Ingresos familiares en decadencia

Por Izcuauhtli Paz

A nivel mundial existe una gran desigualdad en la distribución del recurso capital, son escasamente 50 personas quienes en el último año sumaron a su fortuna 785 764 millones de dólares (16 501 044 000 000 pesos), por otro lado, 50 mexicanos que en promedio ganaron 200 pesos al día juntos sumaron 3 650 000 pesos en un año.

De los 127.8 millones de mexicanos, son 70.9 millones los que se encuentran en situación de pobreza, alrededor del 10.7 millones de personas cuentan con un ingreso inferior a la línea de pobreza extrema, los índices de pobreza van ligados a la precarización laboral que implica la falta de garantía de condiciones socioeconómicas mínimas que garanticen una vida digna de los trabajadores y su familia acceso a la vivienda, alimentación, vestido, servicios básicos.


El término precarización hace referencia principalmente a la caída generalizada de los salarios y la desprotección social progresiva, a la falta de seguridad y permanencia en los contratos laborales, abuso en la figura de contratación por tiempo definido, insuficiencia salarial, degradación de las condiciones de trabajo en las que el trabajador labora en las calles en condiciones insalubres con riesgos para la salud física, falta de capacitación, debilidad en la protección sindical, esto a favor de las empresas y no de sus empleados quienes son arrastrados a una desprotección social progresiva que a su vez es reflejada en los niveles de pobreza.

En el primer trimestre de este año 58.3% de los hombres en un esquema laboral formal ganaron menos de dos salarios mínimos, mientras las mujeres llegaron al 67.6%, esto va en aumento son 7 de cada 10 las mujeres desempleadas, esta situación se ve gravemente afectada por la crisis del coronavirus después de un año que inició la pandemia quedan 2.1 millones de empleos por recuperar, el 71% de las mujeres aún no regresan a sus empleos a costa del aumento de la precariedad, es evidente que las mujeres siguen siendo mayormente afectadas que los hombres, por otro lado el cierre de las escuelas ha forzado a muchas de las madres a quedarse en casa con los hijos para realizar las actividades escolares esto también ha retrasado su vuelta al mercado laboral.

Son más del 60% de los trabajadores en general en México que ganan menos de 8 mil 500 pesos al mes, este salario es realmente deficiente para poder cubrir las necesidades básicas en un hogar, las familias mexicanas enfrentan dificultades severas para poder subsistir, la canasta básica está compuesta por productos básicos, como el pan, la leche, el huevo, el arroz, frijoles, queso, tortillas, carne, fruta y verdura, agua embotellada que en la actualidad México es el mayor consumidor de América latina, en fin estos productos son indispensables para poder cubrir las necesidades nutricionales, el costo por persona es aproximadamente de mil 500 pesos al mes, que equivale al 40% del salario mínimo de una persona, es realmente difícil poder cubrir las necesidades al menos alimenticias de una familia pequeña integrada por mamá, papá y un hijo, es realmente complicado si solamente un integrante de la familia labora, hay que sumar además servicios básicos como la luz, gas, teléfono, salud, educación, vivienda, internet que en estos tiempos de pandemia se ha convertido en una herramienta indispensable.

Sí, el trabajo se está recuperando, pero en condiciones de precarización donde el outsourcing emplea a más de 400 000 trabajadores en condiciones de subcontratación en cadena, con inequidad salarial, con corta temporalidad en los contratos, sin seguridad social y sin garantías de vivienda y jubilación. La informalidad laboral aumenta en el mes de marzo los puestos informales aumentaron en más de 1 millón y el descenso del empleo formal decayó con 343 400 plazas, la pandemia cambio todas las condiciones, en un año más de 5 millones de personas se sumaron a la pobreza laboral, pero los índices de pobreza en México son similares desde hace decenas de años.