Nos llueve sobre mojado

Leona Guerrero

Las predicciones meteorológicas señalaron que en los primeros quince días de septiembre se estarían presentando tormentas importantes y por arriba de lo normal en buena parte del territorio nacional debido a la convergencia de humedad desde los océanos, en combinación con factores térmicos y orográficos regionales. A esto se le agrega la inestabilidad en niveles superiores de la troposfera, y a la llegada de una nueva onda tropical. en el noroeste seguirá lloviendo por los remanentes del ciclón tropical “Nora”.


Dos sistemas tropicales están incrementando las lluvias en diversos Estados de la República, saturando el suelo e incrementando la ocurrencia de inundaciones y desborde de ríos. Las autoridades sugieren que se extremen precauciones sí es zona vulnerable.

Las fuertes lluvias provocaron inundaciones en colonias y vialidades del municipio de Ecatepec, Estado de México, en donde se registraron 2 personas que perdieron la vida.

Las fuertes lluvias comenzaron a las seis de la tarde del lunes 6 de septiembre y en tan solo 20 minutos creció el río Tula debido al enorme caudal proveniente de la Ciudad de México por el túnel Emisor Oriente que abonó a la tragedia. El colapso de la energía eléctrica afectó al sistema de oxigenación en un hospital y al menos 17 personas fallecieron. El gobernador, Omar Fayad, aseguró que, además de las afectaciones en el Hospital Central de Tula, un municipio de al menos de unos 115.000 habitantes, nueve colonias de la localidad sufrieron daños a causa de la inundación. “Hacía 40 años que no se vivía una situación tan trágica por las precipitaciones. necesitamos hacer todo lo necesario para apoyar a la ciudadanía. lo más importante es salvar vidas”, afirmó a través de las redes sociales.

Por otro lado, durante la tarde del viernes 10 de septiembre se reportó la presencia de un deslizamiento de tierra, registrado en una de la cúspide localizada en las inmediaciones al norte de la Ciudad de México en Tlalnepantla de Baz que pertenece al Estado de México. Este alud sepultó a 6 casas de la zona hasta el momento se reportó el rescate de una persona sin vida de entre escombros y al menos 10 personas desaparecidas. Esto ocurrió derivado de las constantes lluvias que se han registrado en la cuenca de México.

Chiapas no es la excepción y algunas comunidades de Venustiano Carranza permanecen incomunicados luego de que un Arroyo de la zona derribó un vado a la altura de laja tendida. Los cimientos fueron arrastrados por el agua ya que se construía un puente para lo que sería la nueva carretera en el lugar. Asimismo, la carretera federal Pichucalco-Escopetazo a la altura que se conocía como “el Manzano” entre los municipios de Solosuchiapa e Ixhuatán quedó intransitable.

Las lluvias también inundaron municipios del Istmo de Oaxaca e instalaron refugios por riesgo de desborde de ríos. El nivel del agua incluso ha impedido acceso a elementos de la Secretaría De Marina (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena).

Si bien, los desastres naturales como, lluvias, inundaciones, tsunamis, huracanes, terremotos, socavones, deslaves etc. son inevitables mucho tiene que ver el calentamiento global y el hecho de que las temperaturas sean más altas. En el caso de las lluvias hace que sean menos frecuentes, pero que sean más intensas; por lo tanto, el nivel de inundaciones y su gravedad también irán en aumento. Por eso es urgente cambiar el modelo de transporte para frenar las emisiones de CO2 al ambiente. Y también pueden evitarse desastres si se toman medidas, mantener la vegetación en los cerros, construir terrazas, gaviones y sumideros, dejar de pavimentar los cerros y donde sea necesario hacerlo con material permeable. Es momento de cambiar las políticas de desarrollo urbano parar las políticas que le dan prioridad a las inmobiliarias, los megaproyectos, la deforestación. Debe desarrollarse una política integral de vivienda para que no se urbanicen zonas de riesgo.

Es importante considerar que décadas de mal manejo del agua, y un modelo hídrico que solo favorece a las corporaciones para obras faraónicas como el Emisor Oriente que costó 55 mil millones de pesos y que fue una de las causas de la inundación en Tula, tiene que cambiar. Comenzando por la aprobación de la Nueva Ley General de Aguas. Hace falta una profunda transformación en el manejo del agua y darle una prioridad nacional a Protección Civil que debe estudiar, informar y prevenir las tragedias y no solo actuar para “control de daños” y a niño ahogado tapar el pozo. En todos los lugares debe existir la organización comunitaria para conocer su zona, contando con un mapa de riesgos y estar en alerta ante los fenómenos naturales.