Mujeres con Discapacidad contra la invisibilidad

Rocío Luna

¿Sabías que existe el Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad?

El 22 de septiembre de 2020 con 98 votos a favor, el Pleno del Senado de la República aprobó un proyecto de decreto presentado por las Comisiones Unidas de Seguridad Social, y de Estudios Legislativos, por el que se establece el 12 de septiembre de cada año, como el “Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad”. Es decir que acaba de pasar el primer día nacional de las mujeres con discapacidad, pero ¿por qué o para qué se conmemora este día?

Con la creación del "Día Nacional de las Mujeres con Discapacidad", así detalla del documento que contiene el decreto de este día, “se les dará mayor oportunidad y visibilidad de expresar las demandas y propuestas que tienen para mejorar la calidad de vida de este grupo social vulnerable, dándoles voz propia para manifestarse en contribución para la construcción y mejoramiento de su entorno social”.

Además, con esta declaración se honra a Gabriela Raquel Brimmer Duglas, activista por los derechos de las personas con discapacidad, quien además de luchar y vencer la parálisis cerebral, dejo un gran legado para todas las personas con discapacidad con la fundación de la Asociación para los Derechos de las personas Motoras, el Premio Nacional de Rehabilitación Física o Mental Gaby Brimmer y la Beca Gaby Brimmer, los cuales reconocen, premian y estimulan la voluntad de superación de personas con discapacidad.

Las mujeres con discapacidad se enfrentan a dificultades mucho más graves tanto en la esfera pública como en la privada, por ejemplo, a obstáculos en el acceso a una vivienda adecuada, así como a los servicios de salud, educación, formación profesional y empleo. Las mujeres con discapacidad también sufren desigualdades en la contratación, las tasas de ascensos, la remuneración por igual trabajo, el acceso a actividades de capacitación, el crédito y otros recursos productivos, y rara vez participan en los procesos de toma de decisiones.

También experimentan una discriminación por partida doble, lo que hace que estén más expuestas a la violencia por motivos de género, los abusos sexuales, el abandono, los malos tratos y la explotación. La tasa mundial de alfabetización de este grupo es de tan solo el 1%, según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

En sí las personas con discapacidad constituyen uno de los grupos más vulnerables con respecto a su integración al mercado laboral. De hecho, en investigaciones a nivel internacional, una menor capacidad física o mental está considerada como uno de los principales factores que generan situaciones de desigualdad y que pueden ser causa de discriminación laboral.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, en México hay 6,179,890 personas con algún tipo de discapacidad, lo que representa 4.9 % de la población total del país. De ellas 3, 275, 692 (53%) son mujeres y 2, 904, 198 (47%) son hombres.

El censo también arrojó que en 5 millones de hogares (14.5 por ciento del total) vive al menos una persona con discapacidad, el 6.9 por ciento de los cuales están encabezados por una persona de dicho sector y en el 40.8 es una mujer con discapacidad.

En contraparte, solo el 27.6 por ciento de estas mujeres son económicamente activas en México y solamente el 19.6 por ciento accede a una educación media superior y superior.

En México se tiene la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad que reconoce a las PCD y sus derechos humanos; y mandata el establecimiento de las políticas públicas necesarias para su ejercicio y obliga a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a promover el empleo de las personas con discapacidad, mediante la eliminación de la discriminación, el diseño de políticas públicas para la inclusión al mercado de trabajo y la revisión de la legislación vigente, con el fin de promover el pleno acceso y goce de los derechos laborales; pero es un hecho que hay más posibilidad de ser empleado un hombre con la capacidad que una mujer.

En esta lucha por la equidad se ha tenido algunas victorias, por ejemplo, el 9 de agosto, el Instituto Nacional de las Mujeres, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Consejo para Prevenir la Discriminación (Conapred) presentaron la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 para fomentar la igualdad laboral y combatir la discriminación.

Si bien la Norma especifica que para acceder a la certificación se deberá de contar con una plantilla de personal con al menos el 40 por ciento de mujeres, incluidos puestos directivos, y cinco por ciento de personas con discapacidad del total de los trabajadores, no se ordena en ningún punto que mujeres con discapacidad deban de formar parte de los equipos de trabajo.

Con el reconocimiento del “Día nacional de las mujeres con discapacidad” se buscan enfoques neutrales de género para la inclusión de la discapacidad y con ello visualizar la discriminación y vulnerabilidad e las mujeres, se quiere sumar esfuerzos para promover la inclusión de la discapacidad y la igualdad de género, mediante el establecimiento y fortalecimiento de asociaciones, y contribuyendo a amplificar las voces de las mujeres y niñas con discapacidades.

La participación de las mujeres con discapacidades, así como las consultas con ellas y con las organizaciones que las representan, han servido de base para la adopción de medidas inclusivas en materia de igualdad de género y discapacidad a todos los niveles, pero falta mucho trabajo por realizar.

Considerar una perspectiva de discapacidad y género ante lo que está sucediendo actualmente resulta hoy más que nunca necesario para no seguir excluyendo a quienes de manera sociohistórica hemos sido excluidas.