CCT o Condiciones Generales de Trabajo. Pero en el actual gobierno federal y algunos locales no se cumple, pese a que es una obligación de los titulares del poder Ejecutivo, como lo señala el artículo 120 de la Ley Suprema: “Los titulares de los poderes ejecutivos de las entidades federativas están obligados a publicar y hacer cumplir las leyes federales.”


Los dos años restantes de la 4T serán decisivos para consolidar la ruta de la independencia y libertad sindical, pues sin libertad sindical no hay futuro laboral, solo un infierno como el neoliberal.


En las experiencias de lucha sindical del pasado y del pasado inmediato, hay una enorme cantera de enseñanzas que se deben conocer y asimilar creativamente en las luchas del presente y las del futuro, para no pagar el costo tan alto de la novatez o el desconocimiento. Nuestra historia de lucha de clases, del pueblo y de luchas obreras es de enormes valores y épicos episodios, de sangre y vidas, que han dejado las mejores huellas y pasajes de la historia. Hay que recuperarlas y hacerlas nuestras, un patrimonio del pueblo y trabajadores del presente y del futuro.


* Abogado del Sindicato Minero y la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT), miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL), y la Asociación Internacional de Juristas Democráticos (AIJD).


Foto de portada (ilustrativa): IndustriALL Global Union.




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