Pueblos Unidos clausuran pozo de empresa Bonafont

Karen Castillo

somoselmedio 8 de agosto de 2021

En el marco del natalicio de Emiliano Zapata, los Pueblos Unidos de la Región Cholulteca y de los Volcanes tomaron la planta embotelladora Bonafont en el municipio de Juan C. Bonilla y clausuraron los pozos de la empresa que extraían agua de los mantos acuíferos de la zona.

La organización de estos pueblos y su lucha por defender el agua y la tierra no nació el día de hoy; por generaciones los pobladores de esta región se han organizado para detener proyectos que contaminan y explotan los ecosistemas. En esta región aún se trabaja la tierra: se siembra maíz, avena, cebada y flor de cempasúchil; las tortillas todavía son hechas a mano y se realiza cada año la colecta de chapulín. Hoy su lucha es por defender el agua y con ella, la vida.


Pueblos Unidos


Son más de 20 pueblos: San Juan Tlautla, San Gabriel Ometoxtla, San Mateo Cuanalá, San Lucas Nextetelco, Santa María Zacatepec, Colonia José Ángeles, San Diego Cuachayotla, San Lucas Atzala, Santa María Coronango, Santa Bárbara Almoloya, San Sebastián Tepalcatepec, San Miguel Xoxtla, San Juan Cuautlancingo, San Martín Texmelucan, San Martín Zoquiapan, San Ocotlán, Santa María Acuexcomac, San Buenaventura Nealtican San Francisco Cuapa y San Andrés Cholula. Estos pueblos están enclavados en una región qué antes era rica en agua, y tierra para sembrar pero que hoy se encuentra amenazada por la creciente urbanización de Puebla y la industrialización de Huejotzingo, San Martín y alrededores.



En sus territorios se han instalado empresas nacionales y transnacionales que explotan los mantos acuíferos, desplazan a la población y descargan deshechos en los ríos, tales como MERKATUS, Ciudad Textil, HYLSA, Volkswagen y Bonafont. Cabe señalar que esta última fue cerrada por los Pueblos Unidos el pasado 21 de marzo.


El día de hoy, previo a la toma de la empresa, los integrantes de estas comunidades realizaron un juicio público en contra de los representantes de la empresa, así como en contra de las autoridades que han otorgado los permisos y concesiones para que dichas empresas se instalen en la zona.


El juicio


Frente a la empresa, rodeados de asistentes de todos los Pueblos y entre mantas pintadas con consignas como «si no hay paz para el pueblo que no haya paz para el gobierno», se encontraban 6 sillas vacías, cada una tenía el nombre de una autoridad que no asistió a la convocatoria de los pueblos: Semarnat; Conagua; Segob; Miguel Ángel Barbosa, gobernador de Puebla; Adelfo Regino, director del INPI, y los representantes de Bonafont.


Extracto


Cada uno de los pueblos dio testimonio sobre cómo las empresas han contaminado los ríos, las tierras y los mantos friáticos, han secado los ameyales y pozos artesanales por el uso de químicos y la descarga de aguas negras.


“¿Cómo se declara a los acusados?”, se pregunta al final de los 14 testimonios: ¡Culpables!” responden los pueblos.


La casa de los pueblos


Vestidos de negro, con los pasamontañas negros y el pañuelo rojo, símbolo zapatista, entraron mujeres y hombres seguidos por el pueblo y miembros de la comunidad Otomí que mantienen tomado el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas desde octubre de 2020. Mientras caminan por la explanada de la empresa, se escuchan las consignas: “¡Zapata vive, la lucha sigue!”, ¡Samir vive, la lucha sigue!”, “¡El agua no se vende, se ama y se defiende!”

Los Pueblos Unidos llegaron hasta el lugar en donde se encuentran los pozos a través de los cuales la empresa Bonafont extraía millones de litros de agua al año. Ahí, realizaron una ofrenda y una clausura simbólica. Los Pueblos Unidos declaran que este espacio no volverá a ser usado para explotar el agua y que ninguna empresa volverá a lucrar con los Pueblos.