La resistencia popular aumenta en Colombia

Por Izcuauhtli Paz

Si bien la República de Colombia es rica en recursos naturales, forma parte de 17 países que albergan el 70% de la biodiversidad en el mundo, cuenta con petróleo, níquel, gas natural, carbón, oro, cobre, esmeraldas, energía hidráulica, importantes recursos hídricos, es uno de los países del mundo con mayor cantidad de ecosistemas que producen agua. Destaca el cultivo de café, cacao y plátano. También es el país con el tercer IVA más alto comparado con América Latina, mantiene una población de más de 48 millones de habitantes, uno de los países con mayor tasa de desempleo en el mundo, más del 34% viven en la pobreza, en el contexto de la pandemia la pobreza extrema descendió del 10,9% en 2019 al 14,3% en 2020, en el último año la pobreza aumentó del 36 al 43%, la economía cayó en un 7%.


Las protestas sociales en contra del gobierno de Iván Duque en La República de Colombia estallaron nuevamente este 28 de abril; miles de ciudadanos, trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales han manifestado su total apoyo a la protesta social, fuera violencia, desigualdad social, corrupción, pobreza, narcotráfico y reforma fiscal.

Desde el 9 de abril de 1948 cuando se produjo el denominado Bogotazo, en donde fue asesinado el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, murieron entre 500 y 3 mil personas. Este suceso desató levantamientos populares en todo el país, desde entonces el país vive un panorama de interminable violencia que ha ido en aumento. A finales del 2019 e inicios del 2020 un Paro Nacional principalmente por las fuerzas obreras contra el gobierno de Iván Duque quien se negaba a dialogar con los sectores sociales desencadenó actos violentos por parte de las autoridades, el mes pasado la reforma fiscal que pretendía aumentar las recaudaciones para salvaguardar la economía de país, propuesta por el presidente Iván Duque, reforma que beneficia principalmente a los grupos económicos y políticos dominantes, movilizó revueltas populares en todo el país, esto solo fue un detonante ya que la participación popular en política es nula, existe inequidad, falta de acceso a la tierra, el contexto internacional, falta de servicios de educación, trabajo, salud, es decir la explosión social, es parte del resultado de décadas de decadencia y malos gobiernos.

El gobierno de ultraderecha en Colombia ha permitido el abuso policial, incluso el expresidente Uribe pidió a Duque que las autoridades utilizaran sus armas, escenarios inimaginables de violencia, la fuerza policial ha sido militarizada, deshumanizada, el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) adscrito al Ministerio de Defensa, encargada de garantizar el ejercicio de los derechos y libertades públicas y que los habitantes de Colombia convivan en paz, más han reprimido y violentado a los manifestantes jóvenes, estudiantes, trabajadores, indígenas, hombres y mujeres, los ha tratado como criminales. En menos de un mes, más de 40 de muertos, más de 400 heridos y desaparecidos, al parecer no han importado los acuerdos de paz.

Fuerzas de seguridad colombianas utilizan armas letales como rifles, y armas semiautomáticas en varias partes del país, es deplorable no permitir la libre expresión del pueblo y utilizar a la fuerza policial que combate el narcotráfico a atacar al pueblo que solo exige sus derechos, no es justo matar a sangre fría solo por expresar lo que se piensa, y que no existan movilizaciones pacíficas sin que se utilicen las armas, la protesta se postran como lucha contra criminales, los han tratado como a enemigos.

Los colombianos están cansados de cómo se les ha tratado, de manera desproporcional, gran cantidad de los jóvenes en movilización provienen de barrios que se enfrentan cotidianamente a los enfrentamientos de la policía, no hay trabajo, educación, situación de desesperanza, muerte en gente en la calle, las cosas no pueden ni deben seguir así para los colombianos.

Ya la Defensoría del Pueblo, expresó su preocupación, por la utilización de la fuerza en las manifestaciones, y aunque se pide que sea desmontado el ESMAD, el presidente indica que no será desarticulado y en cuanto a que dejen de usar las armas que usan, tampoco hay un resolutivo a favor del pueblo.

El Gobierno de Colombia representado por Duque asignó a Miguel Ceballos alto comisionado para la Paz, a manejar el acuerdo, va a sentarse a negociar con los manifestantes se informó este 11 de mayo.

La situación de violencia que vive Colombia es extrema, esto debe cambiar, debe ponerse un fin a la corrupción, fuera violencia, una distribución de la riqueza entre todos los colombianos y no un pequeño grupo, se necesita un representante que no vea solo por sus intereses y que represente realmente la voz del pueblo.