FRANCISCO JAVIER MINA

Valentina Galeana

El 15 abril de 1817, Xavier Mina desembarca en Soto la Marina, hoy municipio de Tamaulipas, ¿Cómo y para qué llegó Mina a México? Era español, luchó y murió por la Independencia de México. Él estaba en contra del Rey Fernando VII y de que su país invadiera otras tierras. Existen muchos españoles de bien y él era uno de ellos.



Nació el primero de julio de 1789 en Otano, Navarra población situada en la falda del norte de la sierra de Anaíz, España. Hijo de Juan José Mina Espoz y de María Andrés Larrea perteneciente a una familia acomodada. Desde los 11 años vivió con sus tíos de nombre Clemente y Simona, se trasladó al seminario de Pamplona para estudiar latín, matemáticas y humanidades, cuando contaba con 18 años viajó a Zaragoza para estudiar derecho, que abandonó tras la invasión francesa de España, cuando cumplió 20 años fue autorizado para crear un cuerpo franco, el curso terrestre de Navarra. Comenzó luchando contra la invasión francesa en España y terminó combatiendo a la Invasión española en el Anáhuac.

Comenzó el sistema de partidas y guerrillas en España contra los invasores, tras un año de victorias fue capturado en Laviano y llevado hasta Bayona siendo encerrado en Vincennes en 1810, en esa época se formó militar e intelectualmente con el general Víctor Lalorie, en 1814 tras el desastre en Rusia y la caída de Napoleón fue liberado y regresa a España. Fernando VII, el vil traidor, recuperó el trono que entregó a los franceses, se negó a jurar la constitución de Cádiz, la declaró abolida y restauró el absolutismo. Así pisoteó la lucha del pueblo español.

Mina quería continuar su cruzada contra el absolutismo apoyando al Anáhuac que los invasores llamaban “Nueva España”. En su lucha por la emancipación, tras un intento de levantamiento en Navarra se exilió en Londres, en épocas en las que Inglaterra daba refugio a muchos liberales, ahí conoció a Fray Teresa de Mier quien le ayudaría en la travesía hacia América para ponerse a las órdenes del insurgente José María Morelos, la expedición de carácter liberal organizada en 1815 contaba con españoles franceses y británicos dispuestos a enfrentar a las tropas realistas, para acabar con el absolutismo a ambos lados del atlántico, restaurar la constitución gaditana y conseguir la autonomía de las provincias americanas. Así demostraban que la lucha por los derechos de los pueblos es internacionalista.

Se embarcó en mayo de 1816 a bordo de la fragata caledonia, acompañado de Fray Servando Teresa de Mier y 22 oficiales españoles e ingleses, arribaron primero a Estados Unidos y desembarcó en Soto la Marina el 15 de abril de 1817, Mina imprimió y distribuyó una proclama, en la que dio a conocer los motivos de su lucha. Poner fin al despotismo y monopolio, ejercido en España por Fernando VII, sin embargo, Hidalgo fue derrotado y luego la muerte de Morelos dejó a los insurgentes al borde de la derrota.

Solo subsistieron varias partidas encabezadas por Guadalupe Victoria, José María Liceaga, y Vicente Guerrero que mantenían la lucha en Veracruz, el Bajío y el sur novohispano, en Soto la Marina mandó construir un fuerte en donde dejo 130 hombres al mando del mayor Sarda, mientras él se adentro al país con 300 seguidores, desgraciadamente el fuerte fue destruido por la fuerza naval imperial y Fray Servando capturado.

El objetivo de Mina era reunirse con los insurgentes para unir fuerzas contra la monarquía, se enfrentó a los realistas con importantes victorias entre ellas; Valle del Maíz, en la hacienda de Peotillos, Real de Pinos y en Rincón de Centeno. En el Sombrero Guanajuato, Javier Mina se reunió con el insurgente Pedro Moreno y se apoderó momentáneamente de Guanajuato, pero sus tropas fueron dispersadas por los realistas, Mina y Moreno se fueron rumbo al Rancho el Venadito. Sin embargo, fueron detenidos y Mina fue encadenado, Pedro Moreno, gran patriota, murió ejecutado por el coronel Orrantia, y Javier Mina murió el 11 de noviembre de 1817. Fue fusilado en el Fuerte de los Remedios Pénjamo Guanajuato por la espalda, sus restos fueron enterrados solemnemente frente al altar mayor de la Catedral de México acompañando a Hidalgo, Morelos y Allende, desde 1910 descansan en la columna de la independencia.

La lucha que dio el pueblo insurgente iniciada por Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Pedro Moreno, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero y Francisco Javier Mina, su intervención fue determinante para reactivar la causa insurgente y lo convierten en una figura heroica para los independentistas, las luchas indígenas y populares de los siglos XIX –XX continúan en el siglo XXI con mayor fuerza y claridad para alcanzar las aspiraciones seculares de nuestro pueblo.

Esa lucha y resistencia, las victorias alcanzadas en el largo camino nos inspiran en la lucha actual por la plena independencia de México.