Estados Unidos se burla de los tratados y leyes internacionales

K. J. Noh* CON NUESTRA AMÉRICA 5 de febrero de 2022

Estados Unidos se burla de los tratados y leyes internacionales Estados Unidos afirma que opera bajo un “orden basado en normas”. Sin embargo, su comprensión de este concepto no es igual al que las leyes internacionales reconocen para el resto del mundo. Más bien funciona como un camuflaje tras el que florece el excepcionalismo estadounidense.

K. J. Noh


Antony Blinken (secretario de Estado de EE. UU) y otros miembros del gabinete de Biden son aficionados a proclamar el “orden basado en normas internacionales” (RBIO, por sus siglas en inglés) o el “orden basado en normas”, cada vez que pueden: en conferencias de prensa, entrevistas, artículos, foros internacionales, desayunos, almuerzos, cenas y cócteles. Junto con los términos “derechos humanos” y “democracia”, RBIO es usado rutinariamente para reclamar una postura de superioridad moral contra los países que acusan de no seguir este “orden” y se esgrime como un garrote para atacar, criticar, acusar y deslegitimar a los países que están en su punto de mira como posibles disidentes [perversos] del orden internacional. Este garrote se blande ahora, sobre todo, contra China y Rusia. Curiosamente, cada vez que Estados Unidos afirma que China (u otra “potencia revisionista” o Estado enemigo) está violando el “orden basado en normas”, nunca parece aclarar cuáles “reglas” están siendo violadas, sino que simplemente suelta una miasma de acusación genérica, dejando que el hedor del racismo y la xenofobia se encargue del resto. La razón de esto es que existe una contradicción fundamental en el corazón del RBIO. El RBIO no está “basado en normas”, no es “internacional”, y confunde cualquier sentido de “orden”, por no hablar de la justicia. En el fondo, se trata de un ejercicio descarado del poder imperial y la supremacía estadounidense, disimulado tras las finas telas de los trajes de una gala ficticia. El RBIO es una suplantación fraudulenta del derecho y la justicia internacionales. El mal uso de este término tiene muchas capas, que deben ser deconstruidas una por una. “RBIO” en contraste con “Leyes internacionales” Primero que nada, hay que entender que el RBIO no es “internacional”.