OBRER0S Y OBRERAS NAUFRAGANDOTrasnacionales Ricas, Pueblos Pobres en Guanajuato


"América Latina en general ha estado

trabajando para el desarrollo ajeno. Ha estado

contribuyendo con su pobreza a la riqueza de

otros. No hay en el mundo, ninguna riqueza que

sea inocente, porque de algún modo son todas,

riquezas que han resultado de un proceso

histórico de estafa colosal."


Eduardo Galeano


Guanajuato se caracterizó hasta el 1994 por ser un estado eminentemente agrícola, por lo que se le llego a llamar “El granero del país”, pero además de producir granos ha sido eminentemente hortícola y frutícola. Sus principales industrias desde antaño fueron la de cuero/calzado ubicadas tanto en la ciudad de León como en municipios aledaños y la textil en los municipios de Irapuato, Moroleón y Uriangato. Así mismo, se elaboran hasta la fecha sombreros en San Francisco del Rincón, hay industria metalmecánica y hasta plástica, además de haber artesanos por todo el estado. No obstante, fue a partir de la fecha señalada, con la implementación desde el año previo del Modelo Neoliberal en el país, que se inició el proceso de atracción de inversión extranjera directa mejor conocida como IED en México y por ende en Guanajuato.



La gran oferta que nuestro país y el estado en particular ofrecían al capital trasnacional fue desde entonces y sigue siendo, el bajísimo costo de la mano de obra que aunado a prácticas contrarias a la favorable retribución integral de la fuerza de trabajo como ha sido el caso de la terciarización o outsourcing, están generando en la fuerza laboral un desgaste permanente en miles de trabajadores y trabajadoras. Otra de las grandes ofertas que nuestro país ofrecía en 1994 fue el regalo al capital trasnacional de haber cambiado por propuesta del entonces Presidente Salinas de Gortari y con anuencia del Congreso en turno, la Ley de Inversión Extranjera, mediante la cual, el inversionista no solo podía exportar a su país de origen la mitad de la ganancia como hasta entonces había sido, sino la totalidad; es decir, a nuestro país le quedarían tan solo los magros salarios y quizá como en el caso de Guanajuato endebles prestaciones que permanentemente regatearía el capital (empresas).


Tan apetitosa fue la oferta, que el mismo año en que se cambió la Ley, el gobierno del Estado ofreció y regaló a la compañía General Motors un inmenso terreno a pie de carretera en el municipio de Silao. Este sería sin lugar a dudas el detonador que daría inicio a la llegada a esta parte del Bajío de innumerables fábricas de toda índole, fundamentalmente de piezas de automóviles que abastecerían en un inicio a la trasnacional norteamericana, pero paulatinamente a otras armadoras o ensambladoras y que se asentarían gradualmente tanto en Silao, como en otros municipios del estado. Guanajuato pasaría entonces de ser un productor nacional como describíamos líneas arriba, a un productor trasnacional que generaría altas tasas de ganancia que se exportarían a los países de origen.


Fue así como se fueron instalando en el estado fabricantes de hules y de espejos, de molduras, llantas, asientos y de todo tipo de productos para ensamblar automóviles, camionetas, autobuses, camiones y tractocamiones. El negocio era redondo: cliente seguro y cercano, fuerza laboral excesivamente barata y la posibilidad de exportar toda la ganancia. De más allá de los mares, empezaron a llegar vecinas cercanas a la gran trasnacional, pero el plan era mucho más ambicioso para el gobierno neoliberal. Desde principios de los años 90’s se empezó a escuchar en el estado la urgencia de abrir un puerto seco, interno, ya que Guanajuato no tenía salida al mar, fue así como se ofreció a los industriales estatales, sobre toda a aquellos zapateros y textileros, la inmensa ventaja de contar con un “Puerto Interior”, que así se denominó a un inmenso parque industrial. Los empresarios estaban muy entusiasmados y aceptaron con agrado la proposición; se iniciaron los trabajos, inmensas avenidas se trazaron y servicios de primer mundo arribaron. El nuevo “Puerto” que en la actualidad se publicita como “El puerto seco más dinámico y de mayor reconocimiento logístico en México y América Latina” se ubicó justo al lado del Aeropuerto Internacional del Bajío; se instalaron un parque aeroespacial y logístico, servicios ferroviarios, oficinas y bancos, restaurantes de lujo y hasta hoteles de 5 estrellas, y por si no bastara, modernas instalaciones de impactante arquitectura para el Instituto Politécnico Nacional – IPN, por cuyos pasillos transitarían extranjeros solicitando apoyos y no precisamente para el servicio de la Patria como el General Cárdenas lo había estipulado.


Finalmente arribaron las primeras empresas locales: Emyco, Flexi y Coqueta se instalaron, pero desde entonces, no he visto más, los clusters Santa Fe I, II, III y IV se llenaron de compañías foráneas, capitales de todo el mundo se asentaron, Suiza, Canadá, Brasil e Italia, etc. llegaron y en total dieciocho países tienen presencia, y a estos recintos acuden cotidianamente miles de trabajadores y trabajadoras, que ante la inmensa necesidad de ellas de un ingreso que compense la extraordinaria pérdida del poder adquisitivo, se han incorporado a la fuerza de trabajo; “sin ellas esto no funcionaría” me comentaba un ex obrero. El “Puerto” está totalmente cubierto por concreto hidráulico de alta calidad y duración y se encuentra circundado por innumerables comunidades semi rurales en donde el transitar se convierte en tormento, por la total falta del más elemental pavimento. Los habitantes duermen de día, pero sólo algunas jornadas, la rotación de turnos a veces diurnos, a veces vespertinos y otros días nocturnos, es inmisericorde; algunas fábricas rotan turno cada 15 días y cuando el organismo ya se está acostumbrando a dormir bajo el sol, con la resistencia del reloj biológico debe cambiar a dormir de noche o quizá tener que trabajar en la tarde. Esta es la constante en la gran mayoría de las factorías, pero está el caso de PIRELLI fabricante Italiano de llantas, que rota turno cada dos días. Que organismo podrá soportar estos cambios y si los cambios de turno son inhumanos, ni que hablar de los salarios. Los siguientes estipendios mensuales para operarios y montacarguistas fueron tomados el 2020 de diversas bolsas de trabajo:




• TOKYO ROKIO $ 3 500.00

• PTI DOS DIVERSIFIED $ 4 200.00

• HAL ALUMINIUM $ 4 650.00

• PIRELLI $ 4 400.00

• OUT HELPING $ 6 440.00

• NSK $ 6 183.00

• HONDA LOCK SILAO $ 4 400.00

• CORPORATIVO MITSUBA DE

MEXICO SA DE CV $ 4 848.00

• DENZO MÉXICO $ 4 772.00

• SEGLO LOGISTICS $ 6 000.00

• SANOHASI MANUFACTURING

MÉXICO $ 4 800.00

• GENTEX $ 4 588.00

• HUMAN STAFF $ 5 443.00

• LYRBA $ 4 608.00

• GRUPO PRODENSA $ 6 678.00

• TRANSMISSIONS DE MÉXICO $ 5 820.00

• OPERADORES MONTACARGA $ 6 500.00


En el caso de los Supervisores los requisitos y los sueldos son como en el del siguiente ejemplo:

Operador (Supervisor) de Producción

Funciones: Supervisar línea de producción, control de calidad

y realizar ajustes

Experiencia en herramientas de medición

Requisitos: Bachillerato concluido

Horario: Necesario rotar turno, 6 am – 2 pm / 2 pm – 2 am / 10 pm – 6 pm.

Salario: $ 6 700.00


Y en el caso de los Técnicos en alguna rama como la Química, los sueldos llegan a ser de alrededor de $ 10 000.00, pero ha habido casos como en PIRELLI, en donde a Ingenieros titulados, se les pagaban $5 000.00 al mes. Cabe resaltar no obstante, que al llegar más empresas, se están incrementando ligeramente los salarios por la demanda de mano de obra, por lo que a pesar de contratar obreros y obreras mayores de 60 años, la demanda ha crecido y se ha sugerido cambiar la ley para contratar a jóvenes de dieciséis años. Lo importante es mantener los salarios bajos, para generar una mayor ganancia.


Y si la rotación de turnos y los salarios son inhumanos, las jornadas laborales son descomunales, la treta de las empresas es pagar míseros salarios, y ofertar horas extras mediante las cuales, el trabajador se queda a trabajar muchas horas más para compensar el magro salario, horas que no siempre les pagan. El monto pagado por hora extra varía desde los $24.00 hasta los $50.00 pesos, aunque se dice que Volks Wagen paga más, pero no logre corroborarlo, por lo que hay empresas en las que se llega a trabajar hasta diecisiete horas ininterrumpidamente con escasos minutos para ingerir alimentos. Es obvio que con un salario base, las familias no viven y la manutención es indispensable, por lo que los obreros y las obreras que además por lo general tienen que realizar las tareas de casa y el básico pero insuficiente cuidado de los hijos, están exhaustos y en el caso de ellas, desmedidamente exhaustas. Esta es la realidad de miles de obreros y obreras que dejan sus vidas detrás de una maquina en el “Puerto Interior” del estado de Guanajuato, pero no es de dudar, que también lo sea de miles de trabajadores y trabajadoras de los otros parques industriales de este estado al que el neoliberal gobierno denomina “El Estado de la Grandeza”. Tan sólo en Silao, en palabras de su Presidente Municipal, hay otros parques industriales en donde se asientan 300 empresas dedicadas al sector automotriz y en voz del titular del Ejecutivo Estatal, las empresas foráneas encontrarán en Guanajuato, “estabilidad laboral, seguridad jurídica, conectividad, proveeduría y ambiente de negocios en constante cambio positivo” (Periódico AM Sept 2018).


No obstante, ante esta visión netamente neoliberal, la contraparte son bajísimos salarios, rotación de turnos, jornadas extenuantes, pero “al menos les dotan de alimentos”, situación también anómala, ya que en mis múltiples entrevistas, de lo que más se quejaron mis entrevistados fue de la comida. Las empresas ponen comedores industriales que en algunas ocasiones son también trasnacionales, hasta de Inglaterra viene el capital de esa nación a “nutrir” a los Mexicanos que manifestaron, “Esa comida no sirve, está echada a perder”, “Solo el postre se puede comer”, etc. por lo general la ingesta consiste tan solo de carbohidratos, carece de proteínas, y en ocasiones no alcanza para todos y algunos se quedan sin ingerir nada. En compañía Alemana solo se sirven chilaquiles y en entrevista con Nutrióloga que trabajaba en uno de esos comedores, me comento: “Es que así son los comedores industriales”.


¿Condiciones de trabajo indignas? Ciertamente si, pero aquí la descripción no ha terminado, los procesos productivos están determinados en su gran mayoría por una inhumana división técnica del trabajo, en la que se realiza de manera reiterada una misma actividad u operación por horas y horas. Ante complejas máquinas el trabajador o trabajadora producen de pie enfundados en empresariales uniformes con extremadamente incomodos zapatos industriales, quizá cerca de altas temperaturas y de ensordecedores ruidos elaboran todo tipo de artículos. Bajo estas lamentables condiciones, los accidentes de trabajo se multiplican; se de múltiples casos, así me lo relataron paramédicos de la Cruz Roja y así le sucedió a mi amigo Paco, que casi al terminar a las 5:00 AM su jornada laboral, se le atoro la mano en la máquina, un compañero lo salvo, pero después de un tiempo, le despidieron por no ser ya tan capaz. Cual no será la situación relacionada con accidentes de trabajo, que se creó en el estado el Instituto Guanajuatense para Personas con Discapacidad - INGUDIS al que acuden obreros y obreras a que se les restablezca la movilidad mediante prótesis.


Monótonos y alienantes procesos productivos, temperaturas altas, poca ventilación, ruido y como me mencionaba uno de ellos, añoranza por el espacio abierto, por la naturaleza, “Cuando sale uno de ahí, dan ganas de abrazar un árbol, de besar las plantas” me comentaba. No obstante lo descrito, a la anterior descripción faltan algunos ingredientes: Además de las prolongadas jornadas laborales (que valga decir no se dan en todas las empresas), al haber ya escases de mano de obra en la localidad, se busca traerla de otros lados, de municipios más lejanos. Existe todo un sistema de transporte que recoge de rancherías y localidades más allá de las fronteras de Silao a obreros y obreras, muchos de ellos y ellas dispuestos a cambiar el surco y el no remunerado trabajo del hogar por la fábrica. Puntuales están camionetas y camiones para recogerles a la puerta de sus humildes casas y el incómodo asiento se convierte durante el largo traslado en extensión de su casa, de su cama.


Y dentro de todo este contexto de sobreexplotación de la fuerza de trabajo Mexicana, de apropiación desmedida de plusvalía absoluta y relativa, de traslado de ganancias a los países sede, de hacer más ricos a los que más tienen, existe aún otro ingrediente, el aún indefinido outsourcing o terciarización como se le denomina en Español. En Silao se encuentran este tipo de empresas distribuidas por doquier, son las “terceras”, es decir las que sin ser el patrón directo seleccionan al personal y lo contratan, administran la nómina, establecen condiciones y hasta se encargan de ciertos procesos productivos; llama la atención un inmenso espectacular de una de estas empresas a la salida del Aeropuerto Internacional del Bajío que en inglés dice: “Workforce is your priority, ours too” (“La Fuerza de Trabajo es su prioridad, la nuestra también) . Nuevamente mujeres y hombres bajo esta modalidad de subcontratación se circunscriben en condiciones incalificables de trabajo, no tienen nada asegurado, tan sólo el escueto salario; se les restringen o eliminan gran cantidad de las prestaciones a que tendrían derecho dentro de un marco laboral justo, pero no es el caso, dependiendo de la empresas, les restringen o anulan el reparto de utilidades, la Seguridad Social, ni que hablar de las vacaciones y por supuesto en una gran cantidad de los casos, no generan antigüedad porque esta no se registra, condicionando a largo plazo al desgastado trabajador o trabajadora a una vejez indigna.


Bajo este modelo de contratación, el trabajador o trabajadora, no tiene certeza, ni seguridad de ninguna índole y como diría el analista Octavio Loysaga: “El Outsourcing” se ha constituido como una simulación laboral” en donde añado yo, ganan unos: las empresas, pierden otros: los obreros y las obreras. Los trabajadores y trabajadoras tienen una indefensión total, tal fue el caso de la pandemia, en donde las empresas literalmente corrieron a miles de trabajadores y a otros les redujeron el salario hasta reducirlo a un 20%, pero en la página del Parque Industrial se lee, “Guanajuato Puerto Interior cuenta con valores y principios de responsabilidad social. Nuestra Filosofía del Bien Común nos hace pensar no sólo en operaciones exitosas, sino también en una mejor calidad de vida y un ambiente laboral competitivo, en beneficio de una mayor productividad para las empresas”, vaya manera de redactar discordancias.


Bajo este esquema o “simulación” el capital ha ganado terreno para incrementar su lucro fincándose sobre el desgaste y deterioro humano, sin que nadie defienda a nadie, pero alguien nos diría: “para eso están los sindicatos”, pues la respuesta es que a pesar de los cambios políticos y legales que ha habido en el país, el corporativismo PRIISTA sigue aquí vigente y el PAN lo ha retomado, el sindicalismo que “representa” a la clase obrera en el estado es aún “Charro” siendo las Confederaciones que más operan en los parques industriales de Guanajuato la CTM y el nuevo sindicalismo de la CTC, ambos emanados y controlados por el PRI.


Por todo lo hasta aquí expuesto, urge hacer realidad el Sindicalismo Independiente, la Cuarta Transformación lo está propulsando ya en ciertos estados, pero urge que se impulse en Guanajuato, las condiciones de sus trabajadores y trabajadoras que se ven obligados y obligadas a dejar a la deriva a sus hijos e hijas, se remontan a los del inicio del Capitalismo y ciertamente responden a un Capitalismo Salvaje, algunos dicen que el neoliberalismo es el disfraz de este capitalismo y como diría Chomsky: “Su objetivo es claro: socializar costos y privatizar ganancias, defendiendo invariablemente los privilegios de la cada vez más reducida minoría rica, con consecuencias cada vez más desastrosas para las mayorías pobres… el capital trasnacional sigue invirtiendo para robar la riqueza…” Ciertamente, Guanajuato es un estado neoliberal por excelencia, cuya economía ha transitado de la tradicional agrícola, textil y cuero/calzado a la producción de autopartes y ensamblajes. Tan sólo en el “Puerto Interior” de Silao se han asentado además de los capitales mencionados, otros provenientes de Japón, Luxemburgo, Francia, España, Corea, Austria, Portugal, Eslovenia, Taiwan, Polonia, etc, siendo las del primer país de las empresas que más se quejan los trabajadores. Incalculables montos de ganancia se extraen de una mano de obra devastada por las condiciones laborales.


El negocio es inaudito, millones se exportan a los países de origen, baste ver en la página web de la General Motors como cotiza diariamente en la Bolsa Mexicana de Valores. Desde 1994 los gobiernos neoliberales de nosotros ciertamente se olvidaron y al capital trasnacional apoyaron, por algo además de la primera empresa trasnacional instalada en Silao que con las ganancias que aquí genera paga considerables salarios en el país allende la frontera, se han instalado en la entidad Mazda, Honda, Ford, Volks Wagen y Toyota que pretende construir en Guanajuato la planta más grande del mundo. El capitalismo voraz se enriquece y a nosotros nos empobrece.


Paradójicamente, parece ser que la salida más viable para nuestra clase obrera, será la presión que los sindicatos Norteamericanos ejercerán para que fundamentalmente en el sector automotriz, las condiciones laborales mejoren en nuestro país. El bajísimo costo de la mano de obra, la excesiva apropiación de plusvalía absoluta (prolongación de la jornada laboral) y el muy escaso otorgamiento de prestaciones sociales, favorecen inmensamente a las trasnacionales, por lo que aquí se han asentado, razón por la cual, la organización sindical del país del norte encabezada por el AFL-CIO principal sindicato de ese país, incursionó exigentemente en las negociaciones del T-MEC con la finalidad de proteger sus empleos, argumentando competencia desleal, por lo que a pesar de haber pasado poco tiempo en nuestro país desde la anterior Reforma Laboral, los nuevos representantes del poder Legislativo tuvieron que aprobar una nueva que garantizara la democracia y libertad sindical, el derecho de asociación y la negociación colectiva, con lo que se cumpliría con el Anexo 23 de dicho Tratado, de lo contrario como advirtió Nancy Pelosi Presidenta de la Cámara de Representantes del país del norte, ellos no firmarían. Cabe resaltar, que en esta nueva legislación Mexicana, no se abordó el tema del outsourcing, además no se habló tampoco de incrementar salarios en nuestro país, fuente esencial de la desmedida acumulación de capital o ganancias que se llevan las trasnacionales a su país.


LUCÍA LOZANO NOYOLA