OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, EL MOTOR SECRETO DE NUESTRA SOCIEDAD DE CONSUMO

Emiliano Arango

Imagina por un momento que te compras un celular nuevo, lo usas todos los días, pero como avanzan los días empiezas a notar que con cada actualización se va volviendo más y más lento, la batería comienza a durar menos y pierde compatibilidad con varias aplicaciones que utilizas. De tener el mejor celular de gama alta pasas a tener algo difícil de operar e inestable. Tan sólo pasaron seis meses o tal vez un año desde que lo compraste y te das cuenta de que debes comprar uno nuevo porque de lo contrario estarás batallando. Cómo pueden darse cuenta, esto no es algo difícil de imaginar y es un comportamiento que se ve mucho en la actualidad, principalmente en los dispositivos móviles. Uno pensaría que entre más barato el dispositivo, este comportamiento sería más notorio y tienen razón, pero no sólo los dispositivos de baja calidad sufren de esto, marcas reconocidas como Samsung, Apple y LG, entre otras más, implementan este tipo de comportamiento, mejor conocido como obsolescencia programada. En términos más simples es un tiempo de vida que el fabricante le da a cierto producto.


Aunque no lo creas, esta práctica no es nueva e incluso es algo que se ha venido aplicando desde 1920 después de la creación del foco ya que empresas como Philips, General Electric y otras más acordaron reducir la vida útil de sus focos para subir las ventas. Entonces de tener focos que duraban más de 2500 horas lo redujeron a menos de 1000 horas. Uno pensaría que esta práctica hubiera terminado en esa época y que ahora se tienen reglas más estrictas para la fabricación de aparatos de tal forma que aseguren un tiempo de vida razonable. Desafortunadamente es todo lo contrario e incluso ahora tenemos diferentes clases de obsolescencia, por ejemplo, la obsolescencia por defecto, incompatibilidad psicológica y ecológica, etc. Existen otras más, pero estas son las más comunes. Por defecto se refiere a cuando un componente electrónico del dispositivo deja de funcionar o el dispositivo se daña. En estos casos repararlo sale más caro que comprarse uno nuevo y en caso de repararse no queda funcional. Esto se ve claramente cuando se cambia la pantalla o la batería de un dispositivo.

La incompatibilidad se puede dar a nivel software o hardware cuando se trata de software es porque cada actualización empeora el rendimiento del dispositivo, pero también puede que los desarrolladores de las aplicaciones que usas actualicen su app de cierta forma que pierde compatibilidad con tu dispositivo. Esto se da mucho en los juegos donde en cada actualización mejoran las gráficas a tal punto que requieren más poder de procesamiento. mientras tanto, la incompatibilidad a nivel de Hardware se da cuando cambias un componente dañado por otro que es idéntico, pero por ser de diferente serie tu dispositivo ya no quiere prender o sale un error que no te permite utilizarlo. Por otra parte, tenemos la obsolescencia psicológica. Este es el método que utilizan las empresas en sus campañas de publicidad donde hacen todo lo posible para que tú percibas un producto como viejo o pasado de moda. Aquí parece que la lógica deja de tener sentido porque cada año te presentan un producto nuevo y te dicen que el modelo del año pasado ya no vale la pena. Apple y Samsung abusan de esto donde cada año presentan los mismos celulares, pero con mejoras leves. Por último, les presento la obsolescencia ecológica la cual promueve que utilices dispositivos móviles creados con componentes menos agresivos al ambiente y que abandones tu dispositivo antiguo, el cual, le hace mucho daño al ambiente. Sin embargo, estos dispositivos ecológicos también son dañinos para el ambiente y normalmente están creados con ciertos componentes sensibles que tienen menos vida que los componentes normales y a la larga dañan más el ambiente por qué no se pueden reciclar de forma sencilla. Ahora podrías decirles que las empresas están haciendo algo malo y sí lo están haciendo porque cada año sacan un teléfono nuevo pero que en realidad sólo es una versión mejorada levemente.

Y no hablemos de los datos biométricos que nos sacan con el teléfono.