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Fronteras, salarios y pobreza por ingresos.

Andrés Peñaloza Méndez.


• En Chiapas el 70% de la población se encuentra en pobreza por ingresos, hace cuatro años alcanzaba al 81%.


• El 62.5% de los ingresos de los hogares chiapanecos se asociaron al trabajo, los cuales ascendieron a $24,897, equivalente a un ingreso diario de $117.92 por perceptor. Esto es, $54.95 menos al salario mínimo ($172.87), hecho de suyo anómalo.


• Los beneficios provenientes de programas gubernamentales ($2,394) representaron 9.6% de los ingresos por trabajo.


• En el otro extremo del país, en Baja California, la pobreza abarcó al 18.8% de su población, en 2018: 32.4%.


• Los recursos de los programas gubernamentales ($964) apenas significaron 1.5% de los $64,795 de ingresos de los hogares obtenidos por trabajo (correspondiente al 72.9% de los ingresos totales).


• El ingreso diario por perceptor equivalió a $356.23. Monto superior en $95.89 al salario mínimo en la ZLFN ($260.34) y más del doble, $183.36 adicionales, al salario mínimo en el resto del país.


• El marcado contraste de los anteriores datos, reportados en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gasto de los Hogares 2022, impone la necesidad duplicar el salario mínimo como ocurrió en 2018 al crearse la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), hecho soslayado al decretarse los estímulos fiscales para conformar la Región Fronteriza Sur (diciembre de 2020).


• Una decisión factible en la próxima fijación salarial a los mínimos, la última de este gobierno, para enmendar una lamentable omisión y; sin duda, esencial para achicar las inaceptables y abismales brechas en los ingresos por trabajo y salariales entre ambas entidades y fronteras.


• Todavía en los estados fronterizos del sur y norte del país, 12 millones 700 mil habitantes, se encuentran en pobreza por ingresos, cada una aportando la mitad.


Una vez que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó el 26 de julio de 2023 la información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2022), el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó el análisis de la medición multidimensional de pobreza 2022, cuya periodicidad mínima es cada dos años a nivel nacional y entidad federativa.


De acuerdo con resultados de esta medición, se advierte, en torno a los estados de Baja California, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas, una espectacular reducción del empobrecimiento, debido fundamentalmente al positivo impacto de duplicar el salario mínimo, incluso más allá de los 44 municipios que conforman la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN).


En el presente artículo nos concentramos en analizar el comportamiento de las líneas de pobreza por ingreso, asociadas al valor de canastas alimentarias y no alimentarias en zonas rurales y urbanas.


En particular, los comparativos refieren a la línea de pobreza por ingresos en zona urbana por ser esta la más cercana a las necesidades básicas de los hogares.


En los seis estados de la frontera norte, del periodo 2018-2022, casi dos millones de personas (1,932.45), lograron obtener ingresos superiores a los precios de los productos contenidos en las canastas alimentarias y no alimentarias definidas por el CONEVAL para medir la pobreza por ingreso. Al término de la anterior administración peñista el salario mínimo no alcanzaba para adquirir una canasta básica, pues equivalía al 77% de ella.



Cuatro años después, con el salario mínimo en la ZLFN casi se podrían adquirir dos canastas (1.84). En Baja California el 32.4% de la población se encontraba en pobreza por ingresos ahora sólo 18.8%; con una disminución promedio entre 2018 y 2022 del 12.3%; desbancando a Nuevo León como la entidad fronteriza con menor carencia (25.7%). Durante el periodo de estudio, los regios disminuyeron la pobreza en una quinta parte del ritmo en que se hizo en Baja California. Chihuahua (25.5%), Sonora (27.8%), Coahuila (28.8%) y Tamaulipas (37.5%) redujeron significativamente el porcentaje de pobres respecto a su población. Sin embargo, en la región todavía permanecen 6 millones 370 mil personas en pobreza por ingresos.


A partir de los resultados se impone la necesidad de volver a duplicar el salario mínimo en la ZLFN emulando lo realizado en diciembre de 2018. Sobra decir que las condiciones macroeconómicas y las perspectivas de crecimiento en esta región son inmejorables para dar el siguiente paso en la ruta de la justicia salarial y la erradicación de la pobreza colocando el salario mínimo en $624.82 para 2024, monto aproximado a una canasta del bienestar familiar.


El peso de los ingresos por trabajo suelen ser el principal factor para el abatimiento del empobrecimiento. En el caso de la pobreza extrema por ingresos, también las transferencias a través de programas sociales y otras fuentes de ingresos, tienen un peso significativo.


Contrario a lo observado en las estados de la frontera norte donde la disminución de la pobreza por ingresos se produce mayormente por las remuneraciones por trabajo y, no tanto por las programas sociales gubernamentales, se puede apreciar en los cuatro estados de la frontera sur: Chiapas, Campeche, Tabasco y Quintana Roo, son las transferencias gubernamentales y otros ingresos ligados a los megaproyectos emprendidos en la región, los factores para la reducción de la pobreza y en particular en la pobreza extrema que representa en promedio un 44% de la pobreza por ingresos. En tanto en los estados norteños roza el 19%.


En rigor, sólo en Chiapas y Tabasco la disminución del empobrecimiento fue notable; en Campeche, aumentó ligeramente. En Quintana Roo, ùnicamente la pobreza por ingresos se redujo mientras la pobreza extrema repuntó.


En el periodo 2018- 2022 casi 542 mil de habitantes de los estados de la frontera sur, lograron obtener ingresos superiores a los precios de los productos contenidos en las canastas alimentarias. Es decir, la reducción de la pobreza se concentró en el segmento de la pobreza extrema. La pobreza por ingresos (personas que pueden adquirir las canastas alimentarias y no alimentarias) se movió marginalmente (-2%).


El desafío sigue siendo enorme toda vez que 6 millones 330 mil habitantes están en pobreza, 44% en extrema marginalidad.


El 30 de diciembre de 2020 se publicó el decreto de estímulos fiscales para la Región Fronteriza Sur, constituida por 25 municipios ubicados en Chiapas, Campeche, Tabasco y Quintana Roo, otorgando estímulos fiscales similares a los de la ZLFN, pero omitiendo duplicar el salario mínimo. Un error evidente, dado los resultados en la disminución de la pobreza en ambas regiones fronterizas, mucho más acelerados y profundos en la frontera norte, como se aprecia en la gráfica 1.


En Chiapas los ingresos por trabajo ascendieron a 24,897; un salario diario promedio de $117.92; esto es $54.95 menos que el salario mínimo en 2022 ($172.87), hecho de suyo anómalo.


En Baja California los ingresos por trabajo ascendieron a 64,795; similar a un salario diario de $356.23; esto es $95.89 por encima del salario mínimo en la ZLFN ($260.34). En este ámbito las remuneraciones por trabajo subordinado, independiente y de otro género, representaron 91.8%, 6.4% y el 1.8%.


Para el caso de Chiapas, la relación fue de 67.4%, 29% y 3.6%, lo que implicaría que en esta entidad federativa se requieren programas y estímulos fiscales para formalizar actividades independientes y de diversa índole sujetas a precariedad laboral concomitante al fomento de la economía social y solidaria, teniendo como ejes el cooperativismo y los servicios ambientales con salarios dignos.


Quizá este contraste en los ingresos por trabajo entre Chiapas y Baja California, sirva para ilustrar la relevancia y la urgencia para zanjar las brechas salariales y de ingresos entre ambas entidades y regiones fronterizas de nuestra república.


SICmx

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